sábado, octubre 17, 2015

Martha Meier M.Q.

DERECHO DE GUERRA
Diario "Expreso"
SÁBADO 17 DE OCTUBRE DEL 2015 
ODEBRECHT Y CÓFRADES
¿Tú sabes quién es Odebrecht? Odebrecht pone y saca presidentes, Odebrecht es dueño del Perú”, le dijo el año pasado Daniel Figallo, entonces ministro de Justicia, a la hoy exprocuradora Jenny Vilcatoma.
En Brasil una gigantesca operación anti-corrupción, bautizada “Lava Jato”, apresó tanto a “Marcelito” Odebrecht, cabeza de esa constructora, y a empresarios de otras firmas, al descubrirse una telaraña de sobornos privados a funcionarios usando dinero estatal de PetroBras.
Recién a principios de este mes, en el Congreso se creó una comisión para investigar las contrataciones con el Estado de las empresas vinculadas al caso “Lava Jato”. Muy poquito han dicho de esto los que cacarean por todo.
En algún momento cierto sector de la prensa pretendió vincular al expresidente Alan García con las constructoras bajo la lupa brasilera. Como nada encajó se intentó que lo de “Odebrecht es el dueño del Perú”, pase al olvido (antes, cuando los comunistas hablaban de “dueños del Perú”, al menos los “dueños” peruanos).
La opinión pública viene siendo constantemente distraída de lo medular por un grupo de odiadores profesionales y “lentejeros” de cualquier poder. Fungen de periodista y analista, pero se limitan a hacerle eco al nuevo novio de la señora Isabel Preysler, y principalmente a mantener vivo su cuento del cuco “apro-fujimorista”. Nos referimos claro está al fracasado político y novelista Mario Vargas Llosa.
En esa cofradía confluyen fuji-renegados, “nakos”, ppkausas, libertarios de bazar, derechistas de mantel plástico, socialistas miraflorinos y “pulpines” social confusos. Se dedican a coordinar campañas a favor del aborto y la legalización de las drogas; de repudio contra las Fuerzas Armadas y la religión, especialmente la católica y todas las vertientes del cristianismo y pretenden convertir en problema nacional la “confusión de género” de un manganzón hirsuto que se siente “mujer atrapada en el cuerpo de un hombre”.
Esto como si viviéramos en un país con millares de humildes gestantes anémicas, niños cuasi esclavizados en ladrilleras y aserraderos clandestinos, familias andinas cuya calidad de vida es denigrante y graduados universitarios con pobrísima comprensión lectora.
Mientras en Brasil se desarrolla el mayor operativo contra la corrupción, aquí los cófrades nos distraen con el run-run de “un golpe de estado”; la “violada” hace lustros que repentinamente recuerda que su agresor fue el candidato Urresti; o que Nadine Heredia “debe” impuestos por unos vestidos comprados en el extranjero. ¿Saben qué? ¡No joroben más!