sábado, marzo 18, 2017

Se previene, no se lamenta

El presidente Pedro Pablo Kuczynski decidió no declarar el estado de emergencia en el ámbito nacional porque: "Si bien hay fallecidos y damnificados, no es un porcentaje alto de la población”. Hay ya 62 muertos y 600 mil damnificados. ¿Cuántos muertos son necesarios? ¿Cuánta más angustia y sufrimiento?

En Piura colapsaron los desagües y la gente está expuesta a aguas servidas, las ratas han salido de las alcantarillas, escasea el agua potable y ya hay casos de leptospirosis entre niños. El doctor Hernando Ceballos, congresista del Frente Amplio, dijo ayer en RPP que desde hace un mes, sí un mes, hay quince mil caseríos aislados y que están dadas todas las condiciones para la aparición de diversas epidemias.  

En su mensaje al país, PPK dijo que vivimos un “problema climático que no se podía prever”. ¿Perdón? La tecnología permite hoy saber que fenómenos climáticos se avecinan, conocer cuándo y dónde se forma un huracán y si se avecina una tormenta de nieve. Es más, algo tan simple como “weather channel” es capaz de anticiparnos hasta en diez días datos certeros sobre el clima, la temperatura, nubosidad y probabilidades de lluvia usando un radar doppler. Y claro, si el satélite francés comprado por el humalismo hiciera lo suyo el gobierno hubiese podido prever lo que hoy vivimos.
   
Los huaycos son recurrentes en esta temporada del año; esta vez solo han sido mucho más intensos. Hace más de un mes, Ada Constantino, gerente municipal de la Municipalidad de Lima solicitó oficialmente a Defensa Civil (INDECI) para declarar la emergencia de las fajas marginales de los ríos Rímac, Chilló y Lurín, y distritos limeños de los conos, recicibiendo respuesta negativa de INDECI por no haber sustento técnico. ¿Lo supo el gobierno central?

Kuczynski ha declarado en emergencia la carretera central, que hoy es un río y a los distritos más azotados (justamente los que ahora entran en emergencia).   Sin duda, más zonas caerán en la categoría.

¿Y cómo estamos? En Trujillo la Plaza de Armas volvió a inundarse. El río Marañón ha tenido una gran crecida alcanzando las zonas de cultivo en San Buenaventura, Huánuco; el miércoles la ciudad de Puno sufrió granizada e intensas lluvias que anegaron varias calles.


No aceptar lo que pasa y las posibilidades de empeorar, no es buena estrategia. Recordemos…

En enero de 1962 un terremoto desmoronó parte del pico norte del Huascarán provocando un alud que borró del mapa a Ranrahirca. Meses más tarde la NASA alertó de una fisura en otra parte del Huascarán y con ello de otro potencial alud. Se recomendó que Huaraz empezara a crecer en las zonas altas.

El 31 de mayo de 1970 un terremoto desprendió la parte debilitada del macizo, se produjo un alud que sepultó buena parte de Huaraz. Lo único construido en la zona alta había sido el nuevo…¡cementerio!

Dicho esto, al gobierno le conviene ponerse en el peor de los escenarios. 

Martha Meier M.Q.

Expreso, 18 de marzo de 2017

sábado, marzo 11, 2017

Nausea en portada

Beto Ortiz ha sido víctima de la portada más infame de Caretas. Sí, la misma publicación que en un pasado remoto fue referente de periodismo bueno y decente. Con su última carátula, Caretas ha caído en el silo de la crónica roja-mentirosa, es decir en el más perverso tipo del morboso género.

La revista fundada por la legendaria Doris Gibson y hoy timoneada por su nieto, Marco Zileri, ha usado el asesinato del videasta José Yactayo para lanzar sospechas sobre el escritor y periodista Ortiz. Vaya usted a saber si por antipatía, encargo o para tratar de crear una cortina de humo intentando lo imposible: tapar la magnitud de la corrupción de cuello y corbata instaurada en el Perú por la constructora brasilera Odebrecht y sus pares peruanas, o la incapacidad de las actuales autoridades para proteger a la ciudadanía.

Zileri, el junior, seguramente justificará con mil excusas esa vocación tan suya para intentar dañar honras, cosa muy distinta es que pretenda que los periodistas nos callemos ante sus bajezas. No pues. Su portada muestra a Beto Ortiz cruzado por un cintillo negro con el llamativo titular “Crimen Yactayo”; en una llamada a su lado se lee “La pista de Piedras Gordas y la evidencia manipulada por Beto Ortiz”. Y así, sibilina y subliminalmente pretende vincular a Ortiz con el asesinato. La nota interior es más de lo mismo y no lleva firma, confirmando que Caretas cuenta con escriba-sicarios, capaces de todo por su quincena, mientras no quede rastro de su santo y seña.

Conozco al periodista Beto Ortiz y lo admiro como escritor y como colega. No somos amigos, pero de una u otra manera nuestros caminos se cruzan de tanto en tanto. No puedo más que expresar la náusea al ver cómo ciertos medios trafican con la tragedia ajena (el asesinato de Yactayo) y repiten acusaciones irresponsables y sin fundamento, sin citar las aclaraciones dadas por Ortiz.

Vaya en estas líneas toda mi solidaridad con Beto, mis sentidas condolencias a la madre y hermana del buen Pepe Yactayo y mi exigencia, como ciudadana y contribuyente, a las autoridades pertinentes para que investiguen a fondo y con seriedad el asesinato de un creador que vivirá por siempre en sus exploraciones con la cámara, el sonido y la palabra escrita. Con ustedes Yactayo en: http://rutatransmedia.blogspot.pe/

Martha Meier M.Q.

