jueves, julio 23, 2009

La anchoveta, riqueza para conservar

CUOTAS MÁXIMAS DE PESCA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA
La anchoveta es un pequeño pez cuyo inmenso potencial nutritivo, gastronómico, económico y ecológico no deja de sorprender. Está íntimamente ligado a la historia del Perú desde tiempos precolombinos y contribuyó a la aparición de las primeras civilizaciones costeras. La doctora Ruth Shady, descubridora de Caral —la ciudad más antigua de América recientemente declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad—, sostiene que “tuvo un papel crucial para balancear la alimentación de la población y para sustentar el desarrollo social”. Hasta donde se ha investigado, más del 50% de los requerimientos calóricos en Caral procedían del mar.
Sobre la anchoveta se asienta la “hipótesis de la fundación marítima de las civilizaciones andinas” que aborda a la pesca (y no a la agricultura), como la primera actividad promotora de pequeños asentamientos costeros que con el tiempo formaron extensas comunidades sedentarias forjadoras de la civilización peruana. Ya en tiempos contemporáneos el recurso dinamizó la economía a través de la industria de la harina de pescado dando pie a la creación de nuevos grupos económicos y fortunas. La anchoveta, pues, ha acompañado el devenir de nuestra historia desde tiempos inmemoriales.
A lo largo del tiempo la explotación desordenada y la sobrepesca industrial no solo han generado profundos problemas de contaminación, y el colapso de especies de fauna dependientes de este pez para su supervivencia (aves guaneras, lobos de mar, diversos peces de consumo humano como el jurel, la caballa, entre otros), sino que han puesto en riesgo a la propia industria pesquera peruana, la segunda más grande del planeta. En este contexto, el Decreto Legislativo 1084, que establece los límites máximos de captura por embarcación (LMCE), es el mejor seguro para salvaguardar la biomasa de tan importante especie.
La ministra de la Producción, Elena Conterno Martinelli, nos recuerda que “en el año 1972 casi se llegó a la depredación total de la anchoveta y tomó diez años volver a un nivel aceptable”. El orden y la eficiencia que promueve la ministra sintoniza finalmente al sector pesquero con la conservación de la biodiversidad, el desarrollo sostenible, el aprovechamiento racional y responsable de las riquezas hidrobiológicas que son patrimonio del Perú en su conjunto (algo que hace unos años parecía imposible de lograr).
El potencial económico de la anchoveta es inmenso pero mucho más importante resulta sin duda su riqueza en ácidos grasos esenciales, proteínas, minerales como el hierro y fósforo así como vitaminas, especialmente B1 o tiamina y C. Incluir a la anchoveta en la dieta nacional y llevarla hasta las mesas más humildes permitirá erradicar la desnutrición y fortalecer la salud integral de una gran mayoría de peruanas y peruanos. Tomando la posta del ex ministro Rafael Rey, la actual ministra de la Producción ha comprendido que conservar el recurso garantiza la seguridad alimentaria y, al mismo tiempo, el desarrollo sostenible, rentable y a largo plazo de la industria pesquera en beneficio del país.
El Comercio, 04/07/2009

La historia sin fin

40 AÑOS DE LA REFORMA AGRARIA
¿Puede alguien apoderarse de una propiedad sin pagarla, enriquecerse con ella y luego venderla sin darle lo que le corresponde a su dueño? ¿Es legítima la compra a un tercero de un bien ajeno? La realidad peruana demuestra que esto es posible, que se promueve y que hacerlo se considera un logro digno de elogio. El Estado lo hace al privatizar acciones de cooperativas que operan en tierras que no le pertenecen como, por ejemplo, una hacienda azucarera expropiada que jamás pagó. El 24 de junio de 1969 la dictadura militar de Juan Velasco Alvarado promulgó el Decreto Ley 17716, iniciándose la reforma agraria. Se expropiaron imperios algodoneros, azucareros, frutícolas, ganaderos, maiceros y madereros, entre otros, gestados a través de generaciones.
“La reforma agraria (no) se la debemos a un militar o a un dirigente. No es así, la reforma agraria fue hecha por la acción colectiva del propio campesinado indígena”, ha escrito Hugo Blanco Galdós, líder izquierdista, ex guerrillero y ex congresista en “Lucha indígena”. Para 1962 los levantamientos campesinos en el valle de La Convención, Cusco —cuando Blanco encabezaba la Federación Provincial— incluían la toma de tierras, el Estado envió a la policía y los enfrentamientos dejaron su cuota de muertos y heridos. Hugo Blanco se alzó en armas y organizó la brigada guerrillera Remigio Huamán en memoria de uno de los campesinos muertos. En mayo de 1963 Blanco fue capturado. Ese mismo año el gobierno del golpista Ricardo Pérez Godoy promulgó la Ley de Bases para la Reforma Agraria. Al año siguiente, en 1964, durante su primer gobierno el arquitecto Fernando Belaunde Terry promulgó la ley de reforma agraria y liberó a Blanco, que purgaba una sentencia de 25 años en El Frontón.
Desde los años 40, los distintos gobiernos y partidos habían reflexionado sobre la necesidad de medidas para modificar la estructura de propiedad del suelo cultivable y principalmente el régimen de trabajo de los campesinos: analfabetos, semiesclavizados, mal pagados y a veces ni esto. El economista, periodista y político Pedro Beltrán (1897-1979), fundador del diario “La Prensa” y ministro de Hacienda y Comercio del gobierno de Manuel Prado, comprendía la reforma agraria y la gran revolución del agro del acceso a la propiedad de la tierra como el resultado de la ampliación de la frontera agrícola.
Para muestra un botón: el 17 de julio de 1961 inauguró la irrigación San Lorenzo, Piura, hoy emporio frutícola productor de cerca del 90% de los mangos y limones exportados por el Perú. Está claro que había un entendimiento sobre la necesidad de nuevas políticas para el campo, pero lo perpetrado por la dictadura velasquista fue una usurpación sin beneficios visibles y sí muchos perjuicios, como el retroceso de la agroindustria nacional frente a nuestro vecino del sur. El mismísimo Hugo Blanco critica lo realizado por Velasco: “Formó gigantescas cooperativas que teóricamente beneficiaban a todos los campesinos que labraban en ella; sin embargo, en la práctica los únicos beneficiarios eran los burócratas puestos desde arriba por el gobierno”, escribió. Cuarenta años después el Estado no ha asumido su deuda con las familias afectadas y lo que es peor, sucesivos gobiernos —incluido el actual— privatizan propiedad ajena, las tierras jamás compradas. En la práctica, la usurpación continúa.
El Comercio, 27/06/09

El espíritu amazónico debe estar en la ley

1090 Y 1064: DOS DECRETOS Y UN GRAN DESCONOCIMIENTO
Auguste Comte (1798-1857), padre de la corriente filosófica positivista, encontraba en Montes-quieu (1689-1755) el primer intento de abordar la política como una ciencia de hechos y no de dogmas. Un dogma es, entre varias otras cosas, una creencia individual o colectiva sin prueba de veracidad e inspirada por cuestiones utilitarias y prácticas. Un decreto —o dos como ha sido el caso— puede ser también un dogma al proclamarse como verdad indiscutible. Así tenemos que los decretos 1090 y 1064, recientemente derogados por inconstitucionales y afectar el desarrollo sostenible de la Amazonía, resultan en esencia dogmáticos. Su certificado de defunción fue extendido el día mismo de su promulgación.
La derogatoria —cuyo proceso trajo dolor y muerte a civiles y policías— era cuestión de tiempo porque nada tenían que ver con la realidad ecológica y social de la selva, y sí mucho con la arraigada y equivocada certeza limeña de que ese vasto y verde territorio es apenas una despensa de materias primas.
Constantemente los juristas se refieren al “espíritu de la ley”, ¿pero dónde queda el “espíritu” del objeto legislado? ¿Dónde quedó el espíritu de la Amazonía cuando el Ejecutivo —haciendo uso de facultades extraordinarias otorgadas por el Congreso— promulgó decretos ajenos a la vocación de los suelos selváticos, a la potencialidad de los cultivos nativos, a la expectativa de sus habitantes y a la obligatoriedad de un proceso de consulta con los pueblos indígenas? Desde un primer momento las normas motivaron el rechazo de la comunidad científica y académica, del Colegio de Ingenieros, de la Defensoría del Pueblo, de la Universidad Nacional Agraria La Molina y de instituciones de la sociedad civil, incluidas las organizaciones indígenas. Es más, el propio José Luis Camino Ivanissevich, jefe del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena), reconoció los errores.
Como vemos, esto no se ha tratado de una terquedad de las poblaciones amazónicas ni es tampoco una claudicación del Estado frente a las protestas. La derogatoria se dio porque se dejó de lado el dogma y el presidente Alan García sacó a relucir su capacidad de enmendar errores (como cuando “dio dos pasos atrás para avanzar uno en la historia”, en el caso de la nacionalización de la banca durante su primer gobierno).
El debate sobre los decretos no era nuevo. Ya en diciembre del año pasado la periodista Nelly Luna Amancio de El Comercio se refirió al tema haciendo hincapié en que el fraseo de “patrimonio forestal” excluía a cerca de 45 millones de hectáreas de aptitud forestal. Se abría así la puerta a la posibilidad de cambio de uso de tierras y a concesiones agroindustriales en suelos con vocación para recuperar el bosque. Se promovían además plantaciones de diversos productos con un listado encabezado por la palma aceitera, cultivo de origen africano hoy de interés para la industria del biodiésel. El libertador Bolívar decía que: “la naturaleza debe preceder a todas las reglas”. En el caso de nuestra selva podríamos parafrasearlo diciendo: “El espíritu de la Amazonía debe estar presente en todas sus leyes”. Y ese espíritu es el de la diversidad, la inclusión, el respeto y la histórica posibilidad de abrir por fin la trocha del desarrollo sostenible.
El Comercio, 20/06/2009

El poder está en el diálogo

A PROPÓSITO DE LOS PROBLEMAS CON LAS COMUNIDADES INDÍGENAS

Las relaciones entre los peruanos no pueden seguir siendo alteradas ni modificadas por tratados comerciales que, a su vez, requieren de leyes que atentan contra los intereses de la población y otorgan una serie de derechos a los inversionistas que el común de peruanos no poseemos. Las inversiones y planes de desarrollo deben enfocarse también en el beneficio de quienes habitan en las zonas donde se aprovecharán las riquezas naturales o se construirán grandes obras de infraestructura.
El camino hacia el verdadero desarrollo —viable ambiental y socialmente— pasa por la sensibilidad política, la inclusión y el respeto a la diversidad étnica y cultural que no son sino expresión del amor en el que deben sostenerse las relaciones humanas. El recordado papa Juan Pablo II dijo alguna vez a los indígenas: “A ustedes, cuyos antepasados fueron los primeros habitantes de esta tierra, al tener sobre ella un derecho adquirido a lo largo de generaciones, les sea reconocido ese derecho de habitar en ella en paz y serenidad, sin el temor —verdadera pesadilla— de ser desalojados en beneficio de otros, antes bien estén seguros de un espacio vital, que será base no solamente para su supervivencia, sino para la preservación de su identidad como grupo humano, como verdadero pueblo y nación”.
Supo el Santo Padre comprender el temor de las poblaciones nativas de perder sus tierras. Este miedo es en el fondo la raíz que desencadenó la tragedia en la Curva del Diablo. Lo que empezó hace dos meses como una protesta de nativos contra dos normas que creaban inseguridad sobre el destino de sus territorios, terminó con el doloroso saldo de policías y amazónicos muertos. Un enfrentamiento entre peruanos que pudo y debió evitarse.
El Estado —el gran ausente en la salud, educación, nutrición y en promover el acceso de estos compatriotas al ejercicio pleno de sus derechos— llegó con sus fusiles y helicópteros. Los nativos alzaron las lanzas y no les tembló la mano para asesinar a machetazos a policías. Los amazónicos sufrieron también la descarga de balas sobre sus cuerpos. Se apresó a muchos y se dictó orden de captura contra el señor Pizango (acusado de azuzar la violencia). El líder aguaruna y principal cabeza de Aidesep —organización que agrupa a las distintas comunidades nativas de nuestra Amazonía— ha pedido asilo a Nicaragua. El Congreso dejó las normas cuestionadas en suspenso, pero las cosas van de mal en peor para el Gobierno. A lo largo y ancho del país diversos grupos de la sociedad realizan marchas y paros en solidaridad con los nativos amazónicos y sus demandas. De paso algunos políticos echan más leña al fuego con una irresponsabilidad escalofriante y, sin duda, con miras a las elecciones del 2011. Una crítica situación de la que empezarán a sacar provecho quienes quieren traerse abajo eso que llamamos “sistema” y que se encarna en la figura del presidente García y en las instituciones democráticas.
La Defensoría del Pueblo (cuya actuación ante los lamentables sucesos de Bagua ha sido rápida, efectiva e impecable) y la doctora Beatriz Merino son piezas claves si se intenta retomar el diálogo en la actual coyuntura de temor, desconfianza y ánimos exaltados. La tarea de quienes están en el poder es justamente saber enfrentar esos temores, interpretar los mensajes de las poblaciones excluidas, procurarles calma y optimismo, y trabajar por su participación activa en la vida nacional. Y eso, señor presidente, solo se logra a través del diálogo.
El Comercio, 13/06/2009

