miércoles, mayo 20, 2009

Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia

A lo largo de los años ochenta y principios de los noventa Lima vivía en la penumbra por los atentados de Sendero Luminoso.
“Abimael Guzmán era el hombre más peligroso del Perú y el terrorista más letal de América Latina”, ha dicho Santiago Roncagliolo, autor de “La Cuarta Espada”, un libro sobre la cúpula de esa secta criminal.
Para Roncagliolo, Sendero oscurecía “la ciudad para mostrar poder, su idea era siempre mostrar que estaban en la oscuridad acechándote”.
Las gentes trataban de seguir con sus vidas venciendo el miedo o quizá acostumbrándose a él.
Una tarde, un joven partió hacia la selva acompañado por un gran amigo que visitaba el Perú. Con las mochilas al hombro enrumbaron hacia la libertad, lejos de la ciudad asustada. Pasaron las semanas y de los jóvenes no se tuvo noticia.
Eran malos tiempos, Sendero Luminoso había convertido los andes centrales en un inmenso cementerio al aire libre, esclavizaba y vejaba a los asháninkas en sus territorios ancestrales y operaba también en Lima.
Mientras tanto el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) sembraba la muerte y el terror en la selva ocupándola lentamente, en la capital secuestraba a empresarios encerrándolos en sus infrahumanas “cárceles del pueblo” y asesinaba a destacados personajes en la vía pública. Eran malos y tristes tiempos para el Perú.
Pasó más de un mes sin que las familias supieran nada de los muchachos. El padre del peruano decidió ir tras sus huellas. Conocía sus caminos, pues él se los había enseñado cuando era un pequeño que, tomado de su mano, se tambaleaba al dar sus primeros pasos por el bosque, convencido de que las mariposas eran orquídeas que alzaban vuelo. No fue fácil dar con información sobre su paradero. “Por acá pasaron, pero hace ya buen tiempo”, le dijeron en un lugar donde el MRTA había dejado su rastro de sangre.Alguien se ofreció a acercarlo a un sitio de emerretistas donde obtuvo la siguiente versión: unos agentes de la “embajada yanqui pasaron por acá y los apresamos”. No le quedó duda de que su hijo y el amigo habían sido confundidos. Pocos billetes bastaron para que un terrorista le brindara más datos: “los gringos murieron porque a quien los vigilaba se le escapó una ráfaga de metralla”.
Los cuerpos estaban escondidos en una fosa cercana. Le señalaron el camino. El padre cavó el suelo húmedo hasta encontrar unos cuerpos descompuestos por el calor y los insectos. Vio la camisa del hijo hecha jirones.
Con el valor que solo puede dar el inmenso amor a un hijo, el padre arrancó la cabeza de ese cuerpo, para identificarla. Volvió a Lima abrazado a una caja intuyendo que allí llevaba un fragmento de su hijo adorado. Así sufrieron miles de familias por la insania de Sendero Luminoso y del MRTA.
Esa maldad es algo que los peruanos y peruanas de bien jamás debemos olvidar. Un enemigo tuvieron y tienen el Perú y la democracia: el terrorismo.
El Comercio, 11 abril de 2009

Coltan: El oro de la era cibernética

Resulta paradójico que la gran revolución de las telecomunicaciones que ha unido e interconectado a los pueblos de una manera jamás vista ni prevista en la historia de la humanidad, dependa de un recurso natural cuya explotación viola derechos humanos especialmente de la niñez, destruye el ambiente y genera conflictos que desde 1998 tienen sumida en una interminable guerra civil a la República Democrática del Congo (antigua Zaire). Millones de seres humanos somos cómplices de este drama sin siquiera saberlo, y es que nuestras computadoras, celulares, videojuegos, iPod, GPS y demás maravillas dependen de ese recurso. Se trata del coltan, compuesto mineral sumamente escaso y raro declarado por el Pentágono como “materia prima estratégica”.
El coltan fue hasta hace poco una simple curiosidad mineralógica, un objeto de interés para estudiosos y coleccionistas al que se le encontró múltiples y valiosas aplicaciones. Todo dispositivo electrónico del que nos preciamos funciona gracias a los condensadores electrolíticos de tantalio, uno de los componentes extraídos del coltan. El tantalio es un metal con usos en cirugía, telecomunicaciones, la industria espacial y electrónica, la tecnología militar de misiles, el equipamiento químico y los reactores nucleares. Tanta bondad, lejos de beneficiar al territorio que alberga a este “oro de la era cibernética”, ha derivado en desgracia y violencia.
Hace algunas semanas El Dominical divulgó una nota sobre las guerras por las riquezas minerales congolesas. George Simons Pardo —que cubrió el África Subsahariana para la agencia de prensa internacional World Investment News— señaló en aquel informe que actualmente uno de los recursos más codiciados es el referido compuesto. Ruanda y Uganda, países vecinos, han invadido parte del Congo y controlan las zonas donde se ubica el recurso. El coltan no es exactamente un mineral sino el binomio de composiciones de columbita y tantalita. La codicia es básicamente por la tantalita de donde se obtiene el tantalio, metal de alta conductividad y capacidad de almacenamiento de cargas eléctricas, extremadamente dúctil y maleable, resistente como el vidrio pero que puede ser enrollado, doblado, soldado y utilizado en aleaciones para obtener materiales que soportan altísimas temperaturas, la corrosión y es prácticamente indestructible por los ácidos.
El Congo cuenta con 80% de los depósitos de coltan del planeta. La explotación se da informalmente bajo la mirada de militares de los países invasores y de las guerrillas. En estas minas de tajo abierto trabajan miles de niños que abandonan sus escuelas y campesinos que a la larga terminan esclavizados y muertos por las duras condiciones laborales. Los desechos mineros contaminan los ríos de la zona y grandes lagos. Se abren minas por doquier afectando diversos ecosistemas de los que dependen gorilas y elefantes, entre otras especies en extinción. “El desarrollo conseguido a costa del ambiente no es progreso sino retroceso”, decía el naturalista y político alemán, doctor Wolfgang Rotkegel. De este retroceso de nuestro planeta todos somos responsables si como consumidores no tomamos conciencia de que debemos exigir cambios y un sello internacional que garantice estándares éticos en todos aquellos equipos de nuestro uso cotidiano que contengan tantalio extraído del coltan.
El Comercio, 04 de abril de 2009

Memorias de Sendero Luminoso

Con la cabeza recostada sobre el cristal el joven oficial miraba el hermoso camino de Lucanas hacia la costa. A ratos pensaba en su novia, en su cercano matrimonio, en los hijos que convertirían en bisabuela a la anciana mujer a la que tanto quería y que lo esperaba ansiosa, tras la larga y peligrosa ausencia. Vivía admirado por la belleza del país al que defendía exponiendo su vida. En un instante todo terminó. Sendero Luminoso interceptó el vehículo en el que viajaba este integrante de la PNP y lo asesinó con la saña y el odio inspirados por el marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo.
Allí quedó el cadáver de un patriota peruano de sangre francesa y china, de ojos claros y mirada transparente, cuyo “error” fue atreverse a defender las comunidades más pobres altoandinas, aterrorizadas por esos criminales del trapo rojo con la hoz y el martillo. Dejó a su madre y hermana con un tajo abierto en el corazón, como un río eterno de dolor; a tías, tíos, primas, primos y sobrinos que no pueden olvidarlo aunque hayan pasado más de dos décadas; a una abuelita con los brazos extendidos que esperaba abrazar al nieto valiente, cuyos restos recibió en un cajón; y a una mujer enamorada cuyo futuro estalló en mil fragmentos como los vidrios que Sendero volaba con sus coches-bomba en la ciudad de Lima. Historias como las de “Chamaco” —así le decían los amigos— abundan, por desgracia.
En un poblado de Huacrachuco, en Huánuco, Reyna, una niña de poco más de 10 años, vio cómo su tío levantó un machete para matar a su propio hijo. Han pasado bastante más de veinte años y aún recuerda el cadáver de su primo amarrado a un árbol, transformado en una suerte de yunsa, pues un grupo de senderistas obligó a que todos los pobladores tomaran el machete y le infligieran un corte por “soplón”, es decir por anunciar que los terroristas se acercaban. Reyna trata de olvidar pero las imágenes vuelven a su mente quizá amplificadas por el pavoroso recuerdo. No sabe si fue en ese momento o después que su tío cayó fulminado por un infarto, pero sí recuerda claramente a su primo atado y que clamaba: “Papá, por favor, directo al cuello, en el cuello. No mires. Te quiero”.
En Ilo un chofer de origen puneño volvió a su pueblo después de 20 años: “Casi todos habían sido asesinados o huido del lugar”. Policías y soldados ayudaron a que él y un grupo de muchachos —en edad de ser incorporados a la fuerza a las hordas senderistas— escaparan en un camión, pocas horas antes de que los terroristas sitiaran el poblado. Con lágrimas en los ojos más de una decena de hombrecitos vieron cómo su pueblo se perdía en la distancia hasta que tras largas horas llegaron al mar. En Ilo hicieron de todo para sobrevivir: “Solo nos conocíamos entre nosotros. Todos hablábamos aimara y en la costa ya nos conversábamos en castellano. Una señora muy buena, puneña ella, nos daba comida y ayudaba con lo que podía en medio de su pobreza. No sé qué es de mis padres ni hermanos menores, ni del señor del camión; seguro los habrán matado. Eso hacía Sendero, señorita, y la gente se está olvidando…”.
El Comercio, 28 de marzo de 2009

sábado, marzo 21, 2009

Las Gardenias y otros crímenes

El 31 de mayo de 1989 ocurrieron dos hechos que demuestran el odio y desprecio que Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) sentían por el Perú, los peruanos, las minorías y por todo aquel que con su esfuerzo y trabajo construían un país mejor. La tarde de aquel miércoles en un remoto paraje de Huancavelica SL asesinó, a pedradas, a la notable ecologista y defensora de nuestro patrimonio natural Bárbara d’Achille, jefa de la página de Ecología de este diario. Junto con ella fue muerto de dos balazos en la cabeza el ingeniero Esteban Bohórquez Rondón, especialista en camélidos sudamericanos de la Corporación de Desarrollo de Huancavelica (Corde-Huancavelica). ¿Su pecado? Contribuir al uso sostenible de los recursos naturales en beneficio de las comunidades más pobres. El asesino a cargo, un tal “Camarada Rogelio” dijo fríamente a los testigos que lograron huir: “Estamos en una guerra civil, hasta los inocentes mueren”. Esto ocurrió en un rincón altoandino.
Ese mismo miércoles al caer la noche en otra parte de nuestro país, seis integrantes del MRTA perpetraron un atroz crimen de odio e intolerancia. Los terroristas ingresaron a Las Gardenias un conocido bar gay en el pueblo joven Nueve de Abril de la selvática ciudad de Tarapoto y dejaron bien en claro que en su visión de país (es decir, la de su líder Víctor Polay) las minorías sexuales serían exterminadas. Estos delincuentes armados sacaron a empellones a ocho personas, algunas de ellas travestis, acusándolas de “delincuencia” y colaboración con las fuerzas del orden.
Debemos entender que para los terroristas quienes no estaban con ellos necesariamente eran enemigos y, por tanto, “colaboradores” de las Fuerzas Armadas y Policiales que los enfrentaban. El informe de la Comisión de la Verdad (CVR) indica: “A los pocos días, el semanario “Cambio”, órgano oficioso del MRTA, reivindicó la acción como una decisión del grupo subversivo debido a que las fuerzas del orden supuestamente amparaban “estas lacras sociales (...) para corromper a la juventud””. Los emerretistas transmitieron similares mensajes radiales en esa zona. La CVR menciona además que en el ese mismo artículo de “Cambio” se hace referencia a otro crimen de odio cuya víctima fue: “un joven “homo” muy conocido en Tarapoto”. El cuerpo fue abandonado con un cartel en el que se leía “Así mueren los maricones”.
“Cambio” fue un semanario ligado a algunos personajes de la izquierda legal y columnistas de opinión que ahora pretenden dictar cátedra sobre democracia.
Cifras del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) sostienen que al menos 500 gays y travestis fueron asesinados por Sendero Luminoso y el MRTA. El machismo, como se reconoce hoy en día, es una cizaña social, excluyente, intolerante, prepotente y llena de prejuicios. Esa visión machista tiene en la práctica su expresión más brutal en la violencia y desprecio contra las mujeres, en las violaciones y crímenes contra ellas o lo que de alguna manera se supone representa lo femenino (para el caso un gay o un travesti). No cabe duda de que SL, el MRTA —y quienes no deslindaron en su momento de su violencia criminal— perpetraron el más feroz y sanguinario de los machismos en nuestro país.
El Comercio, 21/03/2009