Expreso, 11 de marzo de 2017

sábado, marzo 04, 2017

No hay peor ciego…

Ayer viernes el Semanario “Hildebrandt en sus Trece” publicó un documento que complica más la crisis económica, reputacional y legal de la otrora prestigiosa y emblemática constructora Graña y Montero (GyM). Se trata de la resolución del fiscal Hamilton Castro que dispone abrir investigación a la Constructora Área S.A.C., por ser parte de un “presunto esquema de lavado de dinero”. El dinero para Àrea S.A.C. salió del consorcio IIRSA-Norte, es decir del consorciado trío Odebrecht-Graña y Montero-Andrade Gutiérrez; la cifra cercana a los nueve millones de dólares fue entregada, en armadas, en 2007, en plena ejecución de la Interoceánica del Norte (IIRSA-Norte).

Preocupa el estado de negación de los propietarios, directores y empleados de GyM que en comparsa exhiben el logo de la cuestionada empresa en sus perfiles de Facebook con el lema #TodosSomosGrañayMontero, como si esta fuese víctima y no la parte peruana de una mafia global de cuello y corbata. El comandante mayor de esa mafia fue Marcelo Odebrecht, un hombre que ante el peso de las pruebas se allanó para convertirse en unos de los colaboradores más eficaces de la justicia brasileña. Hoy purga prisión aunque su pena será menor gracias a su contribución para derrumbar el andamiaje de la corruptela que su propia empresa creó.

Para el semanario de Hildebrandt, el pedido del fiscal Hamilton Castro es una prueba irrefutable de los sospechosos movimientos financieros de los consorciados Odebrecht-Graña y Montero. Hoy la dupla, como Concesionaria Chavimochic S.A.C., pretende demandar al Estado peruano, es decir a todos nosotros inocentes contribuyentes, solicitando un “arbitraje internacional” para no perder ni un céntimo. ¿Juntos hasta el fin, pese a que según GyM, Odebrecht es su “enemigo”?

La semana pasada se supo (por un documento de la fiscalía, publicado por el semanario de Hildebrandt) que Jorge Barata sostiene que Graña sabía de los sobornos y que aportaba la parte correspondiente. ¿Barata miente? Es bastante improbable y hasta imposible porque de su verdad depende pasar apenas dos años bajo cómodo  arresto domiciliario en su amplio penthouse, o ser recluido en una celda por largos años. ¿Alguien se arriesgaría a lo segundo?

Los periodistas Gustavo Gorriti y Romina Mella de IDL-Reporteros, en colaboración con el diario “La Prensa” de Panamá realizaron una profunda investigación del caso “Lava Jato” en Perú, y fueron los primeros en dar el campanazo sobre el desvío de fondos de Odebrecht-GyM a una serie de empresas “fantasmas”. Ver: https://idl-reporteros.pe/los-pagos-secretos-de-odebrecht-en-el-peru/.

Salvar a GyM pasa hoy por lograr que sus directivos colaboren con la justica, caso contrario la veremos desmoronarse y ser intervenida por sus acreedores o comprada a precio de regalo. Ahora bien, de eso que se preocupen los Grañas y los Monteros; mi dolor pasa por la forma en que los pecados de mi primo José Graña Miró Quesada enloden a la empresa que es nuestra herencia común, “El Comercio” bastante silencioso sobre este espinoso tema.

Martha Meier M.Q.

Expreso, 04 de marzo de 2017

sábado, febrero 25, 2017

Orden, Libertad y Saber

Toda acción genera una reacción, todo acto indebido un castigo y todo derecho conlleva una responsabilidad con la sociedad en la que se vive y una obligación con el Estado que lo protege; esto vale también para el derecho a la libre expresión.   

El ejercicio periodístico es apenas la lógica extensión de la libertad de expresión, es decir del derecho a decir, a opinar, a informar. Abominable es abusar de ella para desinformar, ocultar la verdad, subordinarla a intereses particulares y amedrentar para erigirse como poder de facto.

En las Jornadas Empresariales de Medios de Comunicación (Buenos Aires, 1985) el entonces co-director del diario “El Comercio”, Alejandro Miró Quesada Garland (1915-2011) dijo: “si los periodistas exigimos amplia libertad estamos obligados a ofrecer honestidad e independencia, pues así como el periodismo libre es vital para la democracia, la independencia es esencial para el periodismo libre”.  

En ese espíritu, el 8 de febrero último solicité al señor José García Miró, actual presidente del directorio de “El Comercio”, interceder ante los accionistas de Graña y Montero (GyM) que lo son del medio, se abstengan de nombrar representantes en la próxima junta. GyM, lamentablemente, está inmersa en la corrupción de sus pares brasileros: sobornos, lavado de activos y sobrecostos, entre otros. Jorge Baratta, exrepresentante de Odebrecht, ha confesado que los consorciados sabían de los sobornos y que aportaban para ellos, entre otras cosas.

Un desubicado bloguero dijo que mi pedido -de higiene empresarial y period`sitica- intenta cambiar la correlación de fuerzas al interior del directorio. Esto como si pudiera legitimarse una ‘mayoría’ (si acaso) a la que le resulta irrelevante el daño moral y económico causado a nuestro país por el consorcio Odebrecht-GyM, y la colisión con los intereses de nuestra empresa mediática.

Junto al logo de “El Comercio” hoy se lee “independencia y veracidad”, cosas que no se reflejan ya en sus páginas. Antes el lema fue Orden, Libertad y Saber, una trilogía que Alejandro Miró Quesada Garland explicó en las jornadas bonaerenses mencionadas: “Libertad, para informar y opinar sin traba alguna. Independencia, para que la opinión expresada sea la del propio periódico y no de terceros. Honestidad: para usar esa libertad y esta independencia en la búsqueda de la verdad y de acuerdo con un profundo sentido de responsabilidad. Sólo así podrá el periodismo cumplir, honrosamente, su noble y difícil misión”.

“El Comercio” vive un momento crítico podría convertirse en cómplice de delitos que rebasan al tribunal de la opinión pública para convertirse en un complejo asunto legal de competencia de la justicia. Aquí no hay “mayoría” que valga; hay decencia o no. Así de simple.

Martha Meier M.Q.