martes, junio 09, 2009

La democracia no es la ley de la selva

Ayer al mediodía —Día Mundial del Medio Ambiente— se supo extraoficialmente que varios indígenas amazónicos murieron en un enfrentamiento desigual contra las fuerzas del orden.
Tan desigual, que se dijo que un nativo disparó su escopeta contra un helicóptero armado (una hormiga picando a un elefante, más o menos). Lo que desde hace casi dos meses era un paro pacífico, para sentar posición sobre dos leyes que vulneran derechos sobre los territorios ancestrales de los nativos —y con ello la supervivencia de sus culturas—, se convirtió en una guerra sin cuartel con el triste saldo de amazónicos y policías muertos.
El representante de Aidesep, Alberto Pizango, deslegitimado por algunos y señalado ahora como responsable de la violencia, denunció que “la policía y el Ejército están asesinando hermanos en la carretera Fernando Belaunde Terry”, calificando estos hechos de “genocidio” contra quienes defienden la vida y los recursos naturales. Vale la pena recordar que la doctora Beatriz Merino, defensora del Pueblo, ha solicitado al Tribunal Constitucional declarar la inconstitucionalidad de una de las normas, la 1064, por “atentar contra los derechos de propiedad de la tierra y de consulta previa”. Diversos expertos manifiestan además que la Ley de la Selva (D.L. 1090) contraviene el Convenio 169, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “sobre los pueblos indígenas y tribales en países independientes”.
El jueves el Congreso debió debatir la derogatoria de tal ley, pero según la oposición la bancada gobiernista bloqueó esa posibilidad. El arribo a la capital de representantes de las poblaciones amazónicas para informar lo que estaba sucediendo es muestra de la insensibilidad de unas autoridades convencidas de que usar corbatas es estar por encima de quienes lucen tocados de plumas. En 1803 el científico alemán Alexander von Humboldt escribió a don Ignacio Checa, gobernador de Jaén: “En Lima mismo no he aprendido nada del Perú… Lima está más separada del Perú que Londres… Un egoísmo frío gobierna a todos, y lo que no sufre uno mismo, no da cuidado al otro”. A esta Lima tan lejana del Perú llegó también a hacer sus denuncias la señora Nelly Calvo, pobladora de Bagua, cuyo tío y hermano han sido asesinados por la inexplicable violencia ordenada contra los indígenas (esto mientras Sendero Luminoso se rearma, recluta niños y los cárteles de la droga se fortalecen).
En 1998 se realizó en Tarapoto un foro sobre espiritualidad indígena. Entonces Oren Lyons, jefe de los onondaga estadounidenses, dijo: “Debes respetar la vida, toda la vida, no solo la tuya. La palabra clave es respeto. A menos que respetes toda vida como propia te conviertes en un asesino. El hombre cree que ha sido elevado para ser el controlador. El trabajo del hombre no es explotar sino servir. El hombre tiene responsabilidad, no poder”. Ojalá tales palabras lleven al Gobierno a escuchar con humildad a nuestros compatriotas amazónicos para establecer un diálogo por la paz, la conservación del ambiente y la defensa de los valores democráticos.
El Comercio, 06 de junio de 2009

Indira Gandhi: La vigencia de su mensaje

Una mujer menuda de pelo entrecano tomó la palabra y cuentan, quienes allí la escucharon, que de inmediato se transformó en un ser inmenso, de cuyos labios brotaban frases como cascadas de luz que disiparon la niebla de la duda. Cuando terminó su discurso los principales líderes del planeta la ovacionaron con el largo estruendo de sus aplausos. La sinceridad y sensibilidad de esta mujer los había tocado y llevado a comprender cuán grande era el reto y las impostergables razones por las cuales se habían reunido en Estocolmo, en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano.
La pequeña gran mujer que los despertó fue la primera ministra de India, Indira Gandhi (1917-1984), única hija del legendario político independentista y también primer ministro de su país Jawaharlal Nehru, asesinada por 31 impactos de bala a los tres meses de su reelección en 1984. En la cita desarrollada del 5 al 16 de junio de 1972, Indira Gandhi dijo entre muchas otras cosas: “Es triste que país tras país la idea de progreso se esté volviendo sinónimo de asalto a la naturaleza. Nosotros que somos parte de la naturaleza y dependemos de ella para satisfacer cada necesidad, hablamos constantemente de “explotarla”. ¿Es acaso sorprendente que esta falta de consideración y el ansia de demostrar superioridad se proyecten también sobre el trato que damos a nuestros semejantes?... No se puede ser realmente humano y civilizado a menos que se mire con ojos de amigo no solamente a todos los hombres sino a toda la creación… Debemos establecer un nuevo orden de prioridades y dejar de lado el modelo unidimensional que ha enfocado el crecimiento desde ciertos ángulos limitados que parecen haber dado mayor importancia a las cosas que a las personas. La contaminación no es en el fondo un problema técnico… sino la escala de valores del mundo contemporáneo… Debemos preocuparnos no solo de la clase de mundo que queremos, sino también de la clase de persona que ha de vivir en él”.
No le faltaba razón a Indira Gandhi. El mundo no es más ni menos que lo que hemos hecho de él. Un inmenso basural de nuestros excesos, una brecha entre hermanos, un espacio para la creciente injusticia. En esa reunión sobre el medio humano se estableció oficialmente el Día Mundial del Medio Ambiente que desde entonces se celebra cada 5 de junio. Fue a raíz de esa cita, también, que la temática verde irrumpió con fuerza en la agenda política global, avanzándose nuevas leyes, tratados internacionales y otras miradas en busca de soluciones conjuntas. Lamentablemente el avance ha sido lento porque —como bien sostuvo Indira Gandhi— el problema está en nuestras prioridades.
A fines de la primera década del siglo XXI, y a punto de celebrarse el viernes un nuevo Día Mundial del Medio Ambiente, sus palabras cobran especial vigencia. Hoy sabemos que no hay tiempo que perder y como dice el fotógrafo Yann-Arthus Bertrand (director de “Home”, la megaproducción de corte ecologista que El Comercio impulsa para su amplia exhibición en el Perú): “No hay tiempo para ser pesimistas… Somos seis mil millones de inteligencias con capacidad de acción”. Y son justamente aquellos seres optimistas y vivaces, sensibles y dispuestos a tomar acción a favor de la vida, la “clase de persona” que Indira Gandhi consideraba fundamental para (re)construir el mundo que anhelamos.
El Comercio, 30 de mayo de 2009

Variedad que asegura la vida

Hace un par de años, Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas (ONU), dijo que la biodiversidad “es el fundamento de la vida en nuestro planeta y uno de los pilares del desarrollo sostenible. La riqueza y la variedad de la vida en la Tierra hacen posibles los servicios indispensables que nos proporcionan los ecosistemas: agua potable, alimentos, cobijo, medicamentos y ropa. Los entornos de una gran diversidad biológica tienen la capacidad de regenerarse después de un desastre natural”. Jay Hair, recordado presidente de la Federación Nacional de Vida Silvestre de Estados Unidos y uno de los principales voceros de la protección ambiental de su país, mencionaba que “alrededor del mundo, cada vez que compramos una medicina existe un cincuenta por ciento de probabilidades de que le debamos sus componentes a los organismos silvestres”. Queda claro que nuestra salud y nutrición y con ello nuestra sobrevivencia dependen de una variedad de especies de flora y fauna silvestres y domesticadas. La existencia de tales especies está, además, íntimamente interrelacionada. La desaparición de un insecto polinizador, por ejemplo, puede significar la extinción de varias especies de flora y la extinción de un determinado árbol puede llevar a la desaparición de las diversas especies asociadas a él.
En definitiva la vida se sustenta y depende de su variedad o biodiversidad. Este término fue acuñado en 1985 y nace de la contracción de la expresión “diversidad biológica”. Biodiversidad prácticamente es un sinónimo de “vida sobre la tierra”. Ayer, viernes 22 de mayo, el mundo celebró el Día Internacional de la Biodiversidad, aunque si uno lo piensa bien, dadas las actuales circunstancias en las que la desaparición de áreas naturales y de especies silvestres son una constante amenaza, lo de “celebrar” resulta un eufemismo. En su mensaje por este día, el secretario de la ONU urgió a los gobiernos, organizaciones e individuos a renovar sus esfuerzos para proteger la vida en el planeta y recordó que el 2010 ha sido declarado Año Internacional de la Diversidad Biológica. Advirtió sobre el peligro que representan para el equilibrio de los ecosistemas, la economía y los medios de vida de las personas, las especies invasoras de fauna y flora.
Para muestra un botón local. Hace algunas décadas se introdujo en nuestro país al eucalipto, árbol originario de Australia. Por su rápido crecimiento se lo vio como una extraordinaria alternativa para enfrentar la deforestación de las laderas de la sierra y de paso como una buena fuente de energía (leña). El eucalipto, sin embargo, no es alimento de especies nativas, sus hojas caídas acidifican el suelo aniquilando o evitando la proliferación de las plantas oriundas de nuestro país, sembrado en laderas genera rompimiento del terreno y provoca deslizamientos pues sus raíces no son adecuadas para la zona andina.
En su mensaje, Ban Ki-moon expresó, también, preocupación por la deforestación, la alteración del hábitat y la degradación de los suelos que están provocando un alarmante declive de la biodiversidad biológica planetaria. Recordemos que en los últimos 400 años se han extinguido 58 especies de mamíferos y 115 de aves, y que muchas especies se encuentran hoy en peligro de desaparecer poniendo en riesgo la vida toda.
El Comercio, 23 de mayo de 2009

miércoles, mayo 20, 2009

La revolución de "Home"