lunes, marzo 16, 2009

Un poco de memoria

A lo largo de los años 80 y principios de los 90 dos grupos terroristas asolaron el Perú: Sendero Luminoso (SL) y el MRTA. Sendero, con su marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo, inició la guerra contra los peruanos el 17 de mayo de 1980, en Ayacucho. Para abril de 1983 irrumpieron en Lucanamarca y asesinaron a 69 campesinos, para vengar la muerte de uno de los suyos. Los genocidas senderistas aniquilaron a 11 mujeres (varias embarazadas), a 18 niños (incluido un bebe de seis meses) y a varios ancianos de alrededor de 70 años. Lo hicieron a machetazos y hachazos, quemándolos y disparándoles en la cabeza. Abimael Guzmán justificó el baño de sangre al declarar a “El Diario”: “El punto principal era hacerles entender que éramos una nuez dura de romper y que estábamos listos para todo”. Y por “todo” se refería también a la violación masiva de mujeres y niñas.
El informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) recoge los testimonios de estas víctimas. Una de ellas menciona que fue violada por varios senderistas “en presencia de su esposo e hijos”. Otra recuerda que senderistas armados entraron a su casa y “violaron a su hija. La joven resultó embarazada”. Un padre de familia no olvida el secuestro de su hija, sacada a empellones de su propio hogar y haber encontrado al día siguiente su cadáver “con las manos atadas, semidesnudo”, ensangrentado y apuñalado: había sido violada. Se menciona que llegaban a abusar hasta de “una niñita”.
Tanta barbarie no justifica, de manera alguna, la brutal represión desencadenada desde los años 80 por las Fuerzas Armadas en su desorganizada y violenta estrategia antisubversiva, como tampoco la condena a priori de los soldados y policías que, desde la línea de fuego, expusieron y perdieron la vida en defensa de la nación.
Sendero Luminoso alcanzó la selva central, esclavizó al menos a 5 mil asháninkas, asesinó a 6 mil y forzó a desplazarse de sus tierras ancestrales a cerca de 10 mil. Allí la violencia sexual fue una estrategia colonizadora y de dominación, que melló el poder de los varones asháninkas, incapaces de defender a sus mujeres.
El reconocido periodista José María Salcedo, investigador del fenómeno, declaró a El Comercio: “Hubo violaciones masivas para que tuvieran hijos que ya no fueran asháninkas. De esto no se ha hablado mucho”.
Santiago Roncagliolo, autor de “La cuarta espada” —historia de Guzmán y SL— comentó a la periodista Cecilia Valenzuela en una entrevista televisiva que “arrepentimiento” o “perdón” son palabras inexistentes en el vocabulario senderista. Esos criminales mataron a pedradas a una periodista de este Diario: la ambientalista Bárbara d’Achille, asesinaron a María Elena Moyano frente a sus dos pequeños hijos y dinamitaron su cuerpo por invocar a Villa El Salvador a dejar atrás el miedo y a luchar por la paz.
Con acierto Abelardo Sánchez León escribió en esta misma página: “La izquierda legal en el Perú tiene una deuda: no ha hecho un deslinde tajante con el terror que desataran Sendero Luminoso (SL) y el MRTA”. Deslinde fundamental para la democracia y la reconciliación entre peruanos. Deslinde que requiere del pronunciamiento público de influyentes personajes de esa izquierda legal, como Sinesio López, docente universitario, columnista de opinión y ex director de la Biblioteca Nacional durante el toledismo, quien el 31 de agosto de 1983, en plena barbarie, escribió en la página 2 de “El diario de Marka”: ¿Quién es más patriota: Abimael Guzmán, que está dispuesto a morir y a matar por lo que cree —equivocadamente o no— bueno y justo para su país o Carlos Rodríguez Pastor, que sin arriesgar su pellejo, ha puesto la economía del Perú en manos de las trasnacionales y de la banca extranjera?”.
El Comercio, 14/03/09

Un ruido poderoso

La noche del jueves 450 salas de cine, a lo largo y ancho de Estados Unidos, se enlazaron para proyectar en simultáneo el documental “A Powerful Noise” (Un ruido poderoso), transmitido vía satélite desde Nueva York. Un evento sin precedentes que contó con 120.000 espectadores. Un anticipo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Luego se desarrolló un panel, transmitido también en vivo, en el que participaron personalidades de la talla de la ex secretaria de Estado Madeleine Albright, quien refirió sus coordinaciones con nuestro compatriota Hernando de Soto para formalizar a las mujeres y lograr su acceso a los sistemas de justicia, financieros y de propiedad. Albright enfatizó la necesidad de convertir a los hombres (padres, hermanos, parejas) en aliados del empoderamiento de las mujeres y niñas. Brillaron también celebridades como la modelo Christy Turlington, promotora de salud materna de la institución de lucha contra la pobreza CARE, y la actriz Natalie Portman, vocera de Finca International (microcréditos en los países en desarrollo), quien también codirige con la reina Rania de Jordania la campaña Village Banking, de banca rural. El columnista del “New York Times” y ganador del premio Pulitzer, Nicholas Kristof, mencionó cómo las mujeres pobres al contar con algún dinero lo invierten en el bienestar familiar mientras los hombres, por lo general, evaden sus responsabilidades y lo gastan con los amigos.
“A Powerful Noise”, dirigido por Tom Capello, narra la historia de tres mujeres cuya acción individual ha impactado profundamente en sus comunidades. Una travesía que nos lleva a Vietnam, Mali y Bosnia para conocer a: Hanh, Jacqueline y Nada.
Hanh es una joven viuda vietnamita y seropositiva. El sida mató a su hija y a su marido. Su vergüenza y tristeza fueron la semilla de Flor Inmortal, un grupo de autoayuda, de consejería, apoyo emocional, legal y de salud para quienes sufren y han padecido como ella. Flor Inmortal acoge anualmente a decenas de personas y realiza campañas de prevención del sida y programas contra la adicción y el intercambio de jeringas (una de las principales vías de contagio en Vietnam).
En Mali encontramos a Jacqueline, Madame Urbaine, una africana inmensa y hermosa que agradece a su padre haberla motivado a completar su educación escolar en los años 50. Madame Urbaine, fundadora de APAF, lucha en la barriada de Bamako contra el trabajo doméstico forzado que afecta a miles de niñas analfabetas. Esta mujer sabe que la educación es el único camino de salida. Recordemos que en los países en vías de desarrollo existen 600 millones de niñas con un inmenso potencial para cambiar la fisonomía social, cultural, política y económica de sus comunidades, cuando adultas, lo que dependerá de la oportunidad que se les brinde hoy para alfabetizarse, capacitarse en algún oficio y vivir en un entorno saludable y seguro.
Nada vive rodeada de perfumados campos de frambuesas. Es una sobreviviente de la guerra de Bosnia, una madre trabajadora. La angustia y el miedo acompañan su mirada pero de rato en rato una chispa de alegría asoma. Esa chispa, sin duda, es la que la llevó a formar Maja Kravica, una asociación de mujeres para integrar social y económicamente a serbios y bosnios, en una zona donde la destrucción fue masiva.
Tres historias de esperanza. Tres mujeres como las hay por miles en nuestro país, que en silencio trabajan por un mañana mejor para todos y todas.
El Comercio, 07/03/2009

martes, marzo 03, 2009

Maria Sibylla Merian

Corría el año de 1699 cuando una alemana de 52 años arribó a la colonia holandesa de Surinam para estudiar y plasmar con su arte, la flora y fauna nativas. Un reino de verdores inimaginables, de árboles inmensos como catedrales, hojas y flores con propiedades míticas y sanadoras, ríos sinuosos y extrañas criaturas esperando a ser descubiertas. Era una época de conquistas, de búsqueda de riquezas y oportunidades. Ella muy por el contrario emprendió su viaje hacia la América tropical con afán enciclopedista y con un solo sueño: atisbar el Nuevo Mundo y las exóticas especies de flora y fauna que había admirado en colecciones privadas del Viejo Mundo. Maria Sibylla Merian (Frankfurt 1647-Amsterdam 1717) notable pintora que revolucionó la botánica, la entomología y la zoología (autodidacta en estas disciplinas) fue la primera persona europea en emprender un viaje científico. Lo hizo cien años antes de que el célebre barón Alexander von Humboldt.
Fue hija de Matthäus Merian, “el viejo” grabador y editor de gran reputación que murió cuando ella tenía apenas tres años. Su padrastro Jakob Marell, de la escuela bodegonista de Utrecht, la inició en el dibujo, la pintura y el grabado. Desarrolló tempranamente su talento y siendo casi una niña, a los 13 años, ya pintaba con destreza y por encargo sus primeras imágenes florales.
Desde pequeña había sentido una extraña fascinación por los insectos y sus salidas al campo para pintar se convirtieron, también, en jornadas de recolección de bichos. “Empecé —escribió— con los gusanos de seda de Fráncfort, mi ciudad natal. Después me di cuenta de que otras orugas se desarrollaban en bellas mariposas diurnas. Así, recogía todas las orugas que encontraba para observar su transformación”. A diferencia de sus contemporáneos, al pintar las plantas y flores ella incluía los mínimos detalles y rastros de insectos: una larva, una pequeña araña, una mariposa, ilustrando cada estadio de su desarrollo. Los insectos recolectados y aquellos que retrató le ayudaron a comprender la metamorfosis en una época en la que se sostenía su generación espontánea, a partir de la inmundicia y la putrefacción. Fue justamente la publicación, en 1705, de su libro “Metamorfosis de los insectos de Surinam” (Metamorphosis insectorum Surinamensium) la que le permitió ganarse el respeto internacional de ilustres académicos que supieron apreciar los dibujos y acuarelas en los que consignaba el nombre nativo de cada especie y el utilizado por los colonos. Observó y descubrió para Europa a la tarántula y a la zarigüeya (pequeño marsupial amazónico, emparentado con los canguros). Plasmó imágenes de lagartos, iguanas y serpientes, pero lo suyo eran la flora y los insectos. Sus trabajos combinaron la utilidad científica y el valor estético. Su patrón de diseño se impuso entre los científicos que empezaron a incorporar en sus anotaciones y bocetos, ya no solo al sujeto de interés sino también a las especies vinculadas. Esto era más o menos como tener la planta viva en las manos. Al celebrarse el próximo 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer vale la pena recordar a esta artista, considerada por los académicos modernos una de las fundadoras de la entomología. Una mujer que se atrevió a seguir sus sueños para entregarle saber a la humanidad.
El Comercio, 28/02/2009

miércoles, febrero 25, 2009

Darwinismo: ¿el marxismo del siglo XXI?