Expreso, 25 de febrero de 2017

sábado, febrero 18, 2017

Los ilegítimos

Cuando los medios de comunicación hacen de la mentira su estandarte se adentran en un camino de muy difícil retorno. Si las páginas de un diario gotean soberbia e infundios, la gente pasa de largo por el kiosko y lo deja colgado en hasta convertirlo en la última hoja del frondoso árbol de la libertad de expresión que -como decía don Alejandro Miró Quesada Garland- cobija a todas las demás libertades.

“El Comercio” fue alguna vez el corazón de los hogares, el pulso de la ciudad, la voz de muchos y la esperanza de grandes sectores de la población. Era como el pan o la mantequilla pues no faltaba en la mesa del desayuno; y “comercios” fue peruanismo para periódico. Por eso lastima verlos convertido en un simple papelón mendaz, cuya línea editorial es  acaso más sinuosa que la huella de una sierpe sobre el barro.

Con un conglomerado mediático como “El Comercio” se pueden hacer cosas grandes y buenas por nuestro país, pero también muchas otras perversas y tóxicas como ocurre hoy. Y eso pone en riesgo no solo la supervivencia del medio sino a la democracia misma.
Hace algún tiempo una parte de la familia Miró Quesada le hizo creer a la otra que no debía ni podía dirigir su propio diario, cuya larga tradición de directores familiares fue la base de lo que algunos pueden considerar grandeza.

Esos mismos se encargaron de filtrar a recaderos de noticias a la medida de sus intereses, de sus egos y de sus vicios. Algo que sobra entre ese bando, carente de intelectuales capaces de pensar y repensar el Perú; de herederos a los que les bulle en la sangre el amor a la palabra y el don de escribir inteligiblemente, cosas cuando no brillantes al menos interesantes.
“El Comercio” ya no es siquiera un negocio rentable, solo miente y protege a la corrupción, con la coartada de defender el sistema del libre mercado.

Buena parte de los herederos de “El Comercio” han olvidado que la verdad y su hija la credibilidad son la esencia del comunicar; es como si Willie Wonka creyera que sin cacao puede hacer chocolate.

Yo creo que las páginas y las pantallas deben estar preñadas de verdad, del sueño compartido por un mañana mejor, de indignación ante las injusticias, furia contra la corrupción y palabras e imágenes que ayuden a forjar mejores seres humanos.

El mítico escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski, maestro de maestros, sentenció que “las malas personas no pueden ser buenos periodistas”.

¿El anti-periodismo pedante de “El Comercio” resulta de la escasez de buenas personas? Lo firmo: ¡sí! 

Martha Meier M.Q.

Expreso, 18 de febrero 2017

sábado, febrero 11, 2017

El cerebro del corrupto


Sobornos, sobre costos, lavado de activos, desvío de fondos, esta es la larga lista de delitos bajo investigación vinculados con la corrupción de constructoras brasileras consorciadas con pares peruanas. Quizá el caso más sonado sea el de Odebrecht con Graña y Montero, GyM.

La otrora reputada GyM, fundada en 1933, insiste en presentarse, sin ninguna prueba, como víctima de los brasileros. ¿Han denunciado a sus pares por los ilícitos que son de público conocimiento? ¡No! ¿Ganaron millones de dólares en obras en las que estuvieron consorciados? ¡Sí! ¿Han devuelto al Estado ese dinero que hoy se sabe mal ganado? ¡No! Fin de la estrategia de distracción y victimización. Recomendación: decir la verdad, colaborar con la justicia y no utilizar a los medios del grupo “El Comercio” para tratar de masacrar con titulares a quiénes investigan la mega-corrupción.

La cutra brasilera ha revelado la miseria moral de la clase empresarial y política peruana, de varios medios de comunicación y la facilidad con la que algunos periodistas rentan su pluma y sus opiniones. 

El año pasado la revista Nature Neuroscience, publicó una investigación bajo el título “The Brain Adapts to Dishonesty” (El cerebro se adapta a la deshonestidad). Faltaba.  Los investigadores Garret, Lazzara, Ariely y Sharot, del University College of London (UCL), mostraron que la amígdala (un conjunto de núcleos de neuronas en la profundidad de los lóbulos temporales  de nuestro cerebro), dispara emociones negativas, inquietantes e incómodas cuando cometemos un acto corrupto.

El comportamiento de la amígdala se visibilizó mediante imágenes de resonancia magnética, MRI, y así pudo saber, también, que esta se “adormece” cuando los actos corruptos se perpetran regularmente.

Con el tiempo el pillo está cómodo con su deshonestidad pues ya no le produce siquiera culpa. El sinvergüenza se forja cometiendo actos indebidos día a día, sin recibir castigo.

Hoy le toca a los peruanos de bien señalar a quienes pretenden impunidad para sus delitos trasnacionales, de cuello y corbata. El maleante requiere castigado porque solo la mano de la ley lo corregirá, y esa sanción será el potente mensaje para desmotivar a otros con amígdalas adormecidas que imitar esas inconductas.

La impunidad es una amenaza para nuestra seguridad, estabilidad económica y confianza en las instituciones democráticas. Este es el momento histórico para romper la interdependencia de la cleptocracia de guante blanco con agentes estatales.

A la llamada “sociedad civil” (artistas, intelectuales, líderes de opinión) le toca entender que no basta marchar, lloriquear e indignarse para la foto del “yo soy bueno”. Esto es una guerra, no un desfile ni otra marchita más.

Martha Meier M.Q.
Expreso,  11 de febrero de 2017


sábado, febrero 04, 2017

La perversa prescripción

En el Perú funge de presidente del directorio de un medio de comunicación un comprobado delincuente de cuello y corbata, salvado por la campana, es decir gracias por el tiempo transcurrido y con ello la “prescripción”. Sin sentencia firme pasa por honesto estando su nombre en un documento que consigna todos sus delitos. La prescripción se ha convertido en el refugio de los maleantes y contribuye al avance de corrupción en todos los ámbitos de la vida nacional tan podrida que destierra solo al honrado. 