¿Nubes en el fondo del agua? El lago refleja como un espejo el cielo. Entre la alta y verde hierba un elefante solitario se abre paso y en el mar una ballena golpea rítmicamente el agua con su pesada aleta. Los osos polares corren libres, sin miedo, como si su blanca existencia no estuviera amenazada. Es la Tierra vista desde el aire. Es nuestro hogar a vuelo de pájaro. Es “Home” (Hogar) una obra cinematográfica de corte ambiental próxima a estrenarse.
“No hay tiempo para ser pesimistas. Lo que se quiere resaltar no es el 50% de bosque que ha desaparecido, sino el 50% que queda… somos seis mil millones de inteligencias con capacidad de acción”, dice Yann Arthus-Bertrand, uno de los gestores del documental que revolucionará la distribución cinematográfica, las maneras en que vemos cine y en las que este arte puede hoy alcanzarnos. El viernes 5 de junio —Día Internacional del Medio Ambiente— se estrenará simultáneamente en cientos de salas alrededor del mundo y en You Tube, la web para compartir videos por Internet, allí ya se pueden apreciar secuencias de una obra que captó imágenes en 50 países y ha significado tres años de trabajo.
“Home” llegará con su mensaje y su belleza a millones de internautas y al unísono las nuevas tecnologías de comunicación derribarán las fronteras entre países y las barreras impuestas por la distribución, la capacidad de las salas, las posibles censuras, los propios medios y los nuevos patrones de consumo de la juventud. Por primera vez una obra de 90 minutos será difundida en You Tube (sitio adquirido por Google en el 2006 por la friolera de US$1.650 millones). En el afán de promover la interacción los mapas de Google permitirán a los usuarios incluir información sobre dónde se está proyectando o vieron “Home”, sus opiniones e información vinculada. El documental se transmitirá por canales de televisión en 70 países y se proyectará en grandes pantallas en distintas ciudades. Detrás del proyecto están dos franceses el productor y director Luc Besson (1959) y el ya mencionado Yann-Arthus Bertrand (1946). Besson es conocido por películas como “Nikita” (1990) “El quinto elemento” (1997) con Bruce Willis o Juana de Arco (1999), entre otras. Arthus-Bertrand es un fotógrafo especializado en tomas aéreas con más de 60 libros publicados, entre ellos “The Earth from Above” (La Tierra desde arriba). “Home” sigue la línea de documentales como “Una verdad incómoda”, de Al Gore, sobre el calentamiento global y que le valió un Óscar y el Nobel de la Paz en el 2007; “Earth” el documental más caro de la historia lanzado el último 22 de abril, Día de la Tierra, por el nuevo sello Nature de Disney y la “Hora 11” del actor Leonardo Di Caprio. Estamos frente a un ambicioso proyecto sin fines de lucro cuya inversión de 10 millones de euros dependió de François-Henri Pinault (esposo de la actriz mexicana Salma Hayek), uno de los 100 hombres más ricos del planeta y propietario de un conglomerado de empresas entre las que figuran Puma, el diario “Le Monde”, la cadena televisiva TF-1, Gucci, Yves Saint Laurent y la casa de remates Christie’s. Extractos de “Home” fueron presentados recientemente en el Museo de las Artes Primigenias de París ante 300 periodistas deslumbrados por la mirada aérea de Arthus-Bertrand. Hace poco en Gijón, España, el conocido director inglés Peter Greenaway decía: “Hay que subirse a la ola de la revolución digital para reinventar el modo de contar historias con imágenes… El espectador como sujeto pasivo es parte del pasado… El futuro está en la interactividad y en los eventos multimedia”. “Home” le da la razón.
El Comercio, 16 de mayo de 2009

Cambio climático y recesión económica

“Perú es uno de los países que serán más afectados por el calentamiento global. En los últimos 30 años ya ha perdido buena parte de sus glaciares, los cuales siguen retrocediendo. Esto significa la desaparición de importantes depósitos de agua dulce. La variedad de climas que poseen, además, los hace muy vulnerables. Mínimas alteraciones en las temperaturas promedio pueden afectar sus ecosistemas”, nos dijo durante una charla en Washington D.C. lord Nicholas Stern, autor de un informe de 700 páginas que despertó al mundo de su letargo y llevó a los principales líderes del planeta a dejar de lado el escepticismo y a aceptar que el cambio climático es sinónimo de crisis socioeconómica y recesión mundial.
El calentamiento global ya se ha iniciado. Sus señales tempranas son el retroceso de los glaciares (una de cada seis personas podría quedar sin acceso al agua por esta razón), las olas de calor (inclusive fuera de temporada), la reaparición de plagas y enfermedades inusuales, y sequías e inundaciones, entre otras. El 30 de octubre del 2006 se divulgó el informe encargado por el Gobierno Británico a lord Nicholas Stern (1946), prestigioso economista que ha ocupado altos cargos en el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo y en el Banco Mundial, entre otras instituciones. Su informe sobre este problema ambiental tiene la mirada pragmática y objetiva de la economía y pertenece a quien se consideraba un “agnóstico” sobre el tema, según lo reconoció en Oxford durante una conferencia. Hoy está convencido de que es “un asunto fundamental” y “ético”, por el impacto sobre las naciones más pobres, donde al menos 300 millones de personas se convertirían en refugiados climáticos debido a la destrucción de sus hogares y formas de vida que causarían las sequías e inundaciones, la consecuente desnutrición y la aparición de nuevas e inesperadas enfermedades.
Stern, cuyo cumpleaños es el 22 de abril, fecha que coincide con el Día Internacional de la Tierra, alerta sobre el principal problema que la aqueja. Nos explica que la crisis climática es una externalidad económica generadora pero al mismo tiempo una oportunidad para que las fuerzas del mercado lleven al desarrollo de tecnologías limpias y modernas, con bajas emisiones de carbono (uno de los gases invernadero promotores del calentamiento), lo que crearía así nuevos negocios y puestos de trabajo. Su análisis sostiene que la economía mundial retrocedería 20% si no se adoptan ya las medidas y acciones necesarias, las que dependen de la inversión de 1% del producto global bruto, una bicoca si se toman en cuenta las pérdidas de vidas, cultivos, infraestructura y recursos naturales (hasta 40% de especies animales podrían extinguirse) en juego, amén de la recesión económica. Por cada libra esterlina invertida se salvarían cinco, así de simple es la aritmética de la lucha contra el cambio climático. Por lo pronto, el Reino Unido ya aprobó el Climate Change Act, el primer marco legal de largo plazo para enfrentar los peligros del cambio climático con una meta de reducción de emisiones de 26% para el 2020 y de 80% para el 2050 (y una inversión de 250 millones de libras esterlinas para los primeros 5 años). “Tenemos el tiempo y el conocimiento para actuar pero solo si lo hacemos internacional, fuerte y urgentemente”, sostiene Stern.
El Comercio, 09 de mayo de 2009

Palabras para forjar un Perú mejor

“Nos habríamos creído responsables de una grave omisión si no consagramos algún momento a un hecho muy significativo, muy honroso para el país y muy digno de ser tomado en cuenta. Nos referimos a la solicitud de una señorita del Cuzco para que se le inscriba en la matrícula de la Facultad de Derecho del cuerpo universitario de esa ciudad, solicitud que ha dado materia a una resolución razonable del Ministerio de Instrucción y enteramente acorde con el tiempo que tiende a la emancipación práctica de la mujer que solo puede ser el resultado del cultivo de su espíritu y de la formación de su carácter, haciéndola participar de todos los medios de que los hombres disponen para formarse…”. Tales frases corresponden a un editorial de El Comercio del martes 6 de octubre de 1874. Muestran la temprana preocupación por la ilustración y liberación de las mujeres. Recordemos que fue este mismo Diario el primero en contratar a una mujer como reportera, nos referimos a Angela Ramos, “la primera periodista peruana”, poeta, escritora, intelectual y precursora de las ideas feministas. A propósito del centenario en 1939 se leía “Cuando… se maltrata y vilipendia al individuo… se destruyen los fueros y derechos de la humanidad”. La exclusión de las mujeres fue comprendida por El Comercio como una forma de maltrato, por ello su apoyo a sus causas.
Una preocupación constante de estos primeros 170 años, por celebrarse este 4 de mayo, fue —como lo sigue siendo hoy— la calidad de vida y hacer de las ciudades espacios armoniosos. El 9 de junio de 1920 un editorial expresaba: “En todas partes del mundo los niños tienen sitios de recreo rodeados de árboles, de flores y de todos esos atractivos que hacen su encanto pues la higiene moderna ha demostrado elocuentemente que nada hay que contribuya más al mejoramiento de la raza, que acostumbrar a los niños, a sus más tiernos años, a los ejercicios al aire libre y en plena luz, dejándolos que corran sobre la grama del suelo como aves en libertad, para que el viento coloree sus mejillas y sus músculos se fortifiquen, a la par que se vigoriza sus cerebros”. Adelantadamente El Comercio comprendió un concepto desarrollado décadas más tarde por el conservacionista germano-venezolano Arturo Eichler: “Una sociedad democrática puede ser arruinada por ciudades mal planeadas, con la misma facilidad que con el establecimiento de un régimen totalitario. No hay campo para la participación ciudadana cuando el ambiente social es cada vez menos transparente” (de su libro: “S.O.S. Tierra”).
Orden, libertad y saber han sido —como lo siguen siendo— los pilares que sostienen las ideas e informaciones divulgadas por estas páginas que han acompañado a las familias peruanas a lo largo de casi toda la historia republicana. “Cuando el interés colectivo es la norma de un diario, la defensa del territorio patrio, de la soberanía y la dignidad nacional, son temas obligados de sus artículos porque el patriotismo es la expresión genuina del bien común y de los intereses permanentes de un pueblo”, se escribió a propósito del centenario. A punto de cumplir 170 años, estas frases siguen siendo el espíritu que nos guía.
El Comercio, 02 de mayo de 2009

Menos de cien meses para salvar el planeta

Ante 200 líderes empresariales brasileños, el príncipe Carlos de Inglaterra dijo: “Tenemos menos de 100 meses para actuar y salvar el planeta”. ¿Suena exagerado? Quizá, pero la data científica lo respalda. Estamos al borde de un profundo cambio climático por la emisión de gases invernadero provenientes de la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas carbón y sus derivados).
Quien no crea en las palabras del príncipe, conservacionista desde su juventud y estudioso de la naturaleza, quizá tome en serio a Steven Chu, premio Nobel de Física y actual cabeza del Departamento de Energía de Estados Unidos. En una reciente entrevista en “Newsweek”, Chu explicó: “Nicholas Stern dice que hay 50% de probabilidades de que la temperatura se eleve en 5 grados centígrados”. Es fácil comprender lo que esto significaría: la edad de hielo se desencadenó por una variación de 5 o 6 grados a la baja, con relación a las temperaturas actuales. Una trepada de cinco grados, según el Nobel, resultaría en un avance de los desiertos e inmensas zonas bajo condiciones de sequía. Chu enfatiza que un incremento mayor a 1 o 2 grados haría imposible cualquier estrategia de adaptación.
En el Polo Norte los investigadores calculan que en los próximos 30 años podría haberse derretido tanto como el 80% del hielo. Se estima que en 20 años, 1.800 millones de personas estarán en riesgo por falta de agua. La canciller alemana, Ángela Merkel, califica de “reto ético” el tema climático, mientras el presidente Barack Obama avanza una nueva legislación para perfilar una política climática estadounidense, coherente y rigurosa, de cara a la reunión de diciembre en Copenhague, Dinamarca, donde las naciones del mundo negociarán un tratado para suceder al Protocolo de Kioto.
Las corporaciones asumen ya como inevitable limitar sus emisiones de gases invernadero, principales responsables del calentamiento global. General Electric, Dupont, General Motors y otras grandes corporaciones se han aliado en la Asociación para la Acción del Clima. Los tiempos cuando la conservación ambiental se consideraba un obstáculo para los grandes negocios es asunto del pasado. Hoy se comprende —y lo refuerza la evidencia— que ser amigable con el entorno reduce costos y genera nuevos puestos de trabajo y nichos de mercado. Silver Springs, compañía de Redwood, California, instala redes digitales para controlar el uso de electricidad. Las proyecciones de ahorro son de 100 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO2) y 16 mil millones de dólares anuales.
Ampliar la iniciativa a todo el país crearía 500 mil trabajos temporales y 280 mil empleos fijos. Wal Mart, la cadena de supermercados más grande del planeta, ha generado una revolución verde al reducir su margen de ganancia en los focos ahorradores, modificando patrones de consumo, atrayendo con ello a más y nuevos tipos de consumidores. ¿Qué podemos hacer por esta cruzada climática? Usar focos ahorradores, apagar las luces, caminar o movilizarnos en bicicleta para no usar el automóvil en tramos cortos, compartir transporte para ir al trabajo o llevar a los hijos al colegio. Recordemos “tenemos menos de 100 meses para actuar”.
El Comercio, 25 de abril de 2009