¿Qué tienen que ver los trabajos del naturalista inglés Charles Darwin en una jornada bursátil en Wall Street, Londres o Tokio? ¿Qué puede aportar su pensamiento a la actual crisis económica o a la economía en general? Recordemos que el principio central de su teoría es la selección natural o, lo que es lo mismo, la “sobrevivencia del más apto”.
Para los expertos, el darwinismo es aplicable también a sistemas como el mercado de acciones y las empresas. Después de todo, un animal para sobrevivir debe tener capacidad de adaptación a diferentes ambientes, o a ambientes alterados; debe poder competir eficientemente por recursos limitados y cooperar con el resto de individuos mediante intercambios provechosos. ¿No es esto de lo que dependen los mercados y las empresas donde entran a tallar la dinámica de las relaciones humanas, el comportamiento y los modos de organización de sus trabajadores?
La teoría de la evolución está llevando a una mayor comprensión del complejo sistema de las sociedades humanas. Las guerras, el amor, el sexo, la política, el trabajo y hasta el cosmos empiezan a mirarse desde la perspectiva naturalista de Darwin.
Al conmemorarse 200 años del nacimiento del sabio inglés y los 150 años de la publicación de su obra maestra “El origen de las especies”, su influencia impregna a tal punto los análisis de las más diversas disciplinas del saber que vale plantearse varias preguntas: ¿es el darwinismo el marxismo del siglo XXI?, ¿estamos frente a una herramienta despolitizada de análisis de la realidad social, económica y científica, emanada de los estudios de la naturaleza? Todo parece indicar que sí. Hoy, desde el darwinismo se estudia al ser humano, la creación artística, las fluctuaciones mercantiles, las organizaciones y redes sociales, la cooperación y enfrentamiento entre pares y antagonistas, el flujo del tránsito vehicular, el amor, el sexo y hasta el cosmos, entre otros.
El darwinismo es la nueva herramienta de análisis de los científicos políticos y sociales en su interpretación del poder, de sus incomprensibles alianzas, de la lucha por la sobrevivencia individual dentro de un grupo o de la contradicción generada por la satisfacción personal frente al bien común; en definitiva, sobre el ser humano y el poder. Larry Arnhart, analista político de la Universidad de Illinois del Norte, sostiene en un ilustrado artículo de Karen Wright que “gran parte del debate en la historia de la teoría política finalmente deriva en el debate sobre la naturaleza humana”. La teoría de la evolución ha calado hondo. Hoy prácticamente no hay rama del saber que no la tome en cuenta. Existen corrientes como la psicología y medicina evolutivas, hay inclusive una teoría de la selección natural cosmológica y un sinfín de otros enfoques surgidos de “la sobrevivencia del más apto”. Corey S. Powell, editor en jefe de la revista de divulgación científica “Discover”, sostiene: “La teoría de Darwin sobre la evolución por selección natural fue la primera de las tres grandes revoluciones intelectuales que marcaron el comienzo de la visión de la humanidad”. Las otras dos son las de Freud con su “Interpretación de los sueños” (1899) y de Albert Einstein con su “Teoría de la relatividad” (1905). Pero de estas, la de Darwin —a ojos de esta columnista— es la más “apta” para revelarnos quiénes somos, qué somos capaces de hacer y por qué han escapado de nuestro control los sistemas sociales y económicos que hemos creado

martes, febrero 17, 2009

Libros: pasaporte a la ciudadanía real

Leer es ejercer un derecho. El analfabetismo es una clara violación a los derechos humanos, tales como el derecho a la información (por todos los medios), a aprender, a desarrollar el potencial intelectual y creativo. Recordemos que la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma que “toda persona tiene derecho a la educación”. Los estados que no desarrollan programas eficientes de alfabetización se constituyen, sin quererlo, en violadores de los derechos de cada uno de esos ciudadanos (mujeres, hombres, niñas y niños) incapaces de acceder al conocimiento, a la memoria, a las ideas impresas, a la educación.
El actual Gobierno viene dando claras señales de su lucha contra los rezagos de analfabetismo en nuestro país, donde uno de cada diez peruanos es analfabeto, situación que resulta inverosímil en pleno siglo XXI.
Se impulsan, además, campañas para promover la lectura y combatir lo que se conoce como analfabetismo funcional, es decir, no leer teniendo las destrezas o, lo que es peor, no comprender lo leído (en el 2001, un estudio para medir la calidad educativa encontró que 54% de los estudiantes peruanos caía en esa categoría).
Umberto Eco, en “Por qué los libros prolongan la vida” (Roma, 1991), escribió: “Con el lenguaje, los viejos se convirtieron en la memoria de la especie: se sentaban en la caverna, alrededor del fuego, y contaban lo que había sucedido (o se decía que había sucedido) antes de que los jóvenes hubieran nacido (...) Hoy los libros son nuestros viejos. No nos damos cuenta, pero nuestra riqueza respecto del analfabeto (o del que, alfabeto, no lee) consiste en que él está viviendo y vivirá solo su vida, y nosotros hemos vivido muchísimas”.
El libro es, pues, nuestro sabio moderno. Es maestro, artista, explorador, viajero. Nos despierta haciéndonos soñar, nos traslada hasta los confines del cosmos sin movernos de la comodidad de nuestro hogar, nos pone frente a cualquier personaje, real o de ficción.
En el libro está todo y con él todo lo podemos sentir y hacer: medir la temperatura del Océano Pacífico con el barón Alexander von Humboldt; deleitarnos con el sabor de la carne de las inmensas tortugas de Galápagos en compañía de Charles Darwin; sufrir de amor en silencio como Fermina Daza y Florentino Ariza, en “El amor en los tiempos del cólera”; vengarnos de quien desgració a nuestro padre como Emma Zunz hizo con Lowenthal, en el relato de Borges; o estar en ese cuarto poblado por el sonido del arpa, donde el “danzaq” Rasu-Ñiti agonizó bailando con sus tijeras hasta que “¡El Wamani aquí! ¡En mi cabeza! ¡En mi pecho, aleteando!” se lo llevó, según el magistral Arguedas. Ideas, ficciones, ciencia, pasado, presente y atisbos de futuro están en los libros. Dos son las batallas por enfrentar: erradicar por completo el analfabetismo con programas eficientes (especialmente entre las mujeres y niñas de zonas rurales) y promover la lectura entre los alfabetos en estos tiempos de multioferta cibernética y banales distracciones. “Sociedad que no lee es una masa inerte de huesos a la intemperie —ha escrito hace algunas semanas en “La República” el lúcido Luis Jaime Cisneros—.Gracias a la lectura, somos personas. Lo comprobamos cada vez que un nuevo libro se incorpora a nuestra vida y renueva nuestra fe en las facultades creadoras del hombre”.
El Comercio, 14/02/2009

lunes, febrero 09, 2009

La marihuana que no queremos

El alcalde de Surquillo, Gustavo Sierra Ortiz, ha propuesto que las farmacias vendan drogas ilegales como la marihuana, entre otras. Según su lógica, el Estado es hipócrita pues permite la posesión para consumo individual y penaliza la comercialización.
El asunto parece razonable, ¿pero, realmente lo es? Esta propuesta tira la toalla en la batalla contra la adicción y por la defensa de la salud de los ciudadanos, y convertiría a nuestro país en un narcoestado preocupado por facilitar el acceso ciudadano a sustancias comprobadamente dañinas para la salud física, psicológica y moral, especialmente de los niños y adolescentes.
Existe una fuerte corriente en pro de la legalización de las drogas que cuenta con amplio financiamiento internacional de parte de las ONG, como la Open Society Institute, del especulador y “filántropo” George Soros. El financiamiento de la Open Society está estratégicamente canalizado, en nuestro país, a través de diversas instituciones para financiar investigaciones y proyectos de periodistas, estudiosos, abogados, artistas y políticos, en definitiva líderes de opinión.
Utilizar de portaestandarte a la marihuana resulta una buena estrategia. Después de todo, por ignorancia (o interés de algunos) se la sigue considerando una droga blanda cuando la realidad es otra. Hay que tomar en cuenta que desde hace algunos años esta planta viene siendo objeto de modificaciones genéticas que han logrado variedades más potentes y adictivas. La marihuana de hoy no es la misma que la de hace 30 o 20 años. Y no solo esto, lo más preocupante es que según señalan diversos estudios la “hierba” es la puerta de ingreso hacia otras drogas. La información es bastante clara: la mayoría de adictos, a la heroína, al opio, al crack, entre otros, se iniciaron fumando marihuana, entre risas y buenos amigos.
Informaciones del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) dan cuenta de que la marihuana afecta la memoria, el aprendizaje, la coordinación, la concentración, la percepción del tiempo. Todo esto impacta significativamente enel rendimiento académico y el pleno desarrollo intelectual y profesional, así como en las relaciones familiares y sociales. Los accidentes laborales, además, son más comunes entre los consumidores. La misma fuente indica que un estudio demostró que el riesgo de sufrir un ataque cardíaco se cuadruplica en la primera hora tras fumarla. Los investigadores deducen que esto es debido a su influencia sobre la presión arterial, el ritmo del corazón y la capacidad sanguínea para transportar oxígeno. Se señala que los consumidores son, también, más propensos a sufrir cánceres de cabeza y cuello (laringe, boca, lengua, entre otros) y a padecer problemas pulmonares y bronquiales. De hecho, el humo de la marihuana contiene entre 50% a 70% más sustancias carcinógenas que el del tabaco. Pruebas de laboratorio han comprobado, además, que inhibe el sistema inmunológico, propiciando infecciones bacterianas y tumoraciones y que los hijos de las consumidoras pueden nacer con defectos neurológicos que retrasan e impiden su óptimo desarrollo.
Elegimos a nuestras autoridades para hacer de nuestro país uno más grande y mejor. En ese sentido deben, entre otras muchas cosas, luchar contra los traficantes y desarrollar campañas para prevenir el uso de sustancias peligrosas, en vez de lanzar señales de que la batalla contra la lacra está perdida. Para que un país salga adelante requiere que sus hijos e hijas sean saludables, bien nutridos, desarrollen su potencial intelectual y emocional y estén libres de vicios que corrompen y debilitan el espíritu individual y nacional.
El Comercio, 07/02/2008

martes, febrero 03, 2009

Por una red de reservas marinas protegidas

Al cumplirse el centenario de la creación de la Compañía Administradora del Guano, en 1909, para recuperar este tesoro natural depredado, saqueado y agotado, el Perú podría convertirse en un ejemplo internacional y líder regional en conservación de la biodiversidad marino-costera y sus ecosistemas. Todo depende, claro está, de nuestras más altas autoridades y su visión sobre el desarrollo sostenible, es decir el progreso real, el avance sin degradación y el crecimiento con continuidad en el tiempo.
Desde hace más de 7 años, la doctora Patricia Majluf impulsa la creación de un sistema de áreas marinas protegida que incluya la totalidad de islas y puntas guaneras, así como las 2 millas de mar adyacente. Un corredor que cubriría prácticamente todo el litoral peruano, desde La Libertad hasta Moquegua, protegiendo zonas esenciales para la supervivencia de lobos marinos, pingüinos, aves guaneras, delfines, ballenas y peces como la anchoveta de gran valor alimenticio (para humanos y mamíferos marinos), por no mencionar su importancia económica e industrial. Se trata también de sitios fundamentales para mantener las costumbres, religiosidad y el modo de vida de millares de familias de pescadores artesanales y marisqueros, entre otros.
“La Compañía Administradora del Guano creó el primer sistema de “áreas protegidas” en el Perú protegiendo las islas (...) Esta medida fue tan exitosa que en pocas décadas fue necesario crear islas artificiales —cercando penínsulas con muros de concreto— para aumentar el hábitat disponible de los más de 10 millones de aves que ya habían para entonces”, ha escrito Majluf, quien en el año 2006 recibió el premio Whitley de Oro a la conservación de la naturaleza, de manos de la princesa Ana de Inglaterra, en la Real Sociedad Geográfica de Londres.
El proyecto que lidera la especialista peruana fue seleccionado por un panel de expertos como el mejor y más necesario de concretar. Un merecido reconocimiento para quien desde hace 30 años ha consagrado su vida a la conservación e investigación en punta San Juan de Marcona, y contra viento y marea viene impulsando la creación de un extenso hábitat donde las criaturas del mar y los procesos ecológicos y evolutivos sean protegidos a perpetuidad. A estas alturas existe un proyecto de ley que solo espera la firma de las autoridades para entrar en vigor y convertir al Perú en ejemplo de conservación, por el bien de sus generaciones presentes y futuras.
Un país no es sino la suma de las buenas o malas intenciones de sus habitantes. Un país se forja sobre la base de la capacidad de sus autoridades para concretar, en aras del bien común, las iniciativas y proyectos germinados en la sociedad civil con fines diversos y positivos. Un país existe, subsiste y progresa en la medida en que sus gobernantes comprenden su responsabilidad de preservar los ecosistemas para el aprovechamiento económico, la investigación científica, el goce estético y espiritual de las futuras generaciones. Esperemos, pues, que pronto seamos los líderes regionales en protección marina y que nuestras autoridades den una clara señal de que están por encima de las veleidades pasajeras de la política y de los intereses de unos pocos.
El Comercio, 31/01/2009