En los últimos días los anti-castañedistas pusieron el grito en el cielo por la prescripción del caso Comunicore. Marisa Glave, congresista izquierdista y ex regidora villaranista revocada, dijo así: “Una vez más, el sistema judicial demuestra que no quiere combatir a la corrupción, es una vergüenza que apliquen la prescripción en este tema”. Perdón, ¿en este tema, o sea qué en el resto de temas normal no más? Parece que a Glave le ardió simplemente no poder seguir lanzándole inmerecido lodo al alcalde Luis Castañeda Lossio.

La figura legal de la prescripción está prostituida, los leguleyos y legisladores deberían ver qué hacer con ella pues hoy es arma perversa y obstáculo en la lucha anticorrupción. En el mejor de los casos crea dudas sobre presuntos ilícitos y en el peor deja evidencia detallada de los delitos y los nombres de quienes efectivamente los perpetraron, pero que gracias al tiempo transcurrido se libraron de sanción.

Algunos creen que prescripción es sinónimo de absolución, muy por el contrario: la prescripción no es otra cosa que un certificado de mala conducta. Ahora bien ¿puede creerse en la honestidad de quien deja su nom bre tiznado porque sabe que no puede demostrar su inocencia? ¡No! ¿Debe el prescrito tener los mismos derechos que el honorable? Yo creo que no, esos deberían tener ciertas limitaciones y ser inelegibles para cargos, sean públicos o privados. Lo digo desde los más profundo de mi honestidad, algo que para las élites es peor que la caracha.   

Zavalita, el personaje de Vargas Llosa se preguntó “¿en qué momento se jodió el Perú?”, difícil saberlo, pero seguramente fue el mismo día en que buena se perdió la vergüenza a falta de sanciones morales.  

En “Ethica Nicomachea” (Ética a Nicomaco) Aristóteles sostiene que “Una cosa vergonzosa sólo es capaz de hacerla un corazón viciado. Pero si alguno que por naturaleza es capaz de cometer un acto de este género, cree que sólo por el hecho de ruborizarse de ello es ya un hombre de bien, incurre en un gran absurdo”.  Dicho esto, la prescripción es por lo general un tremendo absurdo, cuando no una abominación.

Martha Meier M.Q.

Expreso, 04 de febrero de 2016

sábado, enero 28, 2017

El gran papelón

Los medios cercanos al (des)gobierno de Pedro Pablo Kuczynski siguen tratando de confundir a la opinión pública sobre los alcances de la corrupción de Odebrecht. La pus brasilera cubre a políticos y empresarios peruanos, así como a ciertos abogados y periodistas que se auto-proclamaban la reserva moral del Perú.
La agonizante gran prensa se inmunda tratando de tapar la corrupción de los suyos y minimizar los montos festinados. Vale la pena recordar: las coimas no son de 29 millones de dólares como se quiere hacer creer; son más de 600 millones de dólares -sí, 600 millones de dólares-, esto sin contar miles de millones de sobrecostos, que solo en el gaseoducto del sur sobrepasan los ¡cinco mil millones de dólares! Insistir en la cifra de 29 millones es mentir y tratar de satisfacernos con la captura de pececitos de acuario, o sea Luyo, Cuba y demás chivos expiatorios.
Indigna que se pretenda limpiar a las empresas peruanas consorciadas con la brasilera, como el caso de Graña y Montero, GyM, que tiene en su directorio a un accionista minoritario (4%) del grupo “El Comercio”; pero  el señor José Alejandro Graña tiene la suerte de que dos de sus primos hermanos integren el Consejo Editorial del diario: Alejandro “Alejo” Miró Quesada Cisneros y el cocinero Bernardo Roca Rey, a la sazón ex vice ministro del gobierno de Alan García Pérez. A este dúo se suma la esposa de Emilio Rodríguez Larraín, representante de buena parte de los intereses chilenos en el Perú, (vaya coincidencia, Pedro Pablo Errázúriz, ex ministro de Transportes del régimen de Piñera y ex gerente de Lan Chile, integra el directorio de GyM).
En una entrevista con el periodista Hernán Floríndez, (revista Ideele Nº 257), el presidente del Consejo Editorial, Alejo M.Q. dijo: “tampoco pidan que El Comercio sea un detractor de José Graña, a no ser que sea una cosa grosera…”.  Nadie pide tal cosa, solo que el diario deje de mentir, confundir y publicar irrelevancias para tapar las vinculaciones de GyM con Odebrecht en 5 de las 7 obras bajo investigación.
La empresa Graña y Montero afirma que no sabía nada; eso resulta curioso pues se asoció con Odebrecht para el gaseoducto del sur cuando Marcelito Odebrecht ya estaba preso. ¿Qué cosa no sabía?
“El Comercio” alguna vez fue una institución nacional, hoy es apenas un papelón que editorializa contra quienes se indignan ante la corrupción. El indescifrable señorito director de ese diario, Fernando Berckemeyer y su cófrade, el becario Fullbright, Enrique Pasquel, sostienen puerilmente que quienes alzan la voz [la izquierda local] contra Odebrecht quieren “relacionar los casos de corrupción con el modelo del libre mercado”. 
Perdón, pero me dio naúseas, hasta el próximo sábado. 
Martha Meier M.Q.
Expreso, 28 de enero de 2017

sábado, enero 21, 2017

¿29 millones?