Padres de la patria y la contaminación del aire

Hay iniciativas gubernamentales que parecen demostrar que algunos congresistas y ciertas autoridades desconocen de cabo a rabo nuestra Constitución o simplemente les importa muy poco lo que allí está escrito. Solo así se entiende la insistencia de ampliar por más tiempo la importación de vehículos de segunda y tercera mano. Autos, camionetas, combis que en su país de origen han sido descartados por exceso de uso.
Vale la pena recordar que la Constitución expresa, entre los Derechos Fundamentales de la Persona, el derecho “a la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida” (Capítulo 1, art. 22). Más claro el agua, la propuesta congresal vulnera la Constitución.
Recordemos que los vetustos motores son más ineficientes, más derrochadores de combustible y huérfanos de la tecnología avanzada que reduce la emisión de contaminantes. Cinco son las principales fuentes de polución de los automóviles: monóxido de carbono, óxidos de azufre, plomo que al acumularse en el organismo causa males renales, hepáticos, anemia, interfiere con las funciones cerebrales y nerviosas (llevando a depresión, violencia y a una menor capacidad de aprendizaje).
Están también los óxidos de nitrógeno e hidrocarburos gaseosos que al reaccionar químicamente con la luz solar forman otros irritantes, como el dióxido de nitrógeno, base del smog. Mientras más vetusto el motor, mayor será la emisión de estos venenos.
Basta andar por el centro de cualquier ciudad capital, por donde circulan estas antiguachas, y ver las paredes ennegrecidas, el polvillo negruzco sobre toda superficie y la corrosión de las rejas para comprender lo que les está pasando a nuestros pulmones y a nuestro cuerpo: asma, ojos irritados, alergias, mareos, abortos espontáneos, incluso distintos tipos de cáncer se atribuyen a esta polución.
La combinación de los residuos de los motores produce efectos negativos —no suficientemente estudiados— sobre la salud de los conductores, pasajeros y peatones, así como la flora y fauna citadinas. Cabe preguntarse, entonces: ¿es lógico, humano, decente, inteligente o necesario permitir que la chatarra rodante ingrese a nuestro país? La respuesta obvia es no.
Los poderes del Estado están para proteger al ciudadano y no para atentar contra su salud, al menos que se esté en campaña electoral permanente y resulte mejor, en la extraña aritmética política, sumar votos de algunos sectores bajo la falsa excusa de crear nuevos puestos de trabajo, mientras se convierte impunemente a las ciudades en islas de tóxicos que amenazan al grueso de la población, especialmente a los más pequeños y a las personas de la tercera edad.
Esperemos que el analfabetismo ambiental de quienes nos gobiernan pueda revertirse y que demuestren la valentía necesaria no solo para prohibir el ingreso de vehículos usados, sino en el impulso de una reforma tributaria que, más bien, castigue el transporte obsoleto y exonere de pagos a los automóviles modernos, nuevos y menos contaminantes por el bien de todos.
El Comercio, 18 de abril de 2009

Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia

A lo largo de los años ochenta y principios de los noventa Lima vivía en la penumbra por los atentados de Sendero Luminoso.
“Abimael Guzmán era el hombre más peligroso del Perú y el terrorista más letal de América Latina”, ha dicho Santiago Roncagliolo, autor de “La Cuarta Espada”, un libro sobre la cúpula de esa secta criminal.
Para Roncagliolo, Sendero oscurecía “la ciudad para mostrar poder, su idea era siempre mostrar que estaban en la oscuridad acechándote”.
Las gentes trataban de seguir con sus vidas venciendo el miedo o quizá acostumbrándose a él.
Una tarde, un joven partió hacia la selva acompañado por un gran amigo que visitaba el Perú. Con las mochilas al hombro enrumbaron hacia la libertad, lejos de la ciudad asustada. Pasaron las semanas y de los jóvenes no se tuvo noticia.
Eran malos tiempos, Sendero Luminoso había convertido los andes centrales en un inmenso cementerio al aire libre, esclavizaba y vejaba a los asháninkas en sus territorios ancestrales y operaba también en Lima.
Mientras tanto el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) sembraba la muerte y el terror en la selva ocupándola lentamente, en la capital secuestraba a empresarios encerrándolos en sus infrahumanas “cárceles del pueblo” y asesinaba a destacados personajes en la vía pública. Eran malos y tristes tiempos para el Perú.
Pasó más de un mes sin que las familias supieran nada de los muchachos. El padre del peruano decidió ir tras sus huellas. Conocía sus caminos, pues él se los había enseñado cuando era un pequeño que, tomado de su mano, se tambaleaba al dar sus primeros pasos por el bosque, convencido de que las mariposas eran orquídeas que alzaban vuelo. No fue fácil dar con información sobre su paradero. “Por acá pasaron, pero hace ya buen tiempo”, le dijeron en un lugar donde el MRTA había dejado su rastro de sangre.Alguien se ofreció a acercarlo a un sitio de emerretistas donde obtuvo la siguiente versión: unos agentes de la “embajada yanqui pasaron por acá y los apresamos”. No le quedó duda de que su hijo y el amigo habían sido confundidos. Pocos billetes bastaron para que un terrorista le brindara más datos: “los gringos murieron porque a quien los vigilaba se le escapó una ráfaga de metralla”.
Los cuerpos estaban escondidos en una fosa cercana. Le señalaron el camino. El padre cavó el suelo húmedo hasta encontrar unos cuerpos descompuestos por el calor y los insectos. Vio la camisa del hijo hecha jirones.
Con el valor que solo puede dar el inmenso amor a un hijo, el padre arrancó la cabeza de ese cuerpo, para identificarla. Volvió a Lima abrazado a una caja intuyendo que allí llevaba un fragmento de su hijo adorado. Así sufrieron miles de familias por la insania de Sendero Luminoso y del MRTA.
Esa maldad es algo que los peruanos y peruanas de bien jamás debemos olvidar. Un enemigo tuvieron y tienen el Perú y la democracia: el terrorismo.
El Comercio, 11 abril de 2009

Coltan: El oro de la era cibernética

Resulta paradójico que la gran revolución de las telecomunicaciones que ha unido e interconectado a los pueblos de una manera jamás vista ni prevista en la historia de la humanidad, dependa de un recurso natural cuya explotación viola derechos humanos especialmente de la niñez, destruye el ambiente y genera conflictos que desde 1998 tienen sumida en una interminable guerra civil a la República Democrática del Congo (antigua Zaire). Millones de seres humanos somos cómplices de este drama sin siquiera saberlo, y es que nuestras computadoras, celulares, videojuegos, iPod, GPS y demás maravillas dependen de ese recurso. Se trata del coltan, compuesto mineral sumamente escaso y raro declarado por el Pentágono como “materia prima estratégica”.
El coltan fue hasta hace poco una simple curiosidad mineralógica, un objeto de interés para estudiosos y coleccionistas al que se le encontró múltiples y valiosas aplicaciones. Todo dispositivo electrónico del que nos preciamos funciona gracias a los condensadores electrolíticos de tantalio, uno de los componentes extraídos del coltan. El tantalio es un metal con usos en cirugía, telecomunicaciones, la industria espacial y electrónica, la tecnología militar de misiles, el equipamiento químico y los reactores nucleares. Tanta bondad, lejos de beneficiar al territorio que alberga a este “oro de la era cibernética”, ha derivado en desgracia y violencia.
Hace algunas semanas El Dominical divulgó una nota sobre las guerras por las riquezas minerales congolesas. George Simons Pardo —que cubrió el África Subsahariana para la agencia de prensa internacional World Investment News— señaló en aquel informe que actualmente uno de los recursos más codiciados es el referido compuesto. Ruanda y Uganda, países vecinos, han invadido parte del Congo y controlan las zonas donde se ubica el recurso. El coltan no es exactamente un mineral sino el binomio de composiciones de columbita y tantalita. La codicia es básicamente por la tantalita de donde se obtiene el tantalio, metal de alta conductividad y capacidad de almacenamiento de cargas eléctricas, extremadamente dúctil y maleable, resistente como el vidrio pero que puede ser enrollado, doblado, soldado y utilizado en aleaciones para obtener materiales que soportan altísimas temperaturas, la corrosión y es prácticamente indestructible por los ácidos.
El Congo cuenta con 80% de los depósitos de coltan del planeta. La explotación se da informalmente bajo la mirada de militares de los países invasores y de las guerrillas. En estas minas de tajo abierto trabajan miles de niños que abandonan sus escuelas y campesinos que a la larga terminan esclavizados y muertos por las duras condiciones laborales. Los desechos mineros contaminan los ríos de la zona y grandes lagos. Se abren minas por doquier afectando diversos ecosistemas de los que dependen gorilas y elefantes, entre otras especies en extinción. “El desarrollo conseguido a costa del ambiente no es progreso sino retroceso”, decía el naturalista y político alemán, doctor Wolfgang Rotkegel. De este retroceso de nuestro planeta todos somos responsables si como consumidores no tomamos conciencia de que debemos exigir cambios y un sello internacional que garantice estándares éticos en todos aquellos equipos de nuestro uso cotidiano que contengan tantalio extraído del coltan.
El Comercio, 04 de abril de 2009

Memorias de Sendero Luminoso

Con la cabeza recostada sobre el cristal el joven oficial miraba el hermoso camino de Lucanas hacia la costa. A ratos pensaba en su novia, en su cercano matrimonio, en los hijos que convertirían en bisabuela a la anciana mujer a la que tanto quería y que lo esperaba ansiosa, tras la larga y peligrosa ausencia. Vivía admirado por la belleza del país al que defendía exponiendo su vida. En un instante todo terminó. Sendero Luminoso interceptó el vehículo en el que viajaba este integrante de la PNP y lo asesinó con la saña y el odio inspirados por el marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo.
Allí quedó el cadáver de un patriota peruano de sangre francesa y china, de ojos claros y mirada transparente, cuyo “error” fue atreverse a defender las comunidades más pobres altoandinas, aterrorizadas por esos criminales del trapo rojo con la hoz y el martillo. Dejó a su madre y hermana con un tajo abierto en el corazón, como un río eterno de dolor; a tías, tíos, primas, primos y sobrinos que no pueden olvidarlo aunque hayan pasado más de dos décadas; a una abuelita con los brazos extendidos que esperaba abrazar al nieto valiente, cuyos restos recibió en un cajón; y a una mujer enamorada cuyo futuro estalló en mil fragmentos como los vidrios que Sendero volaba con sus coches-bomba en la ciudad de Lima. Historias como las de “Chamaco” —así le decían los amigos— abundan, por desgracia.
En un poblado de Huacrachuco, en Huánuco, Reyna, una niña de poco más de 10 años, vio cómo su tío levantó un machete para matar a su propio hijo. Han pasado bastante más de veinte años y aún recuerda el cadáver de su primo amarrado a un árbol, transformado en una suerte de yunsa, pues un grupo de senderistas obligó a que todos los pobladores tomaran el machete y le infligieran un corte por “soplón”, es decir por anunciar que los terroristas se acercaban. Reyna trata de olvidar pero las imágenes vuelven a su mente quizá amplificadas por el pavoroso recuerdo. No sabe si fue en ese momento o después que su tío cayó fulminado por un infarto, pero sí recuerda claramente a su primo atado y que clamaba: “Papá, por favor, directo al cuello, en el cuello. No mires. Te quiero”.
En Ilo un chofer de origen puneño volvió a su pueblo después de 20 años: “Casi todos habían sido asesinados o huido del lugar”. Policías y soldados ayudaron a que él y un grupo de muchachos —en edad de ser incorporados a la fuerza a las hordas senderistas— escaparan en un camión, pocas horas antes de que los terroristas sitiaran el poblado. Con lágrimas en los ojos más de una decena de hombrecitos vieron cómo su pueblo se perdía en la distancia hasta que tras largas horas llegaron al mar. En Ilo hicieron de todo para sobrevivir: “Solo nos conocíamos entre nosotros. Todos hablábamos aimara y en la costa ya nos conversábamos en castellano. Una señora muy buena, puneña ella, nos daba comida y ayudaba con lo que podía en medio de su pobreza. No sé qué es de mis padres ni hermanos menores, ni del señor del camión; seguro los habrán matado. Eso hacía Sendero, señorita, y la gente se está olvidando…”.
El Comercio, 28 de marzo de 2009