lunes, enero 26, 2009

Fósiles: tesoro dormido

Decenas de millones de años atrás, muchísimo antes de que las huellas de hombres y mujeres marcaran la faz de la tierra, casi todo fue mar. Mar que albergaba a inmensas criaturas, antecesoras de ballenas, tiburones entre tantas otras. Las feroces fuerzas que esculpieron nuestro planeta elevaron aquel fondo marino hasta convertirlo en suelo que hoy pisamos y cuyas especies, fosilizadas por el tiempo y las condiciones naturales, se observan a simple vista. ¿Un caracol marino en las alturas andinas? Sí. ¿Bancos de conchas en la bajada de los Andes hacia la selva? También. ¿Una ballena en el desierto? Por supuesto.
Fue el sabio italiano Antonio Raimondi quien a mediados del siglo XIX en su travesía por el sureño desierto de Sacaco (Acarí), identificó los restos de varios cetáceos, especialmente ballenas, asociados a moluscos no conocidos, concluyendo que eran restos de fauna ya extinta. El doctor Carlos Vildoso Morales indica que Raimondi descubrió múltiples yacimientos en áreas como Luya en Amazonas; Cajabamba, Pomabamba y Huallanca en Áncash; Condebamba, Tembladera y Yanacancha en Cajamarca; Angaraes y Yauli en Huancavelica; Huari en Junín; Pataz en La Libertad o Morococha en Lima, así como una "mandíbula de mastodonte, en las cercanías de la actual Tarapoto".
Un reciente viaje al desierto de Ica nos permitió observar dientes fosilizados de arcaicos tiburones, bancos de ostras que parecían esperar la reventazón de una ola refrescante, una ballena con el cerebro increíblemente cristalizado. Antiquísimos restos de la fauna que pobló esta parte de la Tierra. Fósiles que como en tantos otros parajes son saqueados y depredados. Roberto Penny Cabrera, explorador e investigador autodidacta --que conoce como pocos tan áridos parajes-- se refiere a la lacra de la creciente demanda de estas piezas por coleccionistas privados en el extranjero, lo que fomenta el tráfico ilegal y la corrupción de autoridades y hasta de estudiosos.
¿Pero, por qué preocuparnos por los fósiles? Ocurre que son indicadores de los cambios climáticos y geológicos ocurridos a lo largo de millones de años y aportan datos sobre la evolución de la Tierra, de su flora y fauna. Son, además, una ventaja comparativa para dinamizar el turismo y convertir al Perú en un destino paleontológico. Fósiles que pueden generar cientos de puestos de trabajo e importantes ingresos. En el caso de Ica, las calcinantes e inhóspitas arenas se convertirían en laboratorios y museos al aire libre, en polos de atracción y desarrollo diversificado. Son verdaderos tesoros poco estudiados, sin protección efectiva y a los que las universidades peruanas prestan escasa atención, al punto de no existir especialización en paleontología. Tal vacío académico es preocupación constante de la destacada científica belga Vera Alleman, de la Universidad Ricardo Palma. Afincada en el país hace varias décadas, Alleman es considerada una de las más importantes expertas mundiales en invertebrados fósiles. Con ella llegamos hasta la playa La Mina, en la Reserva Nacional de Paracas, para descubrir que las vetas marrones sobre una piedra son la base fosilizada de un tronco pues el lugar fue, alguna vez, zona pantanosa poblada de flora variada, de inmensos helechos cuya indudable huella descubrimos impresa en una piedra negra. Rocas virtuales que en realidad son fauna y flora pretéritas, petrificadas. Un mundo del que el hombre no formó parte y al que hoy le toca estudiar y proteger.
El Comercio, 24/01/2009

lunes, enero 19, 2009

Huella de Poe en América Latina

LEGADO ROMÁNTICO. EDGAR ALLAN POE HA DEJADO SU HUELLA EN LA POESÍA Y EL RELATO EN AMÉRICA LATINA. NADA SE DICE, SIN EMBARGO, DE SU INFLUENCIA EN LA FÍSICA.
Un viejo fruto de la permanente labor cultural realizada por el Dr. Estuardo Núñez. En los años 50, cuando dirigía la revista del Instituto Peruano Norteamericano - IPNA (hoy Icpna) el Dr. Núñez publicó (en el N° 24, 1954) dos interesantes ensayos: "Poe en el Perú", de su autoría, y "Poe, precursor de Einstein", de Hugo Pesce (1900- 1969), difundido originalmente en 1929 en "Amauta", y considerado por Núñez "uno de los más interesantes que se hayan escrito en Hispanoamérica acerca del gran poeta norteamericano".
No debemos olvidar el interés científico de Poe desde sus años mozos, sus ávidas lecturas de Kepler, Newton y Copérnico ni tampoco la dedicatoria de su "Eureka, un poema en prosa", al barón Alexander von Humboldt, científico alemán de influencia global. "Eureka", que fue publicado en 1848, un año antes de su muerte, es un ensayo filosófico y cosmológico en el que se propuso "hablar del Universo físico, metafísico y matemático; material y espiritual; de su esencia, origen, creación; de su condición presente y de su destino".
Poe, Einstein y PesceHugo Pesce, médico, filósofo y fundador junto a Mariátegui del Partido Socialista Peruano, sostiene que "Los conceptos de la relatividad particular y general fueron inventados por Einstein, pero inventados en el sentido etimológico del 'invenire' latino: o sea hallados, descubiertos. ¿Cómo pudo Einstein, en un dado momento histórico, asirlos, extraerlos de la masa intrincada de los sistemas físico-matemáticos oficiales? ¿Hasta qué punto su descubrimiento se fundó sobre el conocimiento de los trabajos de quienes antes que él habían tratado penosa y confusamente de recorrer el mismo sendero? ¿Cuál es el valor cuantitativo y cualitativo que le pertenece personalmente? Responder a esta pregunta sería resolver el problema del genio de la creación artística, de la creación poética, etc. () Me parece que fue dado a Edgar Allan Poe entrever con cierta lucidez y expresar en forma () análoga, algunas de las verdades --paradójicas en apariencia-- impuestas por Einstein ()."
El desprecio de Poe por la similitud como argumento probatorio, tiene clara afinidad con la afirmación de Einstein de que "no existe simultaneidad absoluta, íntimamente ligada a la negación del tiempo absoluto y a la definición del tiempo local. El espacio es ilimitado, pero no infinito". He aquí una de las proposiciones sentadas por la teoría de la relatividad general. Pesce nos revela un paralelismo patente de sustancia y de forma, insospechados entre las conclusiones científicas de ambos personajes y coloca junto a las consideraciones einsteinianas una afirmación rotunda de Edgar Allan Poe: "El espacio y la duración no son sino una sola cosa".
Su obra y el PerúNúñez reseña la importancia que desde un primer momento merecieron en el Perú los cuentos de Poe, casi inmediatamente después de su publicación en inglés. En 1847, cuando Poe aún vivía, el semanario "El Instructor Peruano" analiza los cuentos "Monos y una", "Eiros y Charmion" y "El gato negro", calificados como verdaderamente originales y señalando "un esfuerzo científico bajo las formas de la novela".
En 1874 aparece en Lima la primera traducción de "El cuervo", realizada por José Ramón Ballesteros y 15 años después la versión venezolana de Juan Antonio Pérez Bonalde. Señala Núñez, que por su "oportunidad y por sus contornos estéticos, la versión de Ballesteros es muy digna de señalarse con énfasis". Añade que "El interés por Poe se hace más vivo a fines del siglo XIX, con la publicación del ensayo sobre él mismo dentro del libro "Los raros" de Rubén Darío y que a principios del siglo XX se revela "otro preclaro traductor peruano de Poe: Felipe G. Cazaneuve cuya versión de "El cuervo" es una de las más literales en Hispanoamérica" Manuel Bel- troy traduciría luego el poema "Anabel Lee".
Cuentos y poemas peruanosPoe era un convencido de que el acto de escribir es eminentemente algo racional. Así lo sostiene en "Método de composición", afirmando además que quien quiera "escribir bien" debe hacerlo únicamente después de saber cuál va a ser el desenlace de su historia y cuál la respuesta emocional que pretende causar al lector.
Grande ha sido la influencia de este escritor, poeta, crítico y periodista, considerado un maestro universal del relato corto e inventor de las historias detectivescas que aportó, también, a la forja de la ciencia ficción. Su obra marcó profundamente la literatura estadounidense y de muchos otros países. Núñez sostiene: "Coincidiendo con la versión de Cazaneuve, se objetiva a fines del siglo XIX y a comienzos del XX, en las nuevas generaciones una doble influencia (). Es decir el influjo sobre los poetas tan destacados como José Santos Chocano, José Gálvez y José María Eguren; e influencia operante, asimismo, sobre los nuevos cuentistas como Clemente Palma y Abraham Valdelomar". [MMMQ].

El Comercio. Dominical, 18/01/2008

miércoles, enero 14, 2009

Minería y derechos humanos

No importa el paisaje ni el clima. Sea trópico, frío bosque o desierto, allí donde se desarrollan grandes proyectos mineros (o existe intención de hacerlo) hay desentendimiento y desconfianza de la población. Contaminación de aire, suelos y fuentes de agua, abuso de poder, falta de información y en algunos casos violaciones abiertas a los derechos humanos son parte de ciertos emprendimientos mineros. La Coordinadora de Derechos Humanos ha difundido recientemente una serie de fotografías que demuestran las agresiones contra 27 comuneros y dos comuneras, perpetradas en el 2005 en las alturas de Piura, por las fuerzas de seguridad de la empresa Majaz en coordinación con malos efectivos policiales. Una intolerable represalia contra quienes protestaban contra la minera. Las víctimas fueron golpeadas, atadas, obligadas a andar descalzas por rutas escarpadas con los ojos vendados o las cabezas cubiertas con costales. ¿Y qué pasó? Para los operadores de justicia, concretamente el fiscal Félix Toledo Leiva, las víctimas pasaron a ser los victimarios.
Un país y sus instituciones, por suerte o por desgracia, son simplemente lo que su clase dirigente definen. Y entiéndase por clase dirigente a los medios y sus periodistas, a los colegios profesionales, varias ONG, investigadores, empresarios, académicos, artistas, iglesias y grupos organizados, entre otros. Culpar de todos nuestros males a la clase política es simplemente evadir la responsabilidad histórica de construir un presente justo y un futuro mejor. Si el Perú fuese el reflejo de su Constitución sería casi un paraíso. Pero ni el Perú se parece a su Constitución ni lo que dice esa Constitución se traduce en lo que la clase dirigente permite o promueve. Para muestra algunos botones. Según el artículo 88: "El Estado apoya preferentemente el desarrollo agrario (...)". Palabras que la realidad desmiente cuando vemos cómo se generan conflictos sociales que enfrentan, justamente, a los agricultores en cuyas zonas se entregan concesiones mineras, sin que se les haya informado ni consultado previamente. Esto es más bien apoyo al desarrollo minero en detrimento de la agricultura. ¿Más? El artículo 22 sostiene que todos tenemos derecho "(...) a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida". ¿Alguien iría, digamos, a La Oroya para reponerse de una bronquitis o se bañaría en las frías y contaminadísimas aguas del lago Junín o Chinchaycocha, para templar su espíritu? ¿Dónde queda entonces el derecho al ambiente equilibrado de las miles de familias en cuyas zonas se han entregado concesiones mineras? Está escrito también que: "Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni sometido a tortura o a tratos inhumanos o humillantes". Pese a la letra, 29 comuneros fueron vejados en el campamento de Majaz. La minería es una extraordinaria fuente de generación de divisas a corto plazo, pero en nombre de ella y de la libre empresa no es posible voltear la cara y no contabilizar los pasivos ambientales que genera, cuando no utiliza la tecnología adecuada. Y menos aún silenciar la violación a los derechos humanos de quienes tratan de defender el ambiente natural y terminan (como viene siendo el caso en Piura y Cajamarca) acusados de 'terrorismo'. Así la prepotencia alienta las corrientes 'antisistema', deslegitima la democracia como sistema de gobierno y al capitalismo como modelo económico.
El Comercio, 10/01/2008