La gran prensa es alquimista que trasmuta la mentira en aparente verdad, tan aparente que algunos se la creen. Esa mala praxis carroña la democracia, al propio periodismo y a la decencia colectiva.
Con grandes titulares tratan de convencernos de que las coimas de Odebrecht en el Perú fueron de 29 millones de dólares. Los medios sueltan su mentira y los periodistas la repiten como un mantra, con la falta de rigurosidad característica de casi todos. Las autoridades llevan esa mentira al terreno de lo irrefutable al cacarearla en toda tribuna, en unos casos por ignorancia y en otros con segundas y muy rentables intenciones.
Hace poquito el presidente Pedro Pablo Kuczynski dijo que “29 millones de dólares que es la cifra que está dando vueltas, es una cifra minúscula en comparación con lo que dice el informe del fiscal en Estados Unidos en otros países”. Lo soltó en video-entrevista con el diario Gestión. Nadie lo corrigió.
Kuczynski es hombre de finanzas y sabe los grandes pagos a Odebrecht por los concursos públicos ‘ganados’ en nuestro país, y solo así, entendido como coima, 29 millones resultan una cifra “minúscula”.
El periodista Aldo Mariategui en su programa radial explicó que ese monto es “la punta del iceberg” y apenas lo que pasó por Estados Unidos. Su invitado, el ex ministro de Economía Manuel Romero Caro, recordó que las obras entregadas a Odebrecht, entre 2005 y 2014 están valorizadas en US$ 12,300 millones de dólares y si asumimos que se sobornó a las autoridades con 5% para ganar las licitaciones, estamos hablando de US$ 600 millones de dólares y no de 29, como quieren hacernos creer a periodicazos.
Hay que sumar, además, la sobrevaluación de los proyectos denunciada por Gustavo Gorriti: las obras viales IIRSA norte; Tramo 2 de IIRSA sur y Tramo 3 de IIRSA sur tuvieron sobrecostos de 98%, 149% y 74%, respectivamente. Gorriti detectó, también, que el mafioso andamiaje brasilero tuvo, también, un esquema de lavado de activos en paraísos fiscales.
Pasemos al Gaseoducto Sur Peruano, GSP. Inicialmente fue planteado en U$ 1,334 millones de dólares (Alan García, 2008), pero luego se “infló” por arte de magia, o mejor dicho de mafia, a U$ 7,500 millones (Humala, 2014).
Así estamos, por eso es una obligación moral perseguir agresivamente la verdad y sacar a luz a los malos elementos de la clase política y empresarial que buscan impunidad y convertirnos en cómplices callados que desvían la mirada frente a sus crímenes de cuello blanco. Si serán…

Martha Meier M.Q.
Expreso, 21 de enero de 2017

sábado, enero 07, 2017

¿Corrupción cero?

Durante la campaña electoral el hoy presidente Pedro Pablo Kuczynski, PPK, prometió que su gobierno sería de tolerancia cero con la corrupción. Lo que no queda muy claro es a la corrupción de quiénes se refería.
Si PPK tuviese una verdadera inclinación por limpiar al Perú de la deshonestidad, podría invalidar los contratos con las empresas brasileñas y sus socios locales, que sobrevaluaron obras, sobornaron a altos representantes del Estado y hasta lavaron activos. Recordemos que el periodista Gustavo Gorriti denunció que, en 2007, el Consorxio IIRSA Norte trianguló cerca de once millones de dólares, desviándolos a cuentas en Barbados.
Mencionar claúsulas especiales y eventuales penalidades contra nuestro país como excusa para que la corruptela brasileña no pierda millones mal habidos demuestra vocación “cero” para adecentar al Perú, y en cierto modo una poco saludable complicidad con toda esa podredumbre.
No le falta razón al congresista Manuel Dammert del Frente Amplio-FA, cuando escribe: “Odebrecht anuncia que venderá su parte accionaria (en el Gasoducto Sur Peruano). La empresa que va a comprarla dice que aceptará la cláusula anticorrupción. Pero no es suficiente, porque el tema fundamental es que el contrato ya partía de la corrupción: el contrato ya estaba recortado”. Así las cosas, PPK bien podría ir encendiendo su trituradora de documentos, para destruir ese y otros contratos.
El daño moral causado al país por una costra empresarial extranjera -en alianza con malos hijos del Perú- no debe esconderse bajo la alfombra; tampoco callar los nombres de periodistas, líderes de opinión y hasta accionistas y directivos de medios que han sido salpicados pore se barro y bailaron al ritmo de samba.
Es vergonzoso que el Ministerio Público haya suscrito un acuerdo “preliminar” con Odebrecht mediante el cual esa compañía desembolsará unos nueve millones de dólares como compensación por sus ilícitos; y que encima se aplauda que la constructora se haya “comprometido” a entregar toda la documentación sobre su entramado mafioso. ¿Dónde estamos? ¿Por qué un trato tan especial al maleante de cuello y corbata? ¿Qué mensaje se le está dando a la población?
Como presidente el señor Kuczynski demuestra que sigue siendo un extraordinario lobista, pero incapaz de calcular las externalidades derivadas de no arrancar de raíz lo podrido. PPK no puede ni debe defender los contratos que como bien dice el congresista Dammert, nacen de la corrupción, y el Ministerio Público debe tener el coraje de caerle con todo a las mafias de toda calaña.

Martha Meier M.Q.
Expreso, 07 de enero d
e 2017

sábado, diciembre 31, 2016

Asesinos de la verdad

En 1807 Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos, escribió: “Hoy en día no puede creerse nada de lo que publican los periódicos, el verdadero autor no es el que imprime sino el que paga”. Esa sentencia fue cierta ayer como ciertísima es hoy. A diario la verdad es aniquilada, torcida, agoniza bajo tal exceso de datos banales. En el siglo XXI la noble y humilde profesión periodística se extingue por una costra de malos escribas preocupados por su imagen antes que por buscar la verdad y comunicarla, abocados a figurar en vez de informar y forjar. Hay ya una suerte  de especialistas en disfrazar a la mentira de noticia llena de detalles y versiones de fuentes ¨confidenciales¨.

En el último número de la revista Letras Libres, dirigida por Enrique Krauze, la periodista Marga Zambrana publica “Los amateurs acabaron con el periodismo”, allí relata cómo la verdad se diluye por “las noticias gratis en la red, los ajustes en las redacciones, la corrupción del sindicato, la indecencia de los directivos, la ambición de la selfie, la banalidad”. Zambrana retrata la vida fiestera de los corresponsales de “guerra” apostados en Cihangir, un barrio hípster de Estambul, desde donde “tuitean lo que sucede en el frente de Siria, a mil doscientos kilómetros de distancia”; [se] informa sobre la trágica situación en Siria sin pisar Siria. Así se hace periodismo hoy. Antes las guerras se cubrían con medios, por eso Hemingway se tajaba a gastos pagados desde Saigón a La Habana. Hoy nadie recuerda sus coberturas, pero su apellido da nombre a muchos cocteles. Vivimos de mentiras delirantes”.  