sábado, marzo 21, 2009

Las Gardenias y otros crímenes

El 31 de mayo de 1989 ocurrieron dos hechos que demuestran el odio y desprecio que Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) sentían por el Perú, los peruanos, las minorías y por todo aquel que con su esfuerzo y trabajo construían un país mejor. La tarde de aquel miércoles en un remoto paraje de Huancavelica SL asesinó, a pedradas, a la notable ecologista y defensora de nuestro patrimonio natural Bárbara d’Achille, jefa de la página de Ecología de este diario. Junto con ella fue muerto de dos balazos en la cabeza el ingeniero Esteban Bohórquez Rondón, especialista en camélidos sudamericanos de la Corporación de Desarrollo de Huancavelica (Corde-Huancavelica). ¿Su pecado? Contribuir al uso sostenible de los recursos naturales en beneficio de las comunidades más pobres. El asesino a cargo, un tal “Camarada Rogelio” dijo fríamente a los testigos que lograron huir: “Estamos en una guerra civil, hasta los inocentes mueren”. Esto ocurrió en un rincón altoandino.
Ese mismo miércoles al caer la noche en otra parte de nuestro país, seis integrantes del MRTA perpetraron un atroz crimen de odio e intolerancia. Los terroristas ingresaron a Las Gardenias un conocido bar gay en el pueblo joven Nueve de Abril de la selvática ciudad de Tarapoto y dejaron bien en claro que en su visión de país (es decir, la de su líder Víctor Polay) las minorías sexuales serían exterminadas. Estos delincuentes armados sacaron a empellones a ocho personas, algunas de ellas travestis, acusándolas de “delincuencia” y colaboración con las fuerzas del orden.
Debemos entender que para los terroristas quienes no estaban con ellos necesariamente eran enemigos y, por tanto, “colaboradores” de las Fuerzas Armadas y Policiales que los enfrentaban. El informe de la Comisión de la Verdad (CVR) indica: “A los pocos días, el semanario “Cambio”, órgano oficioso del MRTA, reivindicó la acción como una decisión del grupo subversivo debido a que las fuerzas del orden supuestamente amparaban “estas lacras sociales (...) para corromper a la juventud””. Los emerretistas transmitieron similares mensajes radiales en esa zona. La CVR menciona además que en el ese mismo artículo de “Cambio” se hace referencia a otro crimen de odio cuya víctima fue: “un joven “homo” muy conocido en Tarapoto”. El cuerpo fue abandonado con un cartel en el que se leía “Así mueren los maricones”.
“Cambio” fue un semanario ligado a algunos personajes de la izquierda legal y columnistas de opinión que ahora pretenden dictar cátedra sobre democracia.
Cifras del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) sostienen que al menos 500 gays y travestis fueron asesinados por Sendero Luminoso y el MRTA. El machismo, como se reconoce hoy en día, es una cizaña social, excluyente, intolerante, prepotente y llena de prejuicios. Esa visión machista tiene en la práctica su expresión más brutal en la violencia y desprecio contra las mujeres, en las violaciones y crímenes contra ellas o lo que de alguna manera se supone representa lo femenino (para el caso un gay o un travesti). No cabe duda de que SL, el MRTA —y quienes no deslindaron en su momento de su violencia criminal— perpetraron el más feroz y sanguinario de los machismos en nuestro país.
El Comercio, 21/03/2009

lunes, marzo 16, 2009

Un poco de memoria

A lo largo de los años 80 y principios de los 90 dos grupos terroristas asolaron el Perú: Sendero Luminoso (SL) y el MRTA. Sendero, con su marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo, inició la guerra contra los peruanos el 17 de mayo de 1980, en Ayacucho. Para abril de 1983 irrumpieron en Lucanamarca y asesinaron a 69 campesinos, para vengar la muerte de uno de los suyos. Los genocidas senderistas aniquilaron a 11 mujeres (varias embarazadas), a 18 niños (incluido un bebe de seis meses) y a varios ancianos de alrededor de 70 años. Lo hicieron a machetazos y hachazos, quemándolos y disparándoles en la cabeza. Abimael Guzmán justificó el baño de sangre al declarar a “El Diario”: “El punto principal era hacerles entender que éramos una nuez dura de romper y que estábamos listos para todo”. Y por “todo” se refería también a la violación masiva de mujeres y niñas.
El informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) recoge los testimonios de estas víctimas. Una de ellas menciona que fue violada por varios senderistas “en presencia de su esposo e hijos”. Otra recuerda que senderistas armados entraron a su casa y “violaron a su hija. La joven resultó embarazada”. Un padre de familia no olvida el secuestro de su hija, sacada a empellones de su propio hogar y haber encontrado al día siguiente su cadáver “con las manos atadas, semidesnudo”, ensangrentado y apuñalado: había sido violada. Se menciona que llegaban a abusar hasta de “una niñita”.
Tanta barbarie no justifica, de manera alguna, la brutal represión desencadenada desde los años 80 por las Fuerzas Armadas en su desorganizada y violenta estrategia antisubversiva, como tampoco la condena a priori de los soldados y policías que, desde la línea de fuego, expusieron y perdieron la vida en defensa de la nación.
Sendero Luminoso alcanzó la selva central, esclavizó al menos a 5 mil asháninkas, asesinó a 6 mil y forzó a desplazarse de sus tierras ancestrales a cerca de 10 mil. Allí la violencia sexual fue una estrategia colonizadora y de dominación, que melló el poder de los varones asháninkas, incapaces de defender a sus mujeres.
El reconocido periodista José María Salcedo, investigador del fenómeno, declaró a El Comercio: “Hubo violaciones masivas para que tuvieran hijos que ya no fueran asháninkas. De esto no se ha hablado mucho”.
Santiago Roncagliolo, autor de “La cuarta espada” —historia de Guzmán y SL— comentó a la periodista Cecilia Valenzuela en una entrevista televisiva que “arrepentimiento” o “perdón” son palabras inexistentes en el vocabulario senderista. Esos criminales mataron a pedradas a una periodista de este Diario: la ambientalista Bárbara d’Achille, asesinaron a María Elena Moyano frente a sus dos pequeños hijos y dinamitaron su cuerpo por invocar a Villa El Salvador a dejar atrás el miedo y a luchar por la paz.
Con acierto Abelardo Sánchez León escribió en esta misma página: “La izquierda legal en el Perú tiene una deuda: no ha hecho un deslinde tajante con el terror que desataran Sendero Luminoso (SL) y el MRTA”. Deslinde fundamental para la democracia y la reconciliación entre peruanos. Deslinde que requiere del pronunciamiento público de influyentes personajes de esa izquierda legal, como Sinesio López, docente universitario, columnista de opinión y ex director de la Biblioteca Nacional durante el toledismo, quien el 31 de agosto de 1983, en plena barbarie, escribió en la página 2 de “El diario de Marka”: ¿Quién es más patriota: Abimael Guzmán, que está dispuesto a morir y a matar por lo que cree —equivocadamente o no— bueno y justo para su país o Carlos Rodríguez Pastor, que sin arriesgar su pellejo, ha puesto la economía del Perú en manos de las trasnacionales y de la banca extranjera?”.
El Comercio, 14/03/09

Un ruido poderoso

La noche del jueves 450 salas de cine, a lo largo y ancho de Estados Unidos, se enlazaron para proyectar en simultáneo el documental “A Powerful Noise” (Un ruido poderoso), transmitido vía satélite desde Nueva York. Un evento sin precedentes que contó con 120.000 espectadores. Un anticipo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Luego se desarrolló un panel, transmitido también en vivo, en el que participaron personalidades de la talla de la ex secretaria de Estado Madeleine Albright, quien refirió sus coordinaciones con nuestro compatriota Hernando de Soto para formalizar a las mujeres y lograr su acceso a los sistemas de justicia, financieros y de propiedad. Albright enfatizó la necesidad de convertir a los hombres (padres, hermanos, parejas) en aliados del empoderamiento de las mujeres y niñas. Brillaron también celebridades como la modelo Christy Turlington, promotora de salud materna de la institución de lucha contra la pobreza CARE, y la actriz Natalie Portman, vocera de Finca International (microcréditos en los países en desarrollo), quien también codirige con la reina Rania de Jordania la campaña Village Banking, de banca rural. El columnista del “New York Times” y ganador del premio Pulitzer, Nicholas Kristof, mencionó cómo las mujeres pobres al contar con algún dinero lo invierten en el bienestar familiar mientras los hombres, por lo general, evaden sus responsabilidades y lo gastan con los amigos.
“A Powerful Noise”, dirigido por Tom Capello, narra la historia de tres mujeres cuya acción individual ha impactado profundamente en sus comunidades. Una travesía que nos lleva a Vietnam, Mali y Bosnia para conocer a: Hanh, Jacqueline y Nada.
Hanh es una joven viuda vietnamita y seropositiva. El sida mató a su hija y a su marido. Su vergüenza y tristeza fueron la semilla de Flor Inmortal, un grupo de autoayuda, de consejería, apoyo emocional, legal y de salud para quienes sufren y han padecido como ella. Flor Inmortal acoge anualmente a decenas de personas y realiza campañas de prevención del sida y programas contra la adicción y el intercambio de jeringas (una de las principales vías de contagio en Vietnam).
En Mali encontramos a Jacqueline, Madame Urbaine, una africana inmensa y hermosa que agradece a su padre haberla motivado a completar su educación escolar en los años 50. Madame Urbaine, fundadora de APAF, lucha en la barriada de Bamako contra el trabajo doméstico forzado que afecta a miles de niñas analfabetas. Esta mujer sabe que la educación es el único camino de salida. Recordemos que en los países en vías de desarrollo existen 600 millones de niñas con un inmenso potencial para cambiar la fisonomía social, cultural, política y económica de sus comunidades, cuando adultas, lo que dependerá de la oportunidad que se les brinde hoy para alfabetizarse, capacitarse en algún oficio y vivir en un entorno saludable y seguro.
Nada vive rodeada de perfumados campos de frambuesas. Es una sobreviviente de la guerra de Bosnia, una madre trabajadora. La angustia y el miedo acompañan su mirada pero de rato en rato una chispa de alegría asoma. Esa chispa, sin duda, es la que la llevó a formar Maja Kravica, una asociación de mujeres para integrar social y económicamente a serbios y bosnios, en una zona donde la destrucción fue masiva.
Tres historias de esperanza. Tres mujeres como las hay por miles en nuestro país, que en silencio trabajan por un mañana mejor para todos y todas.
El Comercio, 07/03/2009

martes, marzo 03, 2009

Maria Sibylla Merian

Corría el año de 1699 cuando una alemana de 52 años arribó a la colonia holandesa de Surinam para estudiar y plasmar con su arte, la flora y fauna nativas. Un reino de verdores inimaginables, de árboles inmensos como catedrales, hojas y flores con propiedades míticas y sanadoras, ríos sinuosos y extrañas criaturas esperando a ser descubiertas. Era una época de conquistas, de búsqueda de riquezas y oportunidades. Ella muy por el contrario emprendió su viaje hacia la América tropical con afán enciclopedista y con un solo sueño: atisbar el Nuevo Mundo y las exóticas especies de flora y fauna que había admirado en colecciones privadas del Viejo Mundo. Maria Sibylla Merian (Frankfurt 1647-Amsterdam 1717) notable pintora que revolucionó la botánica, la entomología y la zoología (autodidacta en estas disciplinas) fue la primera persona europea en emprender un viaje científico. Lo hizo cien años antes de que el célebre barón Alexander von Humboldt.
Fue hija de Matthäus Merian, “el viejo” grabador y editor de gran reputación que murió cuando ella tenía apenas tres años. Su padrastro Jakob Marell, de la escuela bodegonista de Utrecht, la inició en el dibujo, la pintura y el grabado. Desarrolló tempranamente su talento y siendo casi una niña, a los 13 años, ya pintaba con destreza y por encargo sus primeras imágenes florales.
Desde pequeña había sentido una extraña fascinación por los insectos y sus salidas al campo para pintar se convirtieron, también, en jornadas de recolección de bichos. “Empecé —escribió— con los gusanos de seda de Fráncfort, mi ciudad natal. Después me di cuenta de que otras orugas se desarrollaban en bellas mariposas diurnas. Así, recogía todas las orugas que encontraba para observar su transformación”. A diferencia de sus contemporáneos, al pintar las plantas y flores ella incluía los mínimos detalles y rastros de insectos: una larva, una pequeña araña, una mariposa, ilustrando cada estadio de su desarrollo. Los insectos recolectados y aquellos que retrató le ayudaron a comprender la metamorfosis en una época en la que se sostenía su generación espontánea, a partir de la inmundicia y la putrefacción. Fue justamente la publicación, en 1705, de su libro “Metamorfosis de los insectos de Surinam” (Metamorphosis insectorum Surinamensium) la que le permitió ganarse el respeto internacional de ilustres académicos que supieron apreciar los dibujos y acuarelas en los que consignaba el nombre nativo de cada especie y el utilizado por los colonos. Observó y descubrió para Europa a la tarántula y a la zarigüeya (pequeño marsupial amazónico, emparentado con los canguros). Plasmó imágenes de lagartos, iguanas y serpientes, pero lo suyo eran la flora y los insectos. Sus trabajos combinaron la utilidad científica y el valor estético. Su patrón de diseño se impuso entre los científicos que empezaron a incorporar en sus anotaciones y bocetos, ya no solo al sujeto de interés sino también a las especies vinculadas. Esto era más o menos como tener la planta viva en las manos. Al celebrarse el próximo 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer vale la pena recordar a esta artista, considerada por los académicos modernos una de las fundadoras de la entomología. Una mujer que se atrevió a seguir sus sueños para entregarle saber a la humanidad.
El Comercio, 28/02/2009

miércoles, febrero 25, 2009

Darwinismo: ¿el marxismo del siglo XXI?