sábado, enero 03, 2009

Visión de país y recursos naturales

Año nuevo, vida nueva y todo parecería indicar que será también el año de una visión moderna de país, en lo que se refiere al aprovechamiento racional y razonable de los recursos naturales. El 1 de enero entraron en vigencia las nuevas penas para el delito ambiental (quizá por ello, rápidamente, el Gobierno Regional de Arequipa suspendió el otorgamiento y renovación de licencias para la extracción de algas, recurso sobreexplotado en el sur). El crimen ecológico ya no recibirá trato blando ni quedará impune tal como lo adelantáramos la semana pasada, en esta misma columna. Prisión efectiva de hasta 10 años espera, por fin, a los contaminadores, a los depredadores, saqueadores y traficantes de recursos, y a quienes dañen el ambiente que nos alberga y del que depende nuestra salud y supervivencia. Para el cumplimiento de esta tarea se crean las fiscalías ambientales, cuyos funcionarios recibieron capacitación a lo largo del 2008. Todo esto deriva de las modificaciones al Código Penal y a la Ley General del Ambiente.
Es cierto que en este país de novela la historia enseña a no pecar de optimismo. Casi todo, en el mejor de los casos, suele quedar en el papel, en declaración de buenas intenciones o lo que es peor: termina por convertirse en un espacio para la corrupción. Estamos, sin embargo, a comienzos de año y si no tenemos un poquito de esperanza ahora, ¿entonces cuándo? Además hay otra buena noticia: el presidente del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), Agustín 'Cucho' Haya de la Torre, anunció que el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional, a presentarse en julio, incluirá un "inventario, balance y una proyección de nuestros recursos naturales". Esto, sumado a la decisión del Ejecutivo de penalizar rigurosamente los delitos ambientales, es un golpe de timón que puede llevarnos a avanzar por la senda del crecimiento y el progreso sin destrucción. Nuestra viabilidad como país reposa sobre la naturaleza que, como decía Bolívar, "debe presidir todas las reglas". Nuestra única posibilidad de crear riqueza, a corto, mediano y largo plazo, depende del uso eficiente de estos recursos, erradicando la rapiña y conservándolos para que las próximas generaciones tengan nuestras mismas oportunidades. Como bien nos enseñó el amauta Javier Pulgar Vidal: "El objetivo del uso de los recursos naturales es el bienestar del ser humano".
Justamente fue Pulgar Vidal, durante el primer gobierno de Alan García, quien se preocupó por sistematizar el primer y más completo inventario de nuestros recursos, incluyendo flora, fauna, recursos marinos y mineros, sus potencialidades, así como un perfil sobre las principales amenazas ecológicas por región. Pulgar Vidal impulsó esta gran obra desde la Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales (Onern), que sería luego el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).
Hoy la propuesta de Agustín Haya de la Torre retoma aquello pero con un enfoque económico, político y de planificación que incorporará los principios del desarrollo sostenible en las políticas y programas nacionales. ¿Es el primer paso de una nación que se reconoce capaz de salir del hoyo del subdesarrollo? Es nuestro deseo, que así sea.
El Comercio, 03/01/2009

lunes, diciembre 29, 2008

No más impunidad para el delito ecológico

Aquí parece haber algo para celebrar. El ministro del Ambiente, Antonio Brack, ha informado que a partir del 1 de enero --con la entrada en vigor del nuevo Código Penal-- arriban penas severas y prisión efectiva, de hasta diez años, contra los delincuentes ecológicos. El 2009 podría ser un año histórico para nuestro país en lo que a desarrollo sostenible y conservación se refiere.
El delito ambiental diezma, depreda, rapiña, empobrece e intoxica, afectando la calidad de vida de todos pero especialmente la de los más pobres, de los más débiles, de los más pequeños y de los más ancianos. Y esto es posible porque existe un cuarteto corrupto y desafinado de empresarios irresponsables, de periodistas insensibles que confunden esta noble profesión con una simple labor de relaciones públicas o de silencios cómplices, de autoridades desvergonzadas y abogados que creen que la justicia es un simple juego de ajedrez en el que gana quien hace la jugada magistral (así esa jugada signifique la persistencia de un foco de envenenamiento de plomo para miles de niñas y niños o la desaparición de un bosque). Se trata de un tipo de delito que afecta colectivamente al país y su viabilidad, que saquea las riquezas de la que dependerá la sobrevivencia y desarrollo económico, con equidad y justicia, de las generaciones futuras.
A lo largo de la historia los más lúcidos pensadores y políticos se han preocupado por este tipo de crimen 'verde' y la necesidad de sancionar la destrucción. Desde Platón hasta Indira Gandhi, pasando por Aristóteles, J.F. Kennedy, Simón Bolívar y tantos otros.
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, más conocida como Conferencia de Estocolmo (5 al 16 de junio de 1972), Indira Gandhi recordó a los líderes mundiales su responsabilidad frente a la creciente crisis ecológica. Allí dijo: "A través de toda la India, edictos grabados en roca nos recuerdan que hace 22 siglos el emperador Asoka definió como deber del rey no solo el de proteger a los ciudadanos y castigar a los infractores de la ley, sino también el de preservar la vida de los animales y de los árboles de la floresta". El poderoso Asoka con visión de estadista comprendió que el ambiente debía ser protegido de los pillos...
Felipe Benavides mencionaba que, según Garcilaso de la Vega, los incas prohibieron bajo pena capital perturbar a las aves guaneras en la época de cría. Esto porque la alimentación dependía de la alta productividad agrícola favorecida por el guano. La primera "demanda ecológica" en territorio peruano, es recogida por la historiadora María Rostworowski. Ocurrió en 1567, cuando los naturales de Atiquipa presentaron una queja ante don Pedro Melgar, alcalde de Arequipa, porque el ganado español vagaba sin vigilancia, destruyendo sus cultivos. Juan de Castro Figueroa --quizá el primer abogado 'verde' del país-- "consiguió la imposición de cien pesos de plata corriente como sanción a los dueños de los animales".
Esperemos que la mano dura llegue por fin a combatir el delito ambiental y que tengan prisión efectiva quienes destruyan impunemente el ambiente que nos cobija.
El Comercio, 27/12/2008

martes, diciembre 23, 2008

La mayor reserva marina del planeta

En sus ocho años como presidente de Estados Unidos, George W. Bush ha sido noticia por todo menos por su preocupación ambiental. La conservación no ha sido parte medular de su gestión. Es más, las estadísticas demuestran que durante su gobierno varios indicadores de gestión ambiental mostraron grandes retrocesos: los fondos estatales para limpieza de residuos tóxicos se redujeron en 52%, el número de playas clausuradas por insalubres subió en 26%, los ataques de asma vinculados a la mala calidad del aire se elevaron en 6%, las alertas para que no se consuman peces ribereños por contaminación crecieron 100%, las acciones legales contra el delito de contaminación cayeron en 17% (reflejando un relajo en el sistema de justicia contra los crímenes verdes). En fin, para los ambientalistas el hombre ha sido un verdadero desastre.
Robert F. Kennedy hijo, en su libro "Crímenes contra la naturaleza: cómo George W. Bush y sus amigos corporativos están saqueando el país y secuestrando nuestra democracia", menciona explícitamente que Bush tiene una agenda antiambiental: su rechazo al Protocolo de Kioto cuando se había comprometido a suscribirlo. Kennedy se remonta, además, a las épocas en que era gobernador de Texas y lo acusa de haber formado una troika pro industrial que copó todas las instancias de protección ecológica de ese Estado.
Así las cosas, nadie esperaba que tan insensible caballero creara la más grande reserva marina del planeta. En una ceremonia realizada a mitad de año, el 16 de junio, el presidente antiecológico designó las islas noroccidentales de Hawái monumento nacional. Se trata de una región tropical marina prácticamente intacta y considerada por los expertos como las 'Galápagos estadounidenses'. Una sucesión de islas deshabitadas, atolones, grandes colonias de arrecifes de coral, montes subacuáticos y una asombrosa biodiversidad. Esta área protegida es siete veces más grande que el conjunto de todos los santuarios marinos estadounidenses. Bush, hombre temeroso de Dios, tuvo al parecer una epifanía, una revelación. Ocurrió en abril, por esas cosas del Señor, que en la Casa Blanca se exhibió un documental sobre la paradisíaca zona, realizado por Jean-Michel Cousteau, hijo del recordado oceanógrafo Jacques Cousteau. Allí observó la inigualable belleza de los albatros de patas negras, la luz subacuática ondeando sobre el caparazón prehistórico de las tortugas verdes, la suave danza de los tiburones tigre, la creación bajo las aguas en todo su esplendor.
Luego de la cena escuchó a la bióloga Sylvia Earle hablar sobre la vida en los océanos.
Y ocurrió lo inesperado. George W. Bush supo que debía declarar este paraíso, monumento nacional para que sea conservado a perpetuidad; a este lugar al que Clinton solo había considerado como reserva de ecosistema, en el 2000, categoría que no garantizaba su protección permanente.
La intención es enfocarse únicamente en actividades científicas, educativas, de buceo, fotográficas y turísticas, todo bajo estricto control y con permisos especiales. En ciertas zonas solo podrán realizar actividades los pescadores artesanales hawaianos, conservando sus tradiciones y su forma ancestral de vida. Mientras tanto, nuestras autoridades que suelen rasgarse las vestiduras y llenar sus discursos con términos como megadiversidad, riquísimo mar de Grau, tesoros naturales inigualables, no logran siquiera darle protección efectiva a la Reserva Nacional de Paracas ni proteger islas, puntas, bancos como el de Máncora, o detener efectivamente la depredación de algas en el sur. Francamente...
El Comercio, 20/12/2008

lunes, diciembre 15, 2008

De espaldas al mar y a la vida

ECOSISTEMAS MARINOS Y ACTIVIDAD ECONÓMICA
en nuestro país se establezca un sistema integrado de reservas y parques marítimos. Es tarea urgente proteger la diversidad de los ecosistemas presentes en nuestro litoral y sublitoral, así como la biodiversidad de especies que dependen de ellos.
Se trata de ecosistemas que albergan riquísimas comunidades de algas, peces, moluscos, entre otros, de gran importancia social, económica, alimenticia, industrial y medicinal. Gracias a ellas subsisten especies tan variadas como aves guaneras y mamíferos marinos, como lobos de mar, delfines, nutrias, ballenas y otras especies representativas de la asombrosa variedad de la fauna oceánica.
Proteger nuestro mar de Grau no es solo salvaguardar la pesca artesanal y el modo de vida de miles de familias costeras. Es garantizar también la sostenibilidad de la pesca industrial y con ello responsabilizarse por la seguridad alimentaria de millones de peruanas y peruanos. Es también conservar atractivas especies para el desarrollo de emprendimientos turísticos, didácticos y científicos que permitirían elevar los ingresos de las zonas costeras más deprimidas y la calidad de vida de sus habitantes.
En días recientes hemos sido testigos de la terrible depredación del recurso alga en distintos puntos del litoral sur, sin que las autoridades tomen cartas en el asunto ni se pronuncien sobre el negativo impacto ecológico, a corto y mediano plazo, que causa esta rapiña.
En las últimas décadas, los investigadores se han pronunciado hasta el cansancio sobre la tarea pendiente de proteger diversos puntos de nuestra costa. Especialistas locales, como la destacada bióloga Patricia Majluf, ya deben estar afónicos de tanto alzar la voz en defensa de estos espacios. Mientras tanto, nuestras autoridades siguen haciendo lo suyo; es decir, nada, absolutamente nada por desarrollar una política de conservación ambiental. Y para que nadie desmienta esta afirmación, allí están la degradación ecológica, la desaparición de especies, la pérdida y quema de bosques, la contaminación de suelos, mares y ríos, los humos y relaves mineros, la explotación irracional y salvaje de nuestros recursos naturales, como el más triste certificado de orfandad del Perú en estrategias de prevención, recuperación y conservación del patrimonio ambiental. Más que padres de la patria en temas ecológicos tenemos padrastros irresponsables.
Kristina Gjerde, experta de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) sostiene que requerimos "comprender nuestra dependencia de los océanos, entendidos como los pulmones del planeta y una de las mayores fuentes de alimentos".
Ejemplos exitosos de parques y reservas marinas sobran alrededor del planeta. Allí está, por ejemplo, en todo su azul esplendor, el parque marino de la Gran Barrera de Coral en Australia o ese paraíso de disfrute, educación ambiental y preservación del único arrecife coralino de Costa Rica: el caribeño Parque Nacional de Cahuita. Áreas protegidas que han resultado de una planificación técnica y altamente profesionalizada, con participación de expertos y de la comunidad.
Mientras que el Gobierno de Vietnam está invirtiendo cerca de 400 millones de dólares en ampliar la protección de sus zonas y parques marítimos, aquí exterminamos algas y las especies marinas que dependen de las primeras para desovar, desarrollarse y proliferar. Degradamos ecosistemas vitales. Le damos la espalda al mar y con ello a la vida misma. ¿Hasta cuándo?
El Comercio, 13/12/2008

