sábado, mayo 18, 2013

¿Corroborar qué, señor Jiménez?

Estados Unidos ha alertado a sus ciudadanos sobre posibles secuestros en Machu Picchu y Cusco. Para esto, el país del norte se sustenta en informaciones de inteligencia sobre las acciones que viene planificando el sangriento grupo terrorista Sendero Luminoso, para cuando termine la temporada de lluvias. Ni bien difundido el mensaje, el muy desubicado primer ministro, Juan Jiménez Mayor, dijo: "Esperamos que no ocurra ningún incidente". ¿Perdón, ningún incidente? Solo durante el año pasado los senderistas secuestraron en Cusco a tres alcaldes, a 36 trabajadores de Camisea (en el rescate perecieron 11 efectivos, entre militares y policías), se supo que adoctrinan y amenazan a los pobladores y que ingenieros residentes de proyectos en Kepashiato o Echarate les deben entregar regularmente dinero, dinamita y alimentos por seguridad.
El hombre que nadie entiende cómo llegó a primer ministro -y permanece en el cargo- dice: "Hemos buscado corroborar esa información [sobre la que los norteamericanos basan su alerta], en los servicios de inteligencia hay muchos informantes. Es una información que no ha sido corroborada por las autoridades peruanas". ¿Corroborar qué, señor Jiménez? Es un hecho que Sendero avanza, planifica y amplía su radio de acción y basta un poco de lógica para concluir que entre sus principales blancos figurarán, necesariamente, ciudadanos del país que más apoyo brinda en la lucha contra el terror y el narcotráfico, ¿o no?
La embajadora de Estados Unidos en nuestro país, Rose M. Likins, confirmó que la advertencia es de fuentes de inteligencia confiables. No lo dudamos y aunque nos disguste el tema, es muy peligroso cerrar los ojos, bajar la guardia, lamentarse o descargar iras contra quienes alertan a sus compatriotas de algo que, perfectamente, puede ocurrir.
Hace pocos meses Fedia Castro, alcaldesa de La Convención, Cusco, dijo: "Aquí hay que ser claros, no se puede dar un solo centímetro más a los terroristas, hay que cercarlos y atraparlos. Pero eso, lamentablemente, no se está haciendo". Y el coronel EP Luis Rojas, jefe del entonces plan VRAE (hoy Vraem) afirmó: "Hay que implementar un sistema de inteligencia, en alianza con la población y los comités de autodefensa, para diseñar una estrategia exitosa. Hay que controlar los caminos por donde se mueve 'Gabriel'. Ojalá antes del 2016 se pueda pacificar esa zona". La "zona" es el valle de La Convención, territorio nuevo para las incursiones de las Fuerzas Armadas, prácticamente dominado por los senderistas, bajo el mando de Martín Quispe Palomino ('Gabriel') y que es atravesado por una de las rutas turísticas preferidas del Camino Inca hacia Machu Picchu.
No daña al Perú la alerta estadounidense, sino la inacción del gobierno nacional frente al terrorismo y lacera aún más nuestra imagen un primer ministro que, como erradamente se hizo en los ochenta, minimiza que la bestia senderista prepara nuevos zarpazos tal y como lo alerta el Gobierno Estadounidense. Avisados estamos.

Martha Meier M.Q.

Editora De Fin De Semana Y Suplementos

El Comercio, 16 de febrero de 2013






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