¿Qué tienen que ver los trabajos del naturalista inglés Charles Darwin en una jornada bursátil en Wall Street, Londres o Tokio? ¿Qué puede aportar su pensamiento a la actual crisis económica o a la economía en general? Recordemos que el principio central de su teoría es la selección natural o, lo que es lo mismo, la “sobrevivencia del más apto”.
Para los expertos, el darwinismo es aplicable también a sistemas como el mercado de acciones y las empresas. Después de todo, un animal para sobrevivir debe tener capacidad de adaptación a diferentes ambientes, o a ambientes alterados; debe poder competir eficientemente por recursos limitados y cooperar con el resto de individuos mediante intercambios provechosos. ¿No es esto de lo que dependen los mercados y las empresas donde entran a tallar la dinámica de las relaciones humanas, el comportamiento y los modos de organización de sus trabajadores?
La teoría de la evolución está llevando a una mayor comprensión del complejo sistema de las sociedades humanas. Las guerras, el amor, el sexo, la política, el trabajo y hasta el cosmos empiezan a mirarse desde la perspectiva naturalista de Darwin.
Al conmemorarse 200 años del nacimiento del sabio inglés y los 150 años de la publicación de su obra maestra “El origen de las especies”, su influencia impregna a tal punto los análisis de las más diversas disciplinas del saber que vale plantearse varias preguntas: ¿es el darwinismo el marxismo del siglo XXI?, ¿estamos frente a una herramienta despolitizada de análisis de la realidad social, económica y científica, emanada de los estudios de la naturaleza? Todo parece indicar que sí. Hoy, desde el darwinismo se estudia al ser humano, la creación artística, las fluctuaciones mercantiles, las organizaciones y redes sociales, la cooperación y enfrentamiento entre pares y antagonistas, el flujo del tránsito vehicular, el amor, el sexo y hasta el cosmos, entre otros.
El darwinismo es la nueva herramienta de análisis de los científicos políticos y sociales en su interpretación del poder, de sus incomprensibles alianzas, de la lucha por la sobrevivencia individual dentro de un grupo o de la contradicción generada por la satisfacción personal frente al bien común; en definitiva, sobre el ser humano y el poder. Larry Arnhart, analista político de la Universidad de Illinois del Norte, sostiene en un ilustrado artículo de Karen Wright que “gran parte del debate en la historia de la teoría política finalmente deriva en el debate sobre la naturaleza humana”. La teoría de la evolución ha calado hondo. Hoy prácticamente no hay rama del saber que no la tome en cuenta. Existen corrientes como la psicología y medicina evolutivas, hay inclusive una teoría de la selección natural cosmológica y un sinfín de otros enfoques surgidos de “la sobrevivencia del más apto”. Corey S. Powell, editor en jefe de la revista de divulgación científica “Discover”, sostiene: “La teoría de Darwin sobre la evolución por selección natural fue la primera de las tres grandes revoluciones intelectuales que marcaron el comienzo de la visión de la humanidad”. Las otras dos son las de Freud con su “Interpretación de los sueños” (1899) y de Albert Einstein con su “Teoría de la relatividad” (1905). Pero de estas, la de Darwin —a ojos de esta columnista— es la más “apta” para revelarnos quiénes somos, qué somos capaces de hacer y por qué han escapado de nuestro control los sistemas sociales y económicos que hemos creado

martes, febrero 17, 2009

Libros: pasaporte a la ciudadanía real

Leer es ejercer un derecho. El analfabetismo es una clara violación a los derechos humanos, tales como el derecho a la información (por todos los medios), a aprender, a desarrollar el potencial intelectual y creativo. Recordemos que la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma que “toda persona tiene derecho a la educación”. Los estados que no desarrollan programas eficientes de alfabetización se constituyen, sin quererlo, en violadores de los derechos de cada uno de esos ciudadanos (mujeres, hombres, niñas y niños) incapaces de acceder al conocimiento, a la memoria, a las ideas impresas, a la educación.
El actual Gobierno viene dando claras señales de su lucha contra los rezagos de analfabetismo en nuestro país, donde uno de cada diez peruanos es analfabeto, situación que resulta inverosímil en pleno siglo XXI.
Se impulsan, además, campañas para promover la lectura y combatir lo que se conoce como analfabetismo funcional, es decir, no leer teniendo las destrezas o, lo que es peor, no comprender lo leído (en el 2001, un estudio para medir la calidad educativa encontró que 54% de los estudiantes peruanos caía en esa categoría).
Umberto Eco, en “Por qué los libros prolongan la vida” (Roma, 1991), escribió: “Con el lenguaje, los viejos se convirtieron en la memoria de la especie: se sentaban en la caverna, alrededor del fuego, y contaban lo que había sucedido (o se decía que había sucedido) antes de que los jóvenes hubieran nacido (...) Hoy los libros son nuestros viejos. No nos damos cuenta, pero nuestra riqueza respecto del analfabeto (o del que, alfabeto, no lee) consiste en que él está viviendo y vivirá solo su vida, y nosotros hemos vivido muchísimas”.
El libro es, pues, nuestro sabio moderno. Es maestro, artista, explorador, viajero. Nos despierta haciéndonos soñar, nos traslada hasta los confines del cosmos sin movernos de la comodidad de nuestro hogar, nos pone frente a cualquier personaje, real o de ficción.
En el libro está todo y con él todo lo podemos sentir y hacer: medir la temperatura del Océano Pacífico con el barón Alexander von Humboldt; deleitarnos con el sabor de la carne de las inmensas tortugas de Galápagos en compañía de Charles Darwin; sufrir de amor en silencio como Fermina Daza y Florentino Ariza, en “El amor en los tiempos del cólera”; vengarnos de quien desgració a nuestro padre como Emma Zunz hizo con Lowenthal, en el relato de Borges; o estar en ese cuarto poblado por el sonido del arpa, donde el “danzaq” Rasu-Ñiti agonizó bailando con sus tijeras hasta que “¡El Wamani aquí! ¡En mi cabeza! ¡En mi pecho, aleteando!” se lo llevó, según el magistral Arguedas. Ideas, ficciones, ciencia, pasado, presente y atisbos de futuro están en los libros. Dos son las batallas por enfrentar: erradicar por completo el analfabetismo con programas eficientes (especialmente entre las mujeres y niñas de zonas rurales) y promover la lectura entre los alfabetos en estos tiempos de multioferta cibernética y banales distracciones. “Sociedad que no lee es una masa inerte de huesos a la intemperie —ha escrito hace algunas semanas en “La República” el lúcido Luis Jaime Cisneros—.Gracias a la lectura, somos personas. Lo comprobamos cada vez que un nuevo libro se incorpora a nuestra vida y renueva nuestra fe en las facultades creadoras del hombre”.
El Comercio, 14/02/2009

lunes, febrero 09, 2009

La marihuana que no queremos

El alcalde de Surquillo, Gustavo Sierra Ortiz, ha propuesto que las farmacias vendan drogas ilegales como la marihuana, entre otras. Según su lógica, el Estado es hipócrita pues permite la posesión para consumo individual y penaliza la comercialización.
El asunto parece razonable, ¿pero, realmente lo es? Esta propuesta tira la toalla en la batalla contra la adicción y por la defensa de la salud de los ciudadanos, y convertiría a nuestro país en un narcoestado preocupado por facilitar el acceso ciudadano a sustancias comprobadamente dañinas para la salud física, psicológica y moral, especialmente de los niños y adolescentes.
Existe una fuerte corriente en pro de la legalización de las drogas que cuenta con amplio financiamiento internacional de parte de las ONG, como la Open Society Institute, del especulador y “filántropo” George Soros. El financiamiento de la Open Society está estratégicamente canalizado, en nuestro país, a través de diversas instituciones para financiar investigaciones y proyectos de periodistas, estudiosos, abogados, artistas y políticos, en definitiva líderes de opinión.
Utilizar de portaestandarte a la marihuana resulta una buena estrategia. Después de todo, por ignorancia (o interés de algunos) se la sigue considerando una droga blanda cuando la realidad es otra. Hay que tomar en cuenta que desde hace algunos años esta planta viene siendo objeto de modificaciones genéticas que han logrado variedades más potentes y adictivas. La marihuana de hoy no es la misma que la de hace 30 o 20 años. Y no solo esto, lo más preocupante es que según señalan diversos estudios la “hierba” es la puerta de ingreso hacia otras drogas. La información es bastante clara: la mayoría de adictos, a la heroína, al opio, al crack, entre otros, se iniciaron fumando marihuana, entre risas y buenos amigos.
Informaciones del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) dan cuenta de que la marihuana afecta la memoria, el aprendizaje, la coordinación, la concentración, la percepción del tiempo. Todo esto impacta significativamente enel rendimiento académico y el pleno desarrollo intelectual y profesional, así como en las relaciones familiares y sociales. Los accidentes laborales, además, son más comunes entre los consumidores. La misma fuente indica que un estudio demostró que el riesgo de sufrir un ataque cardíaco se cuadruplica en la primera hora tras fumarla. Los investigadores deducen que esto es debido a su influencia sobre la presión arterial, el ritmo del corazón y la capacidad sanguínea para transportar oxígeno. Se señala que los consumidores son, también, más propensos a sufrir cánceres de cabeza y cuello (laringe, boca, lengua, entre otros) y a padecer problemas pulmonares y bronquiales. De hecho, el humo de la marihuana contiene entre 50% a 70% más sustancias carcinógenas que el del tabaco. Pruebas de laboratorio han comprobado, además, que inhibe el sistema inmunológico, propiciando infecciones bacterianas y tumoraciones y que los hijos de las consumidoras pueden nacer con defectos neurológicos que retrasan e impiden su óptimo desarrollo.
Elegimos a nuestras autoridades para hacer de nuestro país uno más grande y mejor. En ese sentido deben, entre otras muchas cosas, luchar contra los traficantes y desarrollar campañas para prevenir el uso de sustancias peligrosas, en vez de lanzar señales de que la batalla contra la lacra está perdida. Para que un país salga adelante requiere que sus hijos e hijas sean saludables, bien nutridos, desarrollen su potencial intelectual y emocional y estén libres de vicios que corrompen y debilitan el espíritu individual y nacional.
El Comercio, 07/02/2008

