viernes, enero 03, 2014

Una reserva para proteger el mar tropical peruano del norte

La asociación Inkaterra impulsa la creación de la reserva marina de Cabo Blanco-Banco de Máncora, en la región Tumbes.

Recorrer la costa peruana hacia el norte es encontrarse, de pronto, con una dramática e inesperada explosión de verde. Atrás queda la serena aridez del desierto, las líneas suaves de las dunas, la arena mutando sus colores por las pinceladas del Sol y por la composición de suelo. Atrás, también, quedan las playas de aguas frías, el mar más rico del planeta, los roquedales tallados por el tiempo, la sal y los vientos y 52 ríos que cortan el desierto peruano y ponen un poco de verdor en el camino favoreciendo la agricultura. Los restos arqueológicos se suceden, unos tras otros: Paramonga, Caral, Chan Chan. Nada, sin embargo, hace presagiar lo que verán nuestros ojos, más allá.

Se hizo el trópico
Nuestra costa se divide en dos regiones ecológicas claramente identificables: el desierto costero, bañado por el mar frío (que constituye la mayor porción) y un pequeño rincón al norte compuesto por el bosque seco ecuatorial, con un mar cálido que califica como tropical con temperaturas en sus aguas, superiores a los 22 ºC en verano, y de más de 19 ºC en invierno y de menor salinidad por la cantidad de lluvias.
Allí en el norte nace el mar tropical y se abre paso el verdor, florece el llamado bosque seco del norte (o ecuatorial) con su notoria biodiversidad: flora y fauna tropical que asombra, relacionada a la elevación de la temperatura marina. El mar tropical nace en el norte del Perú, baña Ecuador, la costa oeste de Colombia y Centro América y corre hasta el sur de Baja California, en México, alcanzando inclusive el extremo más al sur del Estado de California, en los Estados Unidos.

Visión de futuro
En el Perú, la prestigiosa asociación Inkaterra está impulsando la creación de una reserva marina que apunta a proteger y recuperar los recursos de nuestro mar tropical. La propuesta va desde Cabo Blanco hasta el Banco de Máncora, incluyéndolo. Una iniciativa importante, tomando en cuenta que en toda esta vasta área solo se protege la zona de los manglares de Tumbes, en un pequeño santuario nacional.
Inkaterra, con la visión que le ha impreso el empresario y conservacionista José 'Joe' Koechlin a lo largo de las décadas, apunta a ordenar el espacio para promover el turismo sostenible, la pesca recreativa, y promover la pesca ordenada. El proyecto beneficiaría a unos 300 mil pobladores y contribuiría a que toda esa zona norteña (que incluye nueve distritos) empiece a desarrollarse y crecer de manera ordenada y con una visión de sostenibilidad en el tiempo. Estamos hablando de lo que sería la primera, y muy necesaria, reserva marina del mar tropical peruano en una zona de eterno verano, y donde se congregan millares de turistas a lo largo del año.


LA NUEVA RESERVA
Extensión: 6.500 km2 (con 5 millas mar adentro).
Regiones: Piura y Tumbes
Distritos: Máncora, Los Órganos, El Alto, Lobitos (Piura) y Zarumilla, Tumbes, Corrales, Cruz, Zorritos (Tumbes).
Objetivos: Proteger y recuperar los recursos marinos y promover el turismo sostenible del norte del país y la pesca deportiva.
Biodiversidad: La zona alberga el 35% de las especies marinas del Perú.
Especies en peligro: Tortugas, laúd, verde y golfina; ballena azul, tiburón martillo, caballito de mar, entre otras.
Amenazas: La pesca desordenada e indiscriminada. En Paita, por ejemplo, en el 2000 se capturaron 41 mil toneladas, mientras en el 2009 las capturas alcanzaron apenas las 3 mil toneladas.
Beneficiarios directos: Alrededor de 300.000 pobladores.
Protección integral del mar peruano
El banco de Máncora
Una de las razones principales para crear la reserva del mar tropical peruano, es que carece de protección: no integra la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras (RNSIIPG), gestada por la doctora Patricia Majluf, tras largos años de incomprensión estatal. El área creada por Majluf protege 22 islas, 11 puntas, numerosos islotes y dos millas del ámbito marino de los alrededores. Va desde la isla Lobos de Tierra (en el mar piurano) hasta la Punta Coles en Moquegua.
La propuesta de Inkaterra lograría la protección integral del mar peruano y, especialmente, de una buena parte del Banco de Máncora o Banco Natural del Perú, un ecosistema marítimo costero de alta biodiversidad, formado por la confluencia de la corriente fría de Humboldt, la ecuatorial y la llamada contracorriente subsuperficial de Cromwell.
Según estudios, el Banco de Máncora alberga una variedad de flora y fauna marina única, en una extensión de más de 600 km2. En la zona se observan arrecifes de coral, formaciones de roca calcárea y grandes bancos de peces de consumo humano.
El área es de vital importancia para la sobrevivencia de ballenas y delfines. En el banco se reproducen ballenas y, además, es un corredor biológico vital para la migración de tortugas (varias de ellas en peligro de extinción) y de variedad de aves.

El Comercio, 24 de diciembre de 2013

1 comentario:

Javier Mendoza dijo...

Saludo la propuesta de INKATERRA porque asegura la protección y desarrollo sostenible de este importante sector de la costa Norte del
Perú y su ecorregión del Mar Tropical del Pacífico.En el caso de la región Tumbes, actualmente hay serios problemas por las actividades de pesca industrial de las arrastreras y embarcaciones ilegales como piratas, así como las actividades de explotación petrolera de la internacional BPZ por derrames de petroleo que contaminan y matas especies marinas que permanentemente aparecen muertas en las playas. Su propuesta e iniciativa que he podido leer en el diario La República del sábado 7 de febrero del presente año es muy clara. En Tumbes trataré de vincularme con los grupos ecologistas locales, así como sensibilizar a las autoridades municipales, Regional y congresistas a efecto que respalden lo bueno que el Dr. José Koechlin. Es urgente que el Presidente del Consejo de Ministros tome la decisión URGENTE de apertura para que se apruebe esta propuesta ¿o acaso espera que en el Litoral Tumbesino se levanten 5 mil pescadores artesanales y la población que ve afectada su principal fuente alimenticia hidrobiológica que viene siendo depredada? Felicitaciones a INKATERRA y la opinión favorable de prestigiosas personalidades internacionales y de nuestro país que respaldan este iniciativa que favorece a todos quienes hacen actividades sin dañar a la naturaleza, en nuestro caso esta ecorregión del mar tropical.