sábado, diciembre 06, 2008

La importancia de las reservas marinas

CONSERVACIÓN Y DESARROLLO SOSTENIBLE
Los expertos consideran que el Perú posee el mar más rico y productivo del planeta. Esto, sin embargo, no ha derivado en un adecuado sistema de reservas que proteja la diversidad de nuestros ecosistemas marinos. A lo largo de toda la costa y pese a la gran extensión del mar de Grau, apenas contamos con una reserva marina: Paracas, establecida en 1975 gracias al impulso de don Felipe Benavides Barreda. Allí, en Paracas, se protege --al menos en el papel-- una porción de mar, considerado como uno de los nueve sitios de afloramiento de plancton más importantes de la Tierra.
La creación de un Sistema de Parques y Reservas Marítimas es imprescindible, no solo por razones de investigación científica, turística, paisajística o sentimental, sino porque simplemente es la única manera de garantizar a futuro la supervivencia y desarrollo de las especies de las que depende el equilibrio del ecosistema marítimo y la pesca artesanal e industrial, y con ellas la dieta humana.
La conciencia sobre la importancia de este tipo de reservas surgió en Japón, en 1966, tras el Simposio Especial sobre Parques. Se generó el debate y la reflexión científica sobre el tema. En mayo de 1975, en Tokio, se desarrolló la Conferencia Internacional de Parques y Reservas Marinas. Para entonces ya había consenso sobre la necesidad de conservar los ecosistemas marinos de importancia local, nacional o que alberguen recursos útiles para la humanidad. Hoy sabemos, además, que los océanos fijan el dióxido de carbono y otros gases responsables del calentamiento global, amén de generar, a través de la fotosíntesis de las microalgas y algas verdes, cerca del 90% del oxígeno del aire que respiramos.
En el Perú existen diversas propuestas dormidas al respecto. A principios de los 90, el recordado investigador Manuel Vegas Vélez propuso la creación de dos de ellas en el norte: la de Máncora, en la Región Grau (Tumbes y Piura) y la de Illescas (Piura y Lambayeque). Últimamente el doctor Guillermo Castro Escudero propone: "Un Área Natural Protegida Marino-Costera en el Banco de Máncora, para que posteriormente forme parte del actual Corredor Marino de Conservación y Desarrollo Sostenible constituido por Galápagos (Ecuador) e Isla del Coco (Costa Rica), así como los parques nacionales Coiba (Panamá), Gorgona y Malpelo (Colombia)".
¿Y qué pasa en el sur, zona poblada de diversas especies y de algas de gran valor para la industria, la medicina y la alimentación? Depredación pura y dura.
La doctora Patricia Majluf desde hace dos décadas viene bregando por la conservación efectiva de Punta San Juan, en Marcona (hoy ya considerada Zona Reservada), donde en unas pocas hectáreas se refugia el 75% de los pingüinos de Humboldt y el 30% de los dos tipos de lobo marino existentes en nuestro país (chusco y fino). La bahía de San Fernando requiere también atención por mantenerse en estado prácticamente virgen. Hasta allí bajan desde las lomas cercanas los guanacos, camélidos en extinción que antaño era común ver en otros puntos de la costa.
Establecer un amplio y representativo Sistema de Parques y Reservas Marítimas es tarea urgente, tanto para proteger ecosistemas frágiles y especies en peligro, cuanto para garantizar el equilibrio ambiental de la costa peruana y su viabilidad a futuro.
El Comercio, 06/12/2008

martes, diciembre 02, 2008

La tercera cultura

HACIA LA UNIFICACIÓN DE LOS SABERES
A principios del siglo XX, un jovencísimo Óscar Miró Quesada de la Guerra ('Racso') llegó a la convicción de que el pensamiento y la creación humana eran uno solo e integral. Convencido de que las letras y las humanidades no estaban reñidas con la ciencia, decidió erradicar la barrera impuesta en la Universidad San Marcos entre estas: una reja que separaba los patios de ambas especialidades y, literalmente, se la trajo abajo.
Su mensaje era clarísimo: el saber humano es y debe ser integral. No hay razón para que la poesía y la astrofísica, digamos, estén separadas, o para que el médico no se nutra del filósofo. 'Racso' creía en una cultura humanista, integral e integrada, de diálogo abierto, cuyas metas eran el avance y el perfeccionamiento de los seres humanos y las sociedades.
En 1959, el científico y novelista C.P. Snow, en una conferencia en Cambridge, disertó sobre "Las dos culturas". Aunque este intelectual no conoció los sucesos del patio de San Marcos, su tesis coincidía con la que llevó a 'Racso' a lanzarse contra la reja divisoria. Según Snow, la ruptura de comunicación entre las ciencias y las humanidades, fundamentalmente con la literatura, era uno de los principales inconvenientes para solucionar los principales problemas mundiales.
En 1965, John Brockman, un artista vanguardista, se acercó a la ciencia gracias al magistral músico John Cage. "Los artistas, a diferencia de sus homólogos literarios --escribió Brockman--, sentían un ávido interés por los científicos y les leían. Empecé a leer a los físicos Jeans, Eddington, Einstein y poetas como Wallace Stevens, que manifestaban una profunda comprensión de las ideas científicas. Recibí una invitación para conocer a Marshall McLuhan (...) hablamos mucho sobre (...) que el arte puede servir como faro: un distante y temprano sistema de aviso que puede decir a la vieja cultura lo que está empezando a ocurrir".
Brockman es actualmente un influyente empresario cultural y editor científico. Está convencido de que la ciencia es la única noticia que puede considerarse como tal, pues todo lo demás es efímero, pasajero, coyuntural. La ciencia es optimista porque da soluciones concretas a los males y problemas que aquejan a los seres humanos, y nos acerca al entendimiento de qué y quiénes somos. En Edge, sitio de Internet, se promueven los debates entre científicos y pensadores empíricos. "Está naciendo de la tercera cultura (...) una nueva serie de metáforas para describirnos, a nuestra mente, al universo y a todas las cosas que conocemos, y son los intelectuales con estas nuevas ideas e imágenes los que impulsan nuestros tiempos".
El último 19 de noviembre se presentó, en España, la Plataforma Tercera Cultura para fomentar el acercamiento entre ciencia y humanidades mediante la divulgación científica. Entre sus promotores están los periodistas Arcadi Espada, José Pardina y el filósofo Fernando Savater.
Nos toca pues a los periodistas romper ese muro entre las ciencias exactas y las ciencias de la comunicación e impulsar la tercera cultura.
El Comercio 29/11/2008

miércoles, noviembre 26, 2008

Ciencia, subjetividad e intereses

EL DERECHO A ESTAR BIEN INFORMADO

Los descubrimientos científicos y el desarrollo tecnológico avanzan velozmente, para bien y para mal. Apasionados, los científicos investigan en sus laboratorios ajenos a los grandes intereses económicos. Pero la pasión, esa fuerza chúcara difícil de controlar, puede llevar a cualquier parte.
Anualmente, el mundo es testigo de los llamados Anti-Nobel que 'premian' los avances científicos más inútiles, estudios que obviamente no constituyen amenaza alguna para los diversos grupos económicos que acechan a la ciencia. El Anti-Nobel parece inofensivo, pero resulta una buena estrategia de distracción que irónicamente alcanza a veces mayor difusión que el Premio Nobel. Y, aunque parezca de Ripley, los trabajos presentados deben haber pasado el riguroso 'peer review', la revisión de pares, es decir, el examen de otros expertos que garanticen la rigurosidad de la investigación. El anuncio y la entrega ocurren, nada más y nada menos, que en la Universidad de Harvard.
Este año, en la categoría de química, los estadounidenses Sheree Umpierre, Joseph Hill y Deborah Anderson compartieron el galardón con los taiwaneses C.Y. Hong, S.S. Shieh, P. Wu y B.N. Chang. El equipo estadounidense descubrió las efectivas propiedades espermicidas de la Coca-Cola y publicó su estudio en la prestigiosa "The New England Journal of Medicine". Los científicos de Taiwán concluyeron exactamente lo contrario y su estudio fue tan contundente que la importante revista "Human Toxicology" tuvo a bien publicarlo. ¿Total? Este caso nos grafica claramente que la ciencia no es esa fuente de verdad absoluta, que las hipótesis de trabajo pueden llevar a diferentes conclusiones y que las publicaciones científicas tienen también su propia agenda de intereses.
Lamentablemente, aparecer en una publicación científica de renombre es la única manera de validar una investigación. No importa cuán cierta e importante para la humanidad sea: si no aparece en esas páginas, no existe, no hay que tomarla en cuenta, y esto lleva a que no haya rebote noticioso. Curiosamente, los más recientes estudios sobre casos comprobados de la peligrosidad y toxicidad de los transgénicos vienen siendo silenciados en los medios especializados y, por tanto, no validados. Los científicos que van a contracorriente, sin pensar en los intereses económicos a los que se enfrentan, constituyen un inmenso grupo al que se le vulnera su derecho a la libertad de expresión, en tanto se viola también el derecho a la información oportuna del público. Nadie se preocupa ni pronuncia sobre las políticas editoriales de las publicaciones científicas que, al parecer, no están muy dispuestas a chocar contra sus potenciales fuentes de financiamiento.
Contundentes estudios que demuestran que las semillas transgénicas pueden afectar negativamente la salud humana y ambiental no se han podido divulgar en estas revistas científicas que, alegremente, dan cuenta al mundo de sandeces tales como que una pulga salta más en un perro que en un gato. Vaya dato de vital importancia para el futuro de la humanidad. La censura impuesta a los informes sobre la peligrosidad de las semillas transgénicas, de los alimentos transgénicos, es la estrategia para no validarlos y convertir en parias a los científicos que alertan sobre productos dañinos que, como sabemos, son comercializados por inmensas corporaciones químico-farmacéuticas.
El célebre evolucionista Stephen Jay Gould consideraba que 'ciencia' y 'objetividad' eran prácticamente antónimos. Escribió "La falsa medida del hombre", un extraordinario libro que da cuenta de cómo a lo largo de dos siglos de historia la ciencia se usó para legitimar determinados intereses, principalmente racistas y para un orden social establecido.
La ciencia está para servir a la humanidad y no a los intereses de grupos de poder económico.
Martha Meier M.Q.
El Comercio, 23/11/2008