martes, febrero 03, 2009

Por una red de reservas marinas protegidas

Al cumplirse el centenario de la creación de la Compañía Administradora del Guano, en 1909, para recuperar este tesoro natural depredado, saqueado y agotado, el Perú podría convertirse en un ejemplo internacional y líder regional en conservación de la biodiversidad marino-costera y sus ecosistemas. Todo depende, claro está, de nuestras más altas autoridades y su visión sobre el desarrollo sostenible, es decir el progreso real, el avance sin degradación y el crecimiento con continuidad en el tiempo.
Desde hace más de 7 años, la doctora Patricia Majluf impulsa la creación de un sistema de áreas marinas protegida que incluya la totalidad de islas y puntas guaneras, así como las 2 millas de mar adyacente. Un corredor que cubriría prácticamente todo el litoral peruano, desde La Libertad hasta Moquegua, protegiendo zonas esenciales para la supervivencia de lobos marinos, pingüinos, aves guaneras, delfines, ballenas y peces como la anchoveta de gran valor alimenticio (para humanos y mamíferos marinos), por no mencionar su importancia económica e industrial. Se trata también de sitios fundamentales para mantener las costumbres, religiosidad y el modo de vida de millares de familias de pescadores artesanales y marisqueros, entre otros.
“La Compañía Administradora del Guano creó el primer sistema de “áreas protegidas” en el Perú protegiendo las islas (...) Esta medida fue tan exitosa que en pocas décadas fue necesario crear islas artificiales —cercando penínsulas con muros de concreto— para aumentar el hábitat disponible de los más de 10 millones de aves que ya habían para entonces”, ha escrito Majluf, quien en el año 2006 recibió el premio Whitley de Oro a la conservación de la naturaleza, de manos de la princesa Ana de Inglaterra, en la Real Sociedad Geográfica de Londres.
El proyecto que lidera la especialista peruana fue seleccionado por un panel de expertos como el mejor y más necesario de concretar. Un merecido reconocimiento para quien desde hace 30 años ha consagrado su vida a la conservación e investigación en punta San Juan de Marcona, y contra viento y marea viene impulsando la creación de un extenso hábitat donde las criaturas del mar y los procesos ecológicos y evolutivos sean protegidos a perpetuidad. A estas alturas existe un proyecto de ley que solo espera la firma de las autoridades para entrar en vigor y convertir al Perú en ejemplo de conservación, por el bien de sus generaciones presentes y futuras.
Un país no es sino la suma de las buenas o malas intenciones de sus habitantes. Un país se forja sobre la base de la capacidad de sus autoridades para concretar, en aras del bien común, las iniciativas y proyectos germinados en la sociedad civil con fines diversos y positivos. Un país existe, subsiste y progresa en la medida en que sus gobernantes comprenden su responsabilidad de preservar los ecosistemas para el aprovechamiento económico, la investigación científica, el goce estético y espiritual de las futuras generaciones. Esperemos, pues, que pronto seamos los líderes regionales en protección marina y que nuestras autoridades den una clara señal de que están por encima de las veleidades pasajeras de la política y de los intereses de unos pocos.
El Comercio, 31/01/2009

lunes, enero 26, 2009

Fósiles: tesoro dormido

Decenas de millones de años atrás, muchísimo antes de que las huellas de hombres y mujeres marcaran la faz de la tierra, casi todo fue mar. Mar que albergaba a inmensas criaturas, antecesoras de ballenas, tiburones entre tantas otras. Las feroces fuerzas que esculpieron nuestro planeta elevaron aquel fondo marino hasta convertirlo en suelo que hoy pisamos y cuyas especies, fosilizadas por el tiempo y las condiciones naturales, se observan a simple vista. ¿Un caracol marino en las alturas andinas? Sí. ¿Bancos de conchas en la bajada de los Andes hacia la selva? También. ¿Una ballena en el desierto? Por supuesto.
Fue el sabio italiano Antonio Raimondi quien a mediados del siglo XIX en su travesía por el sureño desierto de Sacaco (Acarí), identificó los restos de varios cetáceos, especialmente ballenas, asociados a moluscos no conocidos, concluyendo que eran restos de fauna ya extinta. El doctor Carlos Vildoso Morales indica que Raimondi descubrió múltiples yacimientos en áreas como Luya en Amazonas; Cajabamba, Pomabamba y Huallanca en Áncash; Condebamba, Tembladera y Yanacancha en Cajamarca; Angaraes y Yauli en Huancavelica; Huari en Junín; Pataz en La Libertad o Morococha en Lima, así como una "mandíbula de mastodonte, en las cercanías de la actual Tarapoto".
Un reciente viaje al desierto de Ica nos permitió observar dientes fosilizados de arcaicos tiburones, bancos de ostras que parecían esperar la reventazón de una ola refrescante, una ballena con el cerebro increíblemente cristalizado. Antiquísimos restos de la fauna que pobló esta parte de la Tierra. Fósiles que como en tantos otros parajes son saqueados y depredados. Roberto Penny Cabrera, explorador e investigador autodidacta --que conoce como pocos tan áridos parajes-- se refiere a la lacra de la creciente demanda de estas piezas por coleccionistas privados en el extranjero, lo que fomenta el tráfico ilegal y la corrupción de autoridades y hasta de estudiosos.
¿Pero, por qué preocuparnos por los fósiles? Ocurre que son indicadores de los cambios climáticos y geológicos ocurridos a lo largo de millones de años y aportan datos sobre la evolución de la Tierra, de su flora y fauna. Son, además, una ventaja comparativa para dinamizar el turismo y convertir al Perú en un destino paleontológico. Fósiles que pueden generar cientos de puestos de trabajo e importantes ingresos. En el caso de Ica, las calcinantes e inhóspitas arenas se convertirían en laboratorios y museos al aire libre, en polos de atracción y desarrollo diversificado. Son verdaderos tesoros poco estudiados, sin protección efectiva y a los que las universidades peruanas prestan escasa atención, al punto de no existir especialización en paleontología. Tal vacío académico es preocupación constante de la destacada científica belga Vera Alleman, de la Universidad Ricardo Palma. Afincada en el país hace varias décadas, Alleman es considerada una de las más importantes expertas mundiales en invertebrados fósiles. Con ella llegamos hasta la playa La Mina, en la Reserva Nacional de Paracas, para descubrir que las vetas marrones sobre una piedra son la base fosilizada de un tronco pues el lugar fue, alguna vez, zona pantanosa poblada de flora variada, de inmensos helechos cuya indudable huella descubrimos impresa en una piedra negra. Rocas virtuales que en realidad son fauna y flora pretéritas, petrificadas. Un mundo del que el hombre no formó parte y al que hoy le toca estudiar y proteger.
El Comercio, 24/01/2009

lunes, enero 19, 2009

Huella de Poe en América Latina

LEGADO ROMÁNTICO. EDGAR ALLAN POE HA DEJADO SU HUELLA EN LA POESÍA Y EL RELATO EN AMÉRICA LATINA. NADA SE DICE, SIN EMBARGO, DE SU INFLUENCIA EN LA FÍSICA.
Un viejo fruto de la permanente labor cultural realizada por el Dr. Estuardo Núñez. En los años 50, cuando dirigía la revista del Instituto Peruano Norteamericano - IPNA (hoy Icpna) el Dr. Núñez publicó (en el N° 24, 1954) dos interesantes ensayos: "Poe en el Perú", de su autoría, y "Poe, precursor de Einstein", de Hugo Pesce (1900- 1969), difundido originalmente en 1929 en "Amauta", y considerado por Núñez "uno de los más interesantes que se hayan escrito en Hispanoamérica acerca del gran poeta norteamericano".
No debemos olvidar el interés científico de Poe desde sus años mozos, sus ávidas lecturas de Kepler, Newton y Copérnico ni tampoco la dedicatoria de su "Eureka, un poema en prosa", al barón Alexander von Humboldt, científico alemán de influencia global. "Eureka", que fue publicado en 1848, un año antes de su muerte, es un ensayo filosófico y cosmológico en el que se propuso "hablar del Universo físico, metafísico y matemático; material y espiritual; de su esencia, origen, creación; de su condición presente y de su destino".
Poe, Einstein y PesceHugo Pesce, médico, filósofo y fundador junto a Mariátegui del Partido Socialista Peruano, sostiene que "Los conceptos de la relatividad particular y general fueron inventados por Einstein, pero inventados en el sentido etimológico del 'invenire' latino: o sea hallados, descubiertos. ¿Cómo pudo Einstein, en un dado momento histórico, asirlos, extraerlos de la masa intrincada de los sistemas físico-matemáticos oficiales? ¿Hasta qué punto su descubrimiento se fundó sobre el conocimiento de los trabajos de quienes antes que él habían tratado penosa y confusamente de recorrer el mismo sendero? ¿Cuál es el valor cuantitativo y cualitativo que le pertenece personalmente? Responder a esta pregunta sería resolver el problema del genio de la creación artística, de la creación poética, etc. () Me parece que fue dado a Edgar Allan Poe entrever con cierta lucidez y expresar en forma () análoga, algunas de las verdades --paradójicas en apariencia-- impuestas por Einstein ()."
El desprecio de Poe por la similitud como argumento probatorio, tiene clara afinidad con la afirmación de Einstein de que "no existe simultaneidad absoluta, íntimamente ligada a la negación del tiempo absoluto y a la definición del tiempo local. El espacio es ilimitado, pero no infinito". He aquí una de las proposiciones sentadas por la teoría de la relatividad general. Pesce nos revela un paralelismo patente de sustancia y de forma, insospechados entre las conclusiones científicas de ambos personajes y coloca junto a las consideraciones einsteinianas una afirmación rotunda de Edgar Allan Poe: "El espacio y la duración no son sino una sola cosa".
Su obra y el PerúNúñez reseña la importancia que desde un primer momento merecieron en el Perú los cuentos de Poe, casi inmediatamente después de su publicación en inglés. En 1847, cuando Poe aún vivía, el semanario "El Instructor Peruano" analiza los cuentos "Monos y una", "Eiros y Charmion" y "El gato negro", calificados como verdaderamente originales y señalando "un esfuerzo científico bajo las formas de la novela".
En 1874 aparece en Lima la primera traducción de "El cuervo", realizada por José Ramón Ballesteros y 15 años después la versión venezolana de Juan Antonio Pérez Bonalde. Señala Núñez, que por su "oportunidad y por sus contornos estéticos, la versión de Ballesteros es muy digna de señalarse con énfasis". Añade que "El interés por Poe se hace más vivo a fines del siglo XIX, con la publicación del ensayo sobre él mismo dentro del libro "Los raros" de Rubén Darío y que a principios del siglo XX se revela "otro preclaro traductor peruano de Poe: Felipe G. Cazaneuve cuya versión de "El cuervo" es una de las más literales en Hispanoamérica" Manuel Bel- troy traduciría luego el poema "Anabel Lee".
Cuentos y poemas peruanosPoe era un convencido de que el acto de escribir es eminentemente algo racional. Así lo sostiene en "Método de composición", afirmando además que quien quiera "escribir bien" debe hacerlo únicamente después de saber cuál va a ser el desenlace de su historia y cuál la respuesta emocional que pretende causar al lector.
Grande ha sido la influencia de este escritor, poeta, crítico y periodista, considerado un maestro universal del relato corto e inventor de las historias detectivescas que aportó, también, a la forja de la ciencia ficción. Su obra marcó profundamente la literatura estadounidense y de muchos otros países. Núñez sostiene: "Coincidiendo con la versión de Cazaneuve, se objetiva a fines del siglo XIX y a comienzos del XX, en las nuevas generaciones una doble influencia (). Es decir el influjo sobre los poetas tan destacados como José Santos Chocano, José Gálvez y José María Eguren; e influencia operante, asimismo, sobre los nuevos cuentistas como Clemente Palma y Abraham Valdelomar". [MMMQ].