La ong francesa Reporteros Sin Fronteras (RSF) difundió recientemente “Los oligarcas se van de compras”, un informe sobre cómo ciertas personalidades se hacen “de todo un paisaje mediático” para ampliar sus influencia o la de sus allegados y no para lograr mayor pluralismo. El dicho de RSF es políticamente correcto, pero no por ello cierto ni exacto; en realidad lo mismo da si los dueños de los conglomerados mediáticos son oligarcas u obreros porque desde distintas orillas asfixiarán toda verdad que les sea incómoda. El pantano de mentiras, falacias y distracciones solo puede ser drenado por conjuntamente por periodistas dispuestos de toda tendencia, dispuestos a dejar las rencillas con sus pares para ponerle coto a ese que ¨paga”, referido por Thomas Jefferson.

Para Christophe Deloire, secretario general de la ong francesa RSF “El pluralismo mediático es la llave de cualquier sociedad democrática, ya que sólo los medios independientes y libres pueden reflejar la variedad de opiniones y puntos de vista de una sociedad”. Deloire se equivoca porque la diversidad opinante no desemboca necesariamente en la verdad; la democracia, además, no puede sostenerse sobre secretos, opacidad y ausencia de sinceridad. Si de algo se nutre la democracia es de libertad y la libertad solo es posible donde impera y triunfa la verdad. 

La progresa global nos ha contagiado su relativismo cultural, moral y ético, y con ello la perversa creencia de que la verdad no es unívoca ni universal. Así, la libertad de expresión y de opinión se convierte en derecho para mentir (o narrar descarnadamente lo que ocurre en Siria desde un bar a miles de kilómetros); destruir honras (¨una fuente confiable nos confirmó que…¨) y desinformar a la población (magnificando hechos irrelevantes).

La propiedad de los medios es solo parte del problema, lo más grave son los periodistas capaces de relativizar la verdad o lo que es lo mismo: mentir. 

Martha Meier M.Q.

Expreso, 31 de diciembre de 2016

sábado, diciembre 24, 2016

Odebrecht, ¿y ahora?


El ex procurador fujimorista y hoy presidente de Transparencia Internacional José Ugaz ha pedido que el Congreso no investigue los sobornos de Odebrecht para evitar la “politización” del tema.

La indecente solicitud de Ugaz no ha sido cuestionada por la #ProstiPrensa, los periodistas multiplanilla, los indignados ni por la autoproclamada reserva moral peruana, o sea la caviarada y demás hierbas rosas y rojas. Toda esa laya mantiene un disciplinado silencio. ¿Quieren proteger o protegerse? Veremos.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó que Odebrecht y su filial petroquímica Braskem pagarán una multa de US$ 3.5 billones de dólares por sobornar a funcionarios de los gobiernos de Suiza, Estados Unidos y Brasil. Sung-Hee Suh, subprocuradora de Justicia norteamericana, dice que estos “usaban una unidad de negocios clandestina, eficiente y funcional”, un verdadero “Departamento de soborno” y pagar millones de dólares a las autoridades para ganar licitaciones y contratos sobre valorados.

Pasó en el Perú del 2001 al 2015, y Odebrecht lo está contando todo. La coima brasilera compró legisladores, ministros, líderes de opinión, periodistas y puede que hasta presidentes. Por ese dinero ahora varios hablan despacito, y buena parte de los medios tratan de confundir con la vieja treta de "informar" excesivamente sobre irrelevancias que confunden, enredan y desvían la atención de lo puntual que es conocer a los ilustres peruanos de tan corrupto andamiaje.

El grupo El Comercio derrama tinta y no aporta nada y el muy inquisidor Gustavo Gorriti, de IDL-Reporteros, anda tibiecito. Y eso que en abril publicó una serie de informes sobre “el histórico caso Lava Jato –la más grande investigación anti-corrupción que se haya realizado en Brasil y en Latinoamérica”, donde afirmó que “el consorcio IIRSA Norte (formado por las empresas Graña y Montero, Andrade Gutierrez y Odebrecht) transfirió (en 2007) alrededor de 11 millones de dólares” a una cuenta offshore en Barbados, para esconder el dinero y hacerlo llegar a secretos destinatarios. Ver:https://idl-reporteros.pe/los-pagos-secretos-de-odebrecht-en-el-peru/
¿Gorriti mantendrá la versión de que la constructora Graña y Montero, GyM, realizó transferencias ilícitas? Por medio está la credibilidad del diario El Comercio con “textorrea” sobre la corruptela brasilera, pero ni pío sobre la vinculación con GyM, empresa de uno de sus accionistas.

Hernán P. Floríndez, periodista de la revista Ideele (Nº 257) le sacó una frase para la posteridad a Alejandro Miró Quesada Cisneros, presidente del Consejo Editorial de ese diario (junto al ex vice ministro aprista de Cultura, Bernardo Roca Rey). Y dijo así: “Bueno, tampoco pidan que El Comercio sea un detractor de José Graña, a no ser que sea una cosa grosera…El directorio tiene que priorizar a sus accionistas…” (¿?).

Sumando lo dicho por Ugaz, la repentina tibieza de Gorriti y la reflexión (por decir) de AMQC, parece que los socios privados de los brasileros la tendrán fácil. Me parece...

Martha Meier M.Q.