miércoles, noviembre 19, 2008

Martha Meier M.Q. : Crecimiento económico y conservación ambiental

Al Gore, ex vicepresidente durante la gestión Clinton y actualmente principal vocero del problema del calentamiento global, escribió en su libro "La Tierra en juego": "Cuán chocante resulta el contraste entre el tremendo poder y la eficacia desplegados por nuestro sistema económico en su aplastante victoria filosófica sobre el marxismo-leninismo, y la vergonzosa incapacidad de ese mismo sistema para advertir la contaminación del agua, el envenenamiento del aire, la destrucción de millares de especies vivas. Tomamos mil millones de decisiones económicas al día, quizá sin comprender que sus consecuencias nos acercan de manera cada vez más irremisible al borde la catástrofe ecológica".
En los noventa Gore nos llamaba a reflexionar sobre el crecimiento económico y el progreso mal enfocados. Sobre un desarrollo que no es tal, en la medida en que termina justamente empobreciendo y arrasando las bases mismas de la democracia y de la economía: los recursos naturales, las materias primas de las que dependen las industrias, los alimentos saludables que dan fuerza vital, creativa y emocional al ser humano, gestor a fin de cuentas de la riqueza y del capital.
Las decisiones económicas mercantilistas, de visión cortoplacista, han llevado, durante el siglo XX, a la pérdida del 75% de la diversidad genética de los cultivos agrícolas (según datos de la FAO). Pérdida prácticamente incuantificable en términos económicos. Cada vez se siembran menos variedades de legumbres, frutas, granos y tubérculos. Se afecta de este modo la dieta humana con graves consecuencias. Según pronósticos de expertos agrónomos de la India, de las treinta mil variedades de arroz otrora cultivadas en el mundo, muy pronto se cultivarán apenas... ¡diez! Y este tipo de pérdidas tiene otros ejemplos. En el siglo XIX, por ejemplo, Estados Unidos cultivaba más de siete mil variedades de manzanas; hoy sobreviven en sus campos apenas el 25% de esas variedades.
"El planeta simplemente no puede resistir el impacto ambiental del desarrollo en la actual escala. De hecho creo que el producto nacional bruto será sustituido como un indicador económico, por las mediciones de la destrucción ecológica. Las corporaciones deberán convertirse en ambientalistas, de otro modo sufrirán la ira de los consumidores e inversionistas", concluyó el investigador norteamericano Gerald O. Barney, del Instituto de Estudios para el Siglo 21, en la mesa redonda auspiciada por el Centro de Estudios Avanzados para la Administración, de la prestigiosa Escuela Wharton, de la Universidad de Pensilvania. Y no le faltaba razón a G.O. Barney. Los movimientos de consumidores conscientes por la cuestión ambiental y la responsabilidad social son crecientes. Y logran ya boicotear productos y sacarlos del mercado si no cumplen con ciertos requisitos.
En 1992 Andrew Steer, especialista británico vinculado al Banco Mundial, explicaba: "Los encargados de la formulación de políticas de desarrollo reconocen cada día más que no tomar en cuenta los costos del deterioro ambiental es una actitud que resultará ineficiente, y en muchos casos ineficaz, para aumentar los ingresos y el bienestar de la población".
El camino está marcado y la senda no es difícil de transitar. Puede haber desarrollo con conservación ambiental. Puede haber gran crecimiento económico sin deterioro del ambiente. Muchas empresas alrededor del globo han empezado a dar el ejemplo. Es cuestión de inteligencia y sensibilidad. Como decía el amauta Javier Pulgar Vidal: "Si la humanidad no tiene el valor de enfrentarse al reto de la conservación, no será por incapacidad técnica o carencia de entendimiento, será por falta de visión y voluntad política y generosidad". Y es justamente esa generosidad la requerida para que el sistema que aplastó al marxismo-leninismo siga vigente y fortaleciéndose día a día.
El Comercio, 15/11/2008

jueves, noviembre 13, 2008

Obama, la esperanza verde

Barack Obama ha sido visto por una gran mayoría de sus votantes como la "esperanza negra" de la clase media que traerá la paz y reanimará la golpeada economía estadounidense. Habría ya que empezar a reconocerlo y comprenderlo como la "esperanza verde" para este planeta cuyos glaciares se derriten y sus patrones climáticos mutan de manera inexplicable, que pierde bosques y especies a ritmos alarmantes y que sucumbe ante los humos tóxicos y metales pesados que algunos nos quieren vender como sinónimo de "progreso" y "desarrollo".
"El ambientalismo --ha dicho el flamante presidente electo de Estados Unidos-- no es asunto de un grupo de privilegiados, ni tema de blancos o de negros, no es un asunto del sur o del norte, del este o del oeste. Es un tema en el que todos tenemos que participar. Y si yo puedo hacer algo para asegurar que no solo mi hija sino cada niño de Estados Unidos tenga pastizales verdes donde correr, aire limpio para respirar y agua limpia para nadar, entonces eso ocurrirá porque trabajaré esforzadamente para que sea una realidad".
Detrás de esa sonrisa que cautivó a millones de votantes, detrás de ese orador sagaz y carismático hay pues un hombre cuya gran preocupación es la conservación del ambiente en que vivimos, en definitiva la defensa de la vida, y de la calidad de vida.
Sus detractores buscaron indicios de que su posición era meramente un asunto de oportunismo político. Pero luego de vanos intentos debieron reconocer que este hombre "tiene un corazón que sangra verde". No había ningún esqueleto en el clóset y si más bien un activismo comprobado, un compromiso público y privado.
Su preocupación 'verde' se remonta a cuando era estudiante en la Universidad de Columbia. Ya entonces impulsaba proyectos de reciclaje entre jóvenes estudiantes de Harlem. Trabajando con comunidades de base al sur de Chicago, batalló para la reducción del plomo en un vecindario pobre y tras graduarse de abogado en Harvard, elegido ya en 1996 para cargos públicos, se convirtió en un reconocido líder de temas medio ambientales y de salud, con capacidad de desarrollar las políticas más adecuada para el bienestar de la población.
Entre sus logros figuran haber prohibido juguetes cargados de mercurio que amenazaban a los niños, establecer estándares de calidad de agua y aire, sacar adelante proyectos de conservación de los grandes lagos y otras áreas silvestres. Ha apoyado además toda iniciativa que de prioridad a la calidad y limpieza del aire, del agua y de los suelos, base de la vida.
Estamos frente a un político moderno y sensible, capaz de comprender y expresar abiertamente que las políticas y leyes de protección ambiental no están ni tienen por qué estar reñidas con las necesidades del pueblo estadounidense a gozar de un ambiente saludable y sostenible con crecimiento económico. Una convicción que esperamos sea asumida por los líderes de este terruño nuestro.
John F. Kennedy, uno de los demócratas más lúcidos del convulsionado siglo XX escribió: "Cada generación tiene que luchar de nuevo con los saqueadores, con la tendencia a utilizar los recursos públicos en beneficio propio y con la inclinación a preferir las ganancias a corto plazo a las necesidades a largo plazo". No cabe duda que a Obama le tocará enfrentarse a esa rapiña de la que hablaba JFK, y con ello nos enseñará el camino hacia el verdadero desarrollo.

El Comercio, 08/11/2008

miércoles, noviembre 05, 2008

El mayor recurso peruano

El amauta Javier Pulgar Vidal sostenía que el cerebro humano era el mayor recurso natural del planeta. Lo repetía una y otra vez en diversas reuniones de conservación de la naturaleza. Así dejaba atónito a un auditorio preparado para escuchar sobre bosques y maderas, sobre petróleo y minerales, sobre el agua dulce albergada en los glaciares y un mar preñado de peces, es decir, sobre los recursos y materias primas con proyección económica. El sabio, de mirada vivaz y pequeña estatura, sonreía bondadosamente esperando alguna opinión contraria. Pero no la había, no podía haberla porque lo dicho era ciertísimo. ¿De qué progreso podemos hablar si no contamos con mentes de las que manen las ideas?
"El gran mérito de la inteligencia humana --decía-- es el descubrimiento, localización, extracción y explotación de los recursos naturales para convertirlos en riquezas". Queda claro pues que el aprovechamiento de los recursos y el desarrollo de un país depende de los elaborados procesos químicos y eléctricos que suceden dentro de tan fascinante y complejísimo tesoro natural, sobre el que no existen propuestas de conservación ni de protección.
Según datos, uno de cuatro niños peruanos menores de 5 años sufre de desnutrición crónica. Cerca del 70% de los menores de 2 años padece anemia, es decir, que en la edad crítica de formación cerebral una gran mayoría de pequeños compatriotas no tiene acceso a los nutrientes necesarios para el desarrollo óptimo de su potencial como seres humanos. No olvidemos, además, que se trata de hijos de padres y madres a su vez malnutridos; de mujeres que en muchos casos no han recibido durante el embarazo las vitaminas y minerales requeridos para la gestación saludable de los peruanitos por nacer. No nos llame la atención, pues, el hecho de que ocho de cada diez niños no entiendan lo que leen.
Una política educativa que no incluya la nutrición como base estará destinada al fracaso. Una política de salud que no dé prioridad a la embarazada atenta, de manera directa, contra el derecho de esa mujer y el de su hijo.
Una política alimentaria que no insista e invierta en promover la lactancia materna no sienta las bases para elevar el coeficiente intelectual de la niñez menos privilegiada. Recordemos que investigadores daneses y estadounidenses determinaron que los adultos amamantados durante más tiempo en la infancia obtuvieron puntajes más altos al medírseles el coeficiente intelectual; simplemente, son más inteligentes.
El sabio Santiago Antúnez de Mayolo Rynning, gran conocedor de la nutrición en tiempos prehispánicos, indica que la leche materna "contiene dos ácidos grasos esenciales, el araquidónico (AA) y el docosahexaenóico (DHA), además de otros cien compuestos que promueven el crecimiento y desarrollo del cerebro, de los ojos y de las neuronas, además de proteger las membranas celulares de virus y bacterias".
La adecuada protección del mayor recurso natural del Perú, pasa también por garantizar a los niños un ambiente sano y seguro, desde el punto de vista ambiental y emocional. Los contaminantes ambientales, como los metales pesados presentes en el aire, aguas y suelos de ciertas zonas, pueden generar daños cerebrales irreversibles, agresividad y retraso mental.
En el caso de la violencia, sufrida por la niñez dentro de sus propias familias, "desencadena una cascada de efectos que incluyen cambios en las hormonas y en los neurotransmisores que intervienen en el desarrollo de regiones cerebrales vulnerables", afirma un equipo de la Universidad de Harvard encabezado por el doctor Martin Teicher. En la adultez esto puede llevar a depresión severa, adicción, tendencia al suicidio y violencia incontrolable.
Protegiendo la salud integral de las niñas y niños, de las gestantes y la seguridad del entorno familiar, será posible el sueño del sabio Javier Pulgar Vidal de que "las próximas generaciones, educadas de manera diferente, original y novedosa, sean los verdaderos agentes de recreación de este mundo".
Mientras tanto, si no enfrentamos este reto y comprendemos el cerebro, y empezamos a tratarlo como el mayor recurso natural del Perú, como la materia prima de la que depende el futuro, no solo se verán truncadas nuestras esperanzas como país sino que habremos demostrado cuán inmensa es nuestra falta de generosidad.
El Comercio, 01/11/2008