El Comercio. Dominical, 18/01/2008

miércoles, enero 14, 2009

Minería y derechos humanos

No importa el paisaje ni el clima. Sea trópico, frío bosque o desierto, allí donde se desarrollan grandes proyectos mineros (o existe intención de hacerlo) hay desentendimiento y desconfianza de la población. Contaminación de aire, suelos y fuentes de agua, abuso de poder, falta de información y en algunos casos violaciones abiertas a los derechos humanos son parte de ciertos emprendimientos mineros. La Coordinadora de Derechos Humanos ha difundido recientemente una serie de fotografías que demuestran las agresiones contra 27 comuneros y dos comuneras, perpetradas en el 2005 en las alturas de Piura, por las fuerzas de seguridad de la empresa Majaz en coordinación con malos efectivos policiales. Una intolerable represalia contra quienes protestaban contra la minera. Las víctimas fueron golpeadas, atadas, obligadas a andar descalzas por rutas escarpadas con los ojos vendados o las cabezas cubiertas con costales. ¿Y qué pasó? Para los operadores de justicia, concretamente el fiscal Félix Toledo Leiva, las víctimas pasaron a ser los victimarios.
Un país y sus instituciones, por suerte o por desgracia, son simplemente lo que su clase dirigente definen. Y entiéndase por clase dirigente a los medios y sus periodistas, a los colegios profesionales, varias ONG, investigadores, empresarios, académicos, artistas, iglesias y grupos organizados, entre otros. Culpar de todos nuestros males a la clase política es simplemente evadir la responsabilidad histórica de construir un presente justo y un futuro mejor. Si el Perú fuese el reflejo de su Constitución sería casi un paraíso. Pero ni el Perú se parece a su Constitución ni lo que dice esa Constitución se traduce en lo que la clase dirigente permite o promueve. Para muestra algunos botones. Según el artículo 88: "El Estado apoya preferentemente el desarrollo agrario (...)". Palabras que la realidad desmiente cuando vemos cómo se generan conflictos sociales que enfrentan, justamente, a los agricultores en cuyas zonas se entregan concesiones mineras, sin que se les haya informado ni consultado previamente. Esto es más bien apoyo al desarrollo minero en detrimento de la agricultura. ¿Más? El artículo 22 sostiene que todos tenemos derecho "(...) a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida". ¿Alguien iría, digamos, a La Oroya para reponerse de una bronquitis o se bañaría en las frías y contaminadísimas aguas del lago Junín o Chinchaycocha, para templar su espíritu? ¿Dónde queda entonces el derecho al ambiente equilibrado de las miles de familias en cuyas zonas se han entregado concesiones mineras? Está escrito también que: "Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni sometido a tortura o a tratos inhumanos o humillantes". Pese a la letra, 29 comuneros fueron vejados en el campamento de Majaz. La minería es una extraordinaria fuente de generación de divisas a corto plazo, pero en nombre de ella y de la libre empresa no es posible voltear la cara y no contabilizar los pasivos ambientales que genera, cuando no utiliza la tecnología adecuada. Y menos aún silenciar la violación a los derechos humanos de quienes tratan de defender el ambiente natural y terminan (como viene siendo el caso en Piura y Cajamarca) acusados de 'terrorismo'. Así la prepotencia alienta las corrientes 'antisistema', deslegitima la democracia como sistema de gobierno y al capitalismo como modelo económico.
El Comercio, 10/01/2008

sábado, enero 03, 2009

Visión de país y recursos naturales

Año nuevo, vida nueva y todo parecería indicar que será también el año de una visión moderna de país, en lo que se refiere al aprovechamiento racional y razonable de los recursos naturales. El 1 de enero entraron en vigencia las nuevas penas para el delito ambiental (quizá por ello, rápidamente, el Gobierno Regional de Arequipa suspendió el otorgamiento y renovación de licencias para la extracción de algas, recurso sobreexplotado en el sur). El crimen ecológico ya no recibirá trato blando ni quedará impune tal como lo adelantáramos la semana pasada, en esta misma columna. Prisión efectiva de hasta 10 años espera, por fin, a los contaminadores, a los depredadores, saqueadores y traficantes de recursos, y a quienes dañen el ambiente que nos alberga y del que depende nuestra salud y supervivencia. Para el cumplimiento de esta tarea se crean las fiscalías ambientales, cuyos funcionarios recibieron capacitación a lo largo del 2008. Todo esto deriva de las modificaciones al Código Penal y a la Ley General del Ambiente.
Es cierto que en este país de novela la historia enseña a no pecar de optimismo. Casi todo, en el mejor de los casos, suele quedar en el papel, en declaración de buenas intenciones o lo que es peor: termina por convertirse en un espacio para la corrupción. Estamos, sin embargo, a comienzos de año y si no tenemos un poquito de esperanza ahora, ¿entonces cuándo? Además hay otra buena noticia: el presidente del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), Agustín 'Cucho' Haya de la Torre, anunció que el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional, a presentarse en julio, incluirá un "inventario, balance y una proyección de nuestros recursos naturales". Esto, sumado a la decisión del Ejecutivo de penalizar rigurosamente los delitos ambientales, es un golpe de timón que puede llevarnos a avanzar por la senda del crecimiento y el progreso sin destrucción. Nuestra viabilidad como país reposa sobre la naturaleza que, como decía Bolívar, "debe presidir todas las reglas". Nuestra única posibilidad de crear riqueza, a corto, mediano y largo plazo, depende del uso eficiente de estos recursos, erradicando la rapiña y conservándolos para que las próximas generaciones tengan nuestras mismas oportunidades. Como bien nos enseñó el amauta Javier Pulgar Vidal: "El objetivo del uso de los recursos naturales es el bienestar del ser humano".
Justamente fue Pulgar Vidal, durante el primer gobierno de Alan García, quien se preocupó por sistematizar el primer y más completo inventario de nuestros recursos, incluyendo flora, fauna, recursos marinos y mineros, sus potencialidades, así como un perfil sobre las principales amenazas ecológicas por región. Pulgar Vidal impulsó esta gran obra desde la Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales (Onern), que sería luego el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).
Hoy la propuesta de Agustín Haya de la Torre retoma aquello pero con un enfoque económico, político y de planificación que incorporará los principios del desarrollo sostenible en las políticas y programas nacionales. ¿Es el primer paso de una nación que se reconoce capaz de salir del hoyo del subdesarrollo? Es nuestro deseo, que así sea.
El Comercio, 03/01/2009

lunes, diciembre 29, 2008

No más impunidad para el delito ecológico

Aquí parece haber algo para celebrar. El ministro del Ambiente, Antonio Brack, ha informado que a partir del 1 de enero --con la entrada en vigor del nuevo Código Penal-- arriban penas severas y prisión efectiva, de hasta diez años, contra los delincuentes ecológicos. El 2009 podría ser un año histórico para nuestro país en lo que a desarrollo sostenible y conservación se refiere.
El delito ambiental diezma, depreda, rapiña, empobrece e intoxica, afectando la calidad de vida de todos pero especialmente la de los más pobres, de los más débiles, de los más pequeños y de los más ancianos. Y esto es posible porque existe un cuarteto corrupto y desafinado de empresarios irresponsables, de periodistas insensibles que confunden esta noble profesión con una simple labor de relaciones públicas o de silencios cómplices, de autoridades desvergonzadas y abogados que creen que la justicia es un simple juego de ajedrez en el que gana quien hace la jugada magistral (así esa jugada signifique la persistencia de un foco de envenenamiento de plomo para miles de niñas y niños o la desaparición de un bosque). Se trata de un tipo de delito que afecta colectivamente al país y su viabilidad, que saquea las riquezas de la que dependerá la sobrevivencia y desarrollo económico, con equidad y justicia, de las generaciones futuras.
A lo largo de la historia los más lúcidos pensadores y políticos se han preocupado por este tipo de crimen 'verde' y la necesidad de sancionar la destrucción. Desde Platón hasta Indira Gandhi, pasando por Aristóteles, J.F. Kennedy, Simón Bolívar y tantos otros.
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, más conocida como Conferencia de Estocolmo (5 al 16 de junio de 1972), Indira Gandhi recordó a los líderes mundiales su responsabilidad frente a la creciente crisis ecológica. Allí dijo: "A través de toda la India, edictos grabados en roca nos recuerdan que hace 22 siglos el emperador Asoka definió como deber del rey no solo el de proteger a los ciudadanos y castigar a los infractores de la ley, sino también el de preservar la vida de los animales y de los árboles de la floresta". El poderoso Asoka con visión de estadista comprendió que el ambiente debía ser protegido de los pillos...
Felipe Benavides mencionaba que, según Garcilaso de la Vega, los incas prohibieron bajo pena capital perturbar a las aves guaneras en la época de cría. Esto porque la alimentación dependía de la alta productividad agrícola favorecida por el guano. La primera "demanda ecológica" en territorio peruano, es recogida por la historiadora María Rostworowski. Ocurrió en 1567, cuando los naturales de Atiquipa presentaron una queja ante don Pedro Melgar, alcalde de Arequipa, porque el ganado español vagaba sin vigilancia, destruyendo sus cultivos. Juan de Castro Figueroa --quizá el primer abogado 'verde' del país-- "consiguió la imposición de cien pesos de plata corriente como sanción a los dueños de los animales".
Esperemos que la mano dura llegue por fin a combatir el delito ambiental y que tengan prisión efectiva quienes destruyan impunemente el ambiente que nos cobija.
El Comercio, 27/12/2008

martes, diciembre 23, 2008

La mayor reserva marina del planeta

En sus ocho años como presidente de Estados Unidos, George W. Bush ha sido noticia por todo menos por su preocupación ambiental. La conservación no ha sido parte medular de su gestión. Es más, las estadísticas demuestran que durante su gobierno varios indicadores de gestión ambiental mostraron grandes retrocesos: los fondos estatales para limpieza de residuos tóxicos se redujeron en 52%, el número de playas clausuradas por insalubres subió en 26%, los ataques de asma vinculados a la mala calidad del aire se elevaron en 6%, las alertas para que no se consuman peces ribereños por contaminación crecieron 100%, las acciones legales contra el delito de contaminación cayeron en 17% (reflejando un relajo en el sistema de justicia contra los crímenes verdes). En fin, para los ambientalistas el hombre ha sido un verdadero desastre.
Robert F. Kennedy hijo, en su libro "Crímenes contra la naturaleza: cómo George W. Bush y sus amigos corporativos están saqueando el país y secuestrando nuestra democracia", menciona explícitamente que Bush tiene una agenda antiambiental: su rechazo al Protocolo de Kioto cuando se había comprometido a suscribirlo. Kennedy se remonta, además, a las épocas en que era gobernador de Texas y lo acusa de haber formado una troika pro industrial que copó todas las instancias de protección ecológica de ese Estado.
Así las cosas, nadie esperaba que tan insensible caballero creara la más grande reserva marina del planeta. En una ceremonia realizada a mitad de año, el 16 de junio, el presidente antiecológico designó las islas noroccidentales de Hawái monumento nacional. Se trata de una región tropical marina prácticamente intacta y considerada por los expertos como las 'Galápagos estadounidenses'. Una sucesión de islas deshabitadas, atolones, grandes colonias de arrecifes de coral, montes subacuáticos y una asombrosa biodiversidad. Esta área protegida es siete veces más grande que el conjunto de todos los santuarios marinos estadounidenses. Bush, hombre temeroso de Dios, tuvo al parecer una epifanía, una revelación. Ocurrió en abril, por esas cosas del Señor, que en la Casa Blanca se exhibió un documental sobre la paradisíaca zona, realizado por Jean-Michel Cousteau, hijo del recordado oceanógrafo Jacques Cousteau. Allí observó la inigualable belleza de los albatros de patas negras, la luz subacuática ondeando sobre el caparazón prehistórico de las tortugas verdes, la suave danza de los tiburones tigre, la creación bajo las aguas en todo su esplendor.
Luego de la cena escuchó a la bióloga Sylvia Earle hablar sobre la vida en los océanos.
Y ocurrió lo inesperado. George W. Bush supo que debía declarar este paraíso, monumento nacional para que sea conservado a perpetuidad; a este lugar al que Clinton solo había considerado como reserva de ecosistema, en el 2000, categoría que no garantizaba su protección permanente.
La intención es enfocarse únicamente en actividades científicas, educativas, de buceo, fotográficas y turísticas, todo bajo estricto control y con permisos especiales. En ciertas zonas solo podrán realizar actividades los pescadores artesanales hawaianos, conservando sus tradiciones y su forma ancestral de vida. Mientras tanto, nuestras autoridades que suelen rasgarse las vestiduras y llenar sus discursos con términos como megadiversidad, riquísimo mar de Grau, tesoros naturales inigualables, no logran siquiera darle protección efectiva a la Reserva Nacional de Paracas ni proteger islas, puntas, bancos como el de Máncora, o detener efectivamente la depredación de algas en el sur. Francamente...
El Comercio, 20/12/2008