Expreso, 24 de diciembre del 2016

sábado, diciembre 10, 2016

Partisanos de la mediocridad

El doctor Yong Zhao, uno de los mayores investigadores mundiales de la educación ha escrito: “Es absolutamente impactante y vergonzoso ver a algunas personas, por lo demás racionales y bien educadas, creer que tres puntuaciones de las pruebas de PISA muestran la calidad de sus sistemas educativos, la eficacia de su profesorado, la capacidad de su estudiantes, y la futura prosperidad de la sociedad”.
Siguiendo el razonamiento del Dr. Zhao resulta cómico usar los resultados de la última prueba PISA para intentar defender al ministro de Educación Jaime Saavedra; primero porque buena parte de los investigadores -al igual que Zhao- consideran la prueba una herramienta inútil; y segundo porque aunque no lo fuese los resultados son una verdadera humillación. De hecho, el Perú quedó en el puesto 64, de 70; 46.7% de estudiantes figuran entre los que obtuvieron los peores resultados y apenas 0.6% alcanzó los más altos niveles en la evaluación. ¿Qué defienden, quiénes se desgarran por Saavedra, seguir figurando en los últimos lugares?
Ayer Alfredo Barnechea dijo no entender por qué se sobrevaloraba tanto la gestión de Saavedra ya que “no estamos hablando de una transformación. No ha ocurrido en el Perú lo que ocurrió en Finlandia, que se transformó la educación completamente”.  No le falta razón al ex candidato presidencial por Acción Popular pues por domde se le mire la educación peruana está mal.
Congratularse por una supuesta leve mejora (menos del 4%) en las calificaciones, con respecto a la prueba del 2012, es la inequívoca señal que el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski es el de los “Partisanos de la Mediocridad”, y por eso y muchas cosas más, bien podemos decir que es el de “La Gran Continuación” del humalismo. Amén claro está de que el interpelado Saavedra es un ministro heredado del régimen anterior que trabajó codo a codo con la investigada Nadine Heredia, como tantos otros funcionarios del actual gobierno.
El pensador italo-argentino José Ingenieros sostiene en su libro “El hombre mediocre”  que “Un ideal colectivo es la coincidencia de muchos individuos en un mismo afán de perfección”. En el Perú hay múltiples gentes con distintos afanes, pero el de alcanzar la perfección y la excelencia no es uno de esos afanes. Saavedra y sus aúlicos encarnan la vocación por el fracaso, la tentación del conformismo, la estupidez del eso de que “lo importante es competir y no ganar”.
Y volviendo a la prueba PISA, tan abanicada por los ppkausas como algo de valía no está demás recordar que más de ochenta expertos internacionales concuerdan en que PISA distrae la atención de los objetivos educativos principales como el desarrollo físico, moral, cívico o artístico, reduciendo peligrosamente nuestra imaginación colectiva de lo que debería ser la educación. Valgan verdades, Saavedra debería irse  a su casa o a su burocrático escritorio del Banco Mundial. El asunto es simple, que el ministro inepto y choche de Nadine se vaya, a donde prefiera pero que se vaya, censurado o no, que se vaya que se vaya.
Martha Meier M.Q.
Expreso, 10 de diciembre de 2016

sábado, diciembre 03, 2016

Saquen sus conclusiones II

El sábado pasado en esta misma colum­na enhebramos una serie de hechos aparentemente aislados que refuerzan dos secretos a voces: el rol de facilita­dor que juega el gobierno pepekausa en la vida de la señora Nadine Heredia, y la cercanía de esta con la crema y nata del castro-chavismo y el rojerío del Foro de Sao Paulo. Ver:http://www.expreso.com.pe/opinion/guerra-martha-meier-m-q/saquen-sus-conclusiones/
Nadine Heredia volvió a nuestro país, inesperadamente, ya como funcionaria de la FAO y con licencia sin goce de ha­ber por 15 días según informó esa misma institución.
¿Nadine visitará al presidente Pedro Pablo Kuczynski? ¿Tendrá la gentileza de ir a ver cómo se encuentra su otrora amigo Martín Belaunde Lossio, en su “prisión preven­tiva” sin tener condena alguna? ¿Le dará el pésame a la familia de su ex empleado, el señor Emerson Fasabi, muerto en extra­ñas circunstancias? ¿Como quien tiene la conciencia limpia y dejar constancia su inocencia y que no tiene relación alguna con los hechos por los que se la investiga, la señora Heredia se someterá también a la prisión preventiva? Veremos lo que el tiempo nos depara.
Belaunde Lossio está desde hace 17 me­ses en una clínica y no en un centro pe­nitenciario, gracias a la carta que como congresista de “Alianza por el Gran Cam­bio” envió la actual ministra de Justicia Marisol Pérez Tello. Ver:http://elcomer­cio.pe/politica/justicia/magan-perez-tello-hablo-cambiar-penal-belaunde-los­sio-noticia-1945534
Solo para refrescar la memoria, Alianza por el Gran Cambio fue el partido por el que postuló PPK en 2011, sin éxito. Aque­lla alianza estuvo formada por cuatro partidos: el tradicional PPC; el Humanista (del ex ministro aprista y ex reo vinculado al MRTA, Yehude Simon); Restauración Nacional, del conservador pastor evan­gélico Humberto Lay y Alianza para el Progreso, del empresario César Acuña. Y otra para refrescar la memoria: el pe­riodista Luis Iberico, nuestro actual em­bajador en Roma y representante ante la FAO, es por esas raras coincidencias de las filas acuñistas, pero no seamos mal­pensados y volvamos a Martín Belaunde Lossio…
Como se sabe, el otrora escudero de los Humala es investigado por los casos La Centralita y Antalsis. En febrero de 2015, sin embargo, Cuarto Poder de América TV sacó a luz un supuesto caso de trá­fico de influencias vinculado a Belaun­de. Según la denuncia de tal programa se trató de un “faenón pesquero” para presuntamente beneficiar a la empresa EXALMAR. Ver: http://www.americatv.com.pe/cuarto-poder/reportaje/pesca-martin-belaunde-noticia-15564.
Ahora bien, resulta curioso conocer que el 30 de noviembre del 2015 la pesquera EXALMAR hizo efectiva la renuncia de uno de sus directivos: Pedro Pablo Ku­czynski, nuestro actual presidente.
Y total, ¿para qué estará Nadine visitán­donos?