El valor de las abejas

Las abejas son si se quiere el alma de la cultura. Su zumbido acompañó el largo camino de aquellos recolectores y recolectoras de hojas, bayas y miel que tras descubrir la agricultura pudieron asentarse para empezar a desentrañar los misterios de la vida y, con ello, forjar las bases de la civilización. Su zumbido hoy cobra mayor vigencia, al tomarse plena conciencia de la importancia de las abejas y sus aportes económicos.
Para muestra un botón: el rendimiento de las cosechas de café puede incrementarse en más de 50% con la participación de las abejas y otros polinizadores. Así lo sostiene el científico estadounidense David Roubik, experto en investigaciones tropicales del Instituto Smithsoniano. El dato cobra especial relevancia si tomamos en cuenta que, hasta el reciente descubrimiento de Roubik, se creía que las plantas de café se autopolinizaban por lo que era irrelevante, por tanto, la intervención de los insectos. Pero, como dicen, sorpresas te da la vida.
Y esto no es todo. Al menos un tercio de las frutas y verduras consumidas alrededor del globo resulta de su labor polinizadora en los cultivos establecidos por el ser humano. Tal información la ha divulgado Eric Mussen, especialista en apicultura de la Universidad de California.
Si en un caso hipotético las abejas desaparecieran de Gran Bretaña, en un solo año se perdería más de 165 millones de libras esterlinas y desaparecerían los cultivos de manzanas, peras y canola de la isla, informa la Asociación de Apicultores de Gran Bretaña; esto, claro, a menos que la polinización se realice manualmente, lo que terminaría inflando los precios al convertirse en una función remunerada.
El año pasado, por ejemplo, la Agencia para la Protección del Ambiente italiana (APAT) reveló que ese país había perdido la friolera de 250 millones de euros por la reducción de la población apícola. ¿Las causas de este declive? Para variar, las malas prácticas humanas que llevan a desequilibrios ambientales, contaminación, mala calidad del agua y difícil acceso a ella.
Las abejas son, pues, un verdadero tesoro, uno de los principales agentes polinizadores que cumple su labor, silenciosa y hasta clandestinamente, de modo que asegura la producción y el comercio de alimentos.
Hasta donde se ha constatado, 87 de los 115 cultivos más importantes para la economía y la dieta planetaria requieren de polinización para desarrollarse. Nueces y lechugas, brócolis y melocotones, paltas y pepinos: gran variedad de especies comestibles depende de la abeja para producir semillas, con lo que se garantiza así la sostenibilidad de los cultivos y la posibilidad de que los agricultores puedan volver a sembrarlos, año tras año.
Ellas no solo nos brindan cera, miel, polen, jalea real (antianémico por excelencia) y propóleos (antibiótico natural). A la abeja le debemos, también, por lo menos un trillón de dólares (sí, así como se lee: un trillón de dólares) de los tres trillones del comercio anual de productos agrícolas. Hay que agradecerle también por el 35 por ciento de las calorías y la mayoría de vitaminas y minerales que consumimos cada año, según informes de la Universidad de Gotinga, Alemania.
Los aportes de las abejas para la economía son, pues, muchos y muy grandes. Pero sus servicios no quedan allí. Estamos frente a un verdadero y utilísimo escuadrón de inspectores ambientales, que pueden ser la fuerza laboral para novedosas microempresas 'verdes'. Así es. Las abejas son excelentes bioindicadores. Tras buscar el polen y volver a sus colmenas, es posible analizarlas y obtener datos sobre la calidad ambiental de una determinada zona y los contaminantes presentes. Toda esta información (metales pesados, pesticidas, etc.) es 'atrapada' en el diminuto vello que cubre a cada una. En varias áreas agrícolas de Europa, principalmente Alemania, Italia, Inglaterra y España, estos ejércitos alados y zumbadores ya están en acción recogiendo muestras, reduciendo costos y contribuyendo con conservar el planeta.
El Comercio, 25/10/2008

Perú: territorio libre de transgénicos

¿Qué tienen en común el príncipe Carlos de Inglaterra y la ingeniera agrónoma ayacuchana Juana Huancahuari, congresista por el Partido Nacionalista Peruano?

¿En qué coinciden el notable chef peruano Gastón Acurio con la doctora Jane Goodall, etóloga y primatóloga que ha investigado por décadas a los chimpancés y babuinos de Gombe, Tanzania?

Estas personalidades tan disímiles, de canteras ideológicas diversas y distantes, extrañas las unas de las otras, de distintos países y diferentes especialidades están convencidas de que los cultivos y alimentos genéticamente modificados (GM), o transgénicos, no son una solución y si no más bien un nuevo problema para la salud humana, para el equilibrio ambiental y el desarrollo sostenible.

En días recientes la parlamentaria, ingeniera Juana Huancahuari anunció que impulsará un proyecto de ley que declara al Perú país megadiverso, natural, orgánico y libre de productos transgénicos. Esto --según explicó-- para "proteger la diversidad de especies, de recursos genéticos, de ecosistemas y de culturas del país, que permite ofrecer al mundo productos orgánicos y naturales". La iniciativa apunta a que se derogue toda legislación que bajo la falsa premisa de la "bioseguridad" permita y promueva el cultivo e importación de transgénicos en el Perú.

Y la cosa es para tomarla en serio. En el ADN de las semillas transgénicas se han introducido genes extraños a la especie original. Así, por ejemplo, virus y bacterias (en ocasiones también modificados genéticamente) que jamás formaron parte de la dieta humana ingresan en la cadena alimenticia y en los sistemas agrícolas. Como si esto no fuera suficiente, se está cruzando la barrera impuesta por millones de años de evolución que separa a las especies vegetales de las animales. Hoy por hoy, genes de polillas o de pescados se empiezan a introducir en tomates, fresas y una variedad de cultivos pretendiendo hacerlos más resistentes o productivos.

Gastón Acurio, destacado chef, investigador culinario y exitoso empresario, ha venido pronunciándose abiertamente en contra del ingreso de transgénicos al Perú. Ha puesto énfasis, además, en la ventaja comparativa de nuestro país como productor agrícola orgánico. En una entrevista concedida a RPP, repitió lo que ya había afirmado en la revista Somos: "La agricultura transgénica no es conveniente para la economía del Perú porque la naturaleza del Perú es una naturaleza de gran biodiversidad que le permite convertirse en la gran marca de productos orgánicos en el mundo y los productos orgánicos tienen un valor agregado, lo transgénico es para otro tipo de geografías y de climas". Recordemos que en el Perú se dan variadas especies utilísimas para la industria, la alimentación y la salud (baste poner un par de ejemplos: la uña de gato, potente antiinflamatorio y anticancerígeno comprobado, o el camu camu, con un contenido de vitamina C, 60 veces mayor al del limón).

Esta posición no debe verse como un cargamontón contra la investigación científica o el desarrollo tecnológico, sino todo lo contrario. Se trata simplemente de generar debate sobre el tema y brindar información oportuna a la población. Lamentablemente, los promotores de las semillas se han encargado de inclinar la balanza informativa hacia sus intereses con cuatro temas debatibles, discutibles y rebatidos por la propia data existente: seguridad, mayor productividad, mayor resistencia y posibilidad de erradicar el hambre.

"La respuesta es simplemente no", dijo el profesor Robert Watson cuando se le preguntó si los transgénicos podrían resolver el hambre mundial. Watson ha sido director del más grande estudio sobre el tema, realizado a lo largo de cuatro años y revisado por 400 expertos. Esta es la conclusión de un especialista que ha estado vinculado al Banco Mundial, a la Casa Blanca y que actualmente es científico en jefe del Departamento para el Medio Ambiente, Alimento y Asuntos Rurales del Reino Unido (Defra, por sus siglas en inglés).

Los transgénicos no resuelven el hambre y tampoco mejoran la productividad. Los datos demuestran que la soya modificada produce 10% menos que su equivalente no alterada. En abril de este año la Universidad de Kansas publicó los resultados de un estudio de tres años, realizado en el cinturón cerealero de Estados Unidos, que da cuenta también sobre la menor productividad del maíz, el algodón y la canola transgénica, con relación a sus similares naturales. Lo que confirma varios los resultados de estudios anteriores: el de la Universidad de Nebraska (2007) y del propio Departamento de Agricultura de Estados Unidos (2006).

El pasado 2 de octubre, el príncipe de Gales, Carlos de Inglaterra, tildado de "ignorante" y "lúdico" por su defensa de la agricultura orgánica, se refirió, una vez más, a su preocupación por los alimentos y cultivos transgénicos. Fue durante la conferencia en memoria del fundador del movimiento de agricultura orgánica, Sir Albert Howard (1873-1947).

Explicó el príncipe que "la evidencia hasta el momento es que los rendimientos de los llamados 'supercultivos' son generalmente más bajos que sus contrapartes convencionales". Se refirió también al reporte del profesor Robert Watson que "lejos de abogar por los cultivos genéticamente modificados como una solución al hambre mundial, arguye a favor de más aproximaciones orgánicas, expresando una particular cautela sobre la concentración de la propiedad de los genes en las manos de unas pocas compañías".

Las compañías aludidas son, sin duda, Monsanto, Aventis, Syngerti, Dupont y Dow, que controlan el 85% de los alimentos a través de semillas, pesticidas y fertilizantes. En la actualidad Monsanto controla cerca del 90% de las semillas transgénicas. Junto a Dupont y Syngenta controla el 39% del mercado mundial de todo tipo de semillas y el 44% de semillas "patentadas".

No son una solución para el hambre global ni aumentan la productividad de los campos. ¿Qué hay de su seguridad para la salud?

Jon Tester, senador por Montana ante el Congreso de Estados Unidos, ha dicho: "La agricultura debe ser sostenible, el alimento sano y seguro y la gente tiene el derecho de saber qué es lo que está comiendo". Tester está en una batalla por lograr que en su país los alimentos transgénicos sean, por lo menos, etiquetados para que el consumidor conozca qué virus, bacteria, o gene de polilla se está llevando a la boca.

Sobre la inseguridad de estos alimentos se ha referido extensamente Jeffrey M. Smith en sus libros "Seeds of Deception", y "The Genetic Roulette". Smith es director ejecutivo del Instituto para la Tecnología Responsable, miembro del comité de Ingeniería Genética del Club Sierra, la más antigua, grande e influyente institución conservacionista de Estados Unidos, y autor y conferencista especializado en el tema de los transgénicos. Presentó ante la Agencia de Protección Ambiental Estadounidense (EPA, por sus siglas en inglés) un extenso informe sobre los peligros para la salud inherentes a los transgénicos. Allí cita inclusive un estudio de la propia Monsanto sobre su maíz Mon Bt 863 que reporta signos de toxicidad en hígado y riñones de las ratas alimentadas con tal producto. Según Smith, los transgénicos no son seguros y están vinculados a cientos de reacciones tóxicas y alérgicas, miles de casos de esterilización, enfermedad y muerte en ganado y daño a virtualmente todo órgano y sistema de los animales estudiados en laboratorio.

Expertos británicos del Comité Asesor del Gobierno en Alimentos y Procesos Novedosos lanzaron una alerta sobre los cultivos en Estados Unidos y partes de Europa que contienen un gen resistente a los antibióticos. Hay inquietud de que esta característica pueda transmitirse al ser humano. En una nota del diario londinense "Daily Mail", se hace referencia al microbiólogo John Heritage, uno de los expertos del comité, quien ha escrito a las autoridades americanas sobre esta preocupación. "Aunque el riesgo es pequeño --indica-- son enormes las consecuencias de una infección potencialmente letal e incontrolable, propagándose entre la población".

La reconocida doctora Jane Goodall publicó hace un par de años el libro "Cosecha de esperanza, una guía para un comer consciente", en el que advierte sobre los peligros de los alimentos transgénicos y la desaparición de la diversidad de las semillas.

En una entrevista radial en el programa "Democracy Now", Goodall explica que a la fecha no se puede predecir su efecto acumulativo a largo plazo en el ambiente o en nuestra propia salud. Explicó que los propios animales rechazan los transgénicos y citó el caso de ratones de laboratorio que debieron ser alimentados con bombas estomacales para lograr que ingirieran los tomates genéticamente modificados que despreciaban.

La Asociación de Exportadores, ÁDEX, ha señalado mediante comunicado que "es prematuro abrir las puertas en nuestro país a los cultivos transgénicos pues aún no se ha medido su impacto en nuestra biodiversidad... por lo que es necesario un estudio de los beneficios o perjuicios que podrían traer...".

Un país libre de transgénicos es lo que dicta la razón. En este contexto vale la pena recordar las palabras del brillante intelectual Umberto Eco, en su artículo "El Mago y el Científico". Dice Eco: "Los hombres de hoy no solo esperan, sino que pretenden obtenerlo todo de la tecnología y no distinguen entre tecnología destructiva y tecnología productiva". A buen entendedor, pocas palabras...
El Comercio, 18/10/2008