Martha Meier M.Q.
Expreso, 03 de diciembre de 2016

sábado, noviembre 26, 2016

Saquen sus conclusiones

Nadine Heredia voló a Europa para asumir la dirección de la oficina de enlace de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, en Ginebra, Suiza. Según la congresista Lourdes Alcorta, el gobierno de Kuczynski fue cómplice: “todo estaba arreglado” dijo el jueves informando que Cancillería supo del nombramiento la mañana del lunes, pero guardó silencio hasta la noche anulando la posibilidad de presionar al juez y al fiscal para evitar “que la señora se vaya”. Y hay más.
La reciente protesta de Cancillería por el nombramiento de Heredia le regala argumentos para autoproclamarse “perseguida política”, aunque no será necesario. Ayer la directora de Información de la ONU en Ginebra, Alessandra Velluci, confirmó que Heredia gozará de privilegios e inmunidades propias de la ONU.
Nadine hiló fino. ¿Qué necesitaba para que su plan cocinado desde febrero no abortara? Simplemente un aliado en Naciones Unidas y un embajador en Suiza al que tuviera llegada. Lo primero lo consiguió gracias al canciller pepekausa Ricardo Luna, y lo segundo por su esposo Ollanta Humala, quien usó su prerrogativa presidencial para nombrar en abril a Thierry Roca Rey como embajador político en Suiza. Roca Rey es un diplomático de cuyas capacidades nadie duda, pero resulta curioso que Luna lo haya dejado en el cargo dada su designación directa por Humala.
El embajador en Suiza es hermano paterno de Bernardo Roca Rey, cocinero, ex viceministro de Cultura de Alan García, miembro del Consejo Editorial de El Comercio y presidente de la Asociación Peruana de Gastronomía, Apega. El susodicho es “primito” de esta columnista y hombre cercano a Nadine, comprobable por un sinfín de fotografías, además de su endose a la “embajadora de la quinua” y la elección de Apega a dedo calato para “asesorar” a Qaliwarma.
La hipótesis de la complicidad se refuerza porque “El Comercio” generó dudas sobre una empresaria de reconocida trayectoria, nacional e internacional, cuyo nombramiento como representante permanente ante la ONU era inminente. El diario vinculado al cocinero sembró dudas sobre ella y Luna ratificó a Gustavo Meza Cuadra en la ONU. Listo el pastel, las dos fuentes que pudieron alertar sobre el nombramiento tenían deudas con los Humala.
Un observador de la FAO declaró que “la ex primera dama peruana tiene cero experiencia en desarrollo agrícola, pero vasta experiencia en lavado de dinero y escándalos”. El semanario “The Italian Insider” reveló que el director general de FAO, José Graziano da Silva, nombró a la “ex primera dama peruana, pese a que está bajo investigación por presunta corrupción vinculada al caso ‘Lava Jato’ de Brasil, tierra de Graziano”. El ‘padrino’ de Nadine fue ministro del gobierno de Lula y premió al sacha-dictador Nicolás Maduro por su lucha contra el hambre en Venezuela. El nexo del humalismo con el castro-chavismo y el rojo Foro de Sao Paulo nunca fue más claro.
Martha Meier M.Q.
Expreso, 26 de noviembre de 2016

sábado, noviembre 19, 2016

“Make America great again”

Donald Trump ganó las presidenciales de los Estados Unidos de América pese a la virulenta campaña en su contra de las poderosas corporaciones multi-mediáticas. No fue Hillary Clinton la gran derrotada sino la ‘media’ norteamericana y global.

Allá como acá los medios han olvidado su razón de ser: la búsqueda de la verdad, la difusión del conocimiento, de la justicia y de los valores que perfeccionan las instituciones democráticas y con ello el progreso intelectual, material y espiritual de la sociedad, amén de visibilizar la problemática que afecta a la gente de a pie y buscar soluciones. Por “default” todo eso siempre se tradujo en altos índices de rentabilidad que ya no son usuales en esta rama de negocios; esto porque las marcas siempre se publicitaron para acercarse a sus consumidores y, también, para “apropiarse” de la credibilidad, buena reputación, aceptación y valores positivos del medio. 

La gran prensa -escrita y televisada- agoniza no tanto por las nuevas tecnologías sino por ser hoy tribuna del pensamiento único, del correctismo político y la llamada ideología de género que desembocan en una mono-cultura global a imagen y semejanza de las élites financieras y extractivistas. Al olvidar los medios a sus audiencias, estas les dieron la espalda y la publicidad buscó nuevas rutas.   

   

Más de 250 medios le declararon la guerra a Trump, apenas seis le dieron un respiro cuando entendieron que su discurso nacionalista, proteccionista, de des-globalización para “Hacer a América grande otra vez” había calado hondo. El resto dañó su propia credibilidad con un “anti-trumpismo” que puso en duda las fortalezas de la democracia norteamericana y olvidó lo que esta significa para el mundo libre. Antes de conocerse los resultados electorales, el periodista español Hermann Tertsch recordó que Estados Unidos es “el único gran país de la Tierra que siempre ha vivido en libertad y democracia” y que “Trump ha manifestado siempre su compromiso con la Constitución Americana”.

La receta mediática anti-Trump fue perversa, intentó que los ciudadanos olvidaran que más allá de quien los gobierne su país será, como escribe Tertsch “la misma mejor democracia del mundo[…]con una separación de poderes[…]Y unos controles mutuos y equilibrios que acabarán con el presidente si viola las reglas”.

Los medios no quieren aceptar su derrota moral y ética; ahora intentan convencernos de que las protestas -financiadas por George Soros, especulador financiero y promotor de la narco legalización-, representan el espíritu del gran país del norte. Ojalá dejen pronto su burbuja progre para “Make America great again”.  

Martha Meier M.Q.
Expreso, 19 de noviembre